
El realizador retrató la vida del escritor, quien en un principio apoyó la revolución, para luego ver cómo sus supuestos libertadores se convertían en verdugos, hostigando e incluso encerrando en campos de concentración a los homosexuales. Tras pasar por la cárcel, donde sobrevivió a base de escribir cartas para otros, logró exiliarse a EEUU.
Como en buena parte de las películas de temática homosexual, el desenlace es trágico, igual que lo fue en la vida real para Reynaldo Arenas. Este personaje fue interpretado por el español Javier Bardem, cuya actuación le reportó el reconocimiento internacional y le convirtió en el primer español candidato a un Oscar al mejor actor, en el año 2001