
La cámara enfoca a Max (Clive Owen), un 'playboy' bisexual que, tras participar en la fiesta de la transformista Greta (que interpreta el 'rolling' Mick Jagger), da con sus huesos en el campo de concentración de Dachau. En el trayecto, traiciona a su amante y convence a sus captores de que le coloquen la estrella amarilla (símbolo de los prisioneros judíos) y no el triángulo rosa (marca de los gays). En Dachau conoce a Horst (Lothaire Blueteau), un homosexual orgulloso de serlo, del que se enamora y que le ayudará a reconocer su verdadera sexualidad.