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13 febrero 2006

Alistandose para la gran noche de los Oscar


Los nominados a los Oscar este año dejaron su competencia de lado para compartir sus éxitos en un evento el lunes que juntó a la nueva crema y nata de la meca del cine, y donde cada uno dejó la sensación de que podría ser ganador.

Una verdadera constelación de estrellas de Hollywood se juntó con otros "recién llegados" al universo de los Oscar durante una tarde en la que predominó un ambiente relajado y a veces hasta bullicioso en carcajadas en el 25 almuerzo que organiza la Academia para los nominados en un exclusivo hotel de Beverly Hills.

"Intentamos crear un evento en el que todos los nominados asistan juntos y se relajen para celebrar sus postulaciones" por la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas, dijo su presidente Sid Ganis a los 116 nominados agasajados.

"Hoy aquí no hay ganadores, no hay perdedores, sólo miembros de un club realmente especial", agregó ante los invitados entre los que se incluía el consagrado director Steven Spielberg, la ya ganadora de un Oscar la sudafricana Charlize Theron y el veterano William Hurt.

"Acabo de ver a George Clooney afuera y pensé: qué simpático", dijo la actriz británica Keira Knightley, de 20 años, nominada a Mejor Actriz por su papel de Elizabeth Bennet en "Pride and Prejudice."

El nominado a Mejor Actor el australiano Heath Ledger no paró de besar y abrazar a su compañera en la vida real y en la ficción de "Brokeback Mountain" durante el almuerzo, en el que George Clooney, con tres nominaciones, habló en tono jocoso sobre su progreso como actor de televisión a superestrella de cine.

También se le pidió a los candidatos de que si llegan a ganar la estatuilla dorada el próximo 5 de marzo no les dé por dirigir un mensaje aburrido ante el mundo.

Así se les advirtió mientras desfilaba en sus mesas un almuerzo con ensaladas con queso de cabra y pimienta, pato pequinés, "Kyoto beef roll" y un delicioso postre con un detalle de carrete de película de chocolate.

El productor de la ceremonia de los Oscar, la cual es vista por más de 1.000 millones de personas en el mundo, pidió a los nominados de que sus mensajes sean interesantes y memorables, pero que los cortaría si intentaban leer listas de interminables agradecimientos.

"Yo estoy poniendo a punto un espectáculo en tres semanas y necesito su ayuda", dijo Cates a las estrellas y directores nominados, que tomaron tiempo de este almuerzo para tomarse una típica foto anual, tal cual se tratara del retrato de fin de año de la escuela.

El productor les dijo que tenían que pensar bien sobre lo que desearían decir en los 60 segundos que pasan entre que mencionan su nombre y deben abandonar el escenario con el trofeo en mano, y advirtió además que esas listas infinitas para dar las gracias mataban el espectáculo.

"¿Quién dijo que los discursos de premiación tienen que ser sobre los agradecimientos? Puede ser sobre muchas cosas, cualquier cosa clave en sus vidas (...) por eso ustedes son personas creativas e inteligentes", insistió Cates.

"Ustedes no son las personas más aburridas del mundo. Ustedes están entre las personas mejores dotadas y talentosas del planeta y tienen la habilidad, obligación, francamente, de hacer su momento frente al micrófono memorable tanto para ustedes como para nosotros", agregó el productor.

Al almuerzo también asistieron Philip Seymour Hoffman, Terrence Howard y Joaquin Phoenix, así como las rivales Charlize Theron y Keira Knightley, Reese Witherspoon y Felicity Huffman.

Pero fue Clooney, con su particular carisma, que el que más bromeó. Con su carrera y con tema de actualidad del lunes en Estados Unidos. Entre estos últimos eligió las desventuras del vicepresidente Dick Cheney cuando va de cacería, a propósito del disparo accidental que le dio a un abogado de Texas cuando intentaba pegarle a un codorniz