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27 enero 2006

Filmes independientes buscan en el Festival de Cine de Sundance su rampa de lanzamiento

Los participantes en el Festival de Cine Independiente de Sundance esperan ser famosos al concluir esta nueva edición, pero la realidad demuestra que son más los que, tras pasar por aquí, se pierden en el olvido.

El deseo generalizado tras la entrega de premios prevista para el sábado 29 de enero es el de convertirse en el próximo Steven Soderbergh, el realizador de 43 años que ganó en 1989 el premio del público con 'Sexo, mentiras Videotype".

Para 2001 tenía en sus manos el Oscar al mejor director por 'Traffic' y en la actualidad es uno de los realizadores más venerados de la industria del cine.

Un fenómeno al estilo de 'El proyecto de la bruja de Blair', que en 1999 llegó al festival como un filme desconocido que nadie sabía si era ficción o documental y, mientras el público se aclaraba en Estados Unidos, el filme recaudó más de 140 millones de dólares en taquilla.

Estos son los ejemplos que están en mente cuando se habla de este festival, triunfos a los que hay que sumar las carreras de otros "alumnos" de Sundance como Bryan Singer, antes 'Sospechosos Comunes' ahora 'Superman Returns', o los hermanos Joel y Ethan Coen.

Sin embargo, los 25 años de historia cinematográfica que el actor, director y productor estadounidense Robert Redford proporcionó con la creación del Instituto de cine que da nombre al festival, están llenos de desconocidos.

La lista de ganadores del premio del jurado en la última década así lo demuestra.


Pocos se acuerdan de 'Sunday', 'The Believer', 'Personal Velocity', 'Primer' o 'Forty Shades of Blue', por citar las que ni llegaron al millón de dólares en la taquilla estadounidense.

Las otras cinco tampoco vieron el éxito económico pero lanzaron la carrera de directores como Todd Solondz ('Welcome to the Dollhouse'), actrices como Laura Linney ('You Can Coun't on Me'), Michelle Rodríguez ('Girlfight') o actores como Paul Giamatti ('American Splendor').
Según dijo el director del festival, Geoffrey Gilmore, al comienzo de esta muestra, aquí se trata de atraer la atención hacia esos trabajos diferentes y con ambiciones creativas

Hollywood está acostumbrado a hablar con la cartera y hasta que el público y los premios digan lo contrario, la forma de medir el éxito en esta edición de Sundance es el dinero que pagan los estudios por los derechos de distribución de una cinta.

Según esa regla de tres, 'Little Miss Sunshine' lleva las de ganar tras asegurar su distribución por 10 millones de dólares.

La comedia del matrimonio debutante Valerie Faris y Jonathan Dayton cuenta con Toni Collette, Alan Arkin y Steve Carell en la historia de una familia en crisis que inscribe a una niña en un concurso de belleza en California.

'The Science of Sleep' también ha despuntado en el mercado de Sundance, una nueva fantasía onírica de Michel Gondry, autor de 'Eternal Sunshine of the Spotless Mind'.

La cinta que protagonizan Charlotte Gainsbourg y Gael García Bernal fue adquirida para su distribución por seis millones de dólares.

Y hablando de hispanos, 'La tragedia de Macario', uno de los numerosos dramas y documentales centrados este año en el tema de la inmigración también ha conseguido distribución en Estados Unidos.

Con la conclusión del festival a la vuelta de la esquina, estas ventas, a las que hay que sumar la de 'Factotum', la novela de Charles Bukowski que protagoniza Matt Dillon, dan muestra de un mercado saludable para los participantes en Sundance, aunque ello implique riesgos para los inversionistas.

La compra de 'Little Miss Sunshine' recuerda la adquisición en 1999 en Sundance de 'Happy Texas' por una suma similar, pero esta comedia protagonizada por Steve Zahn nunca llegó ni a los dos millones de dólares en la taquilla estadounidense