21 mayo 2008

Sarah Jessica Parker : No me parezco a Carrie Bradshaw

La actriz y productora de "Sex and the city" adelanta cómo será la película, basada en la exitosa serie de HBO. Y pinta las diferencias entre ella y su personaje, Carrie, un ícono de la moda que desde la ficción ya marcó tendencia.

Sarah Jessica Parker lleva tiempo batallando contra un virus estomacal, pero sigue luciendo hasta el último centímetro como el figurín de moda que millones de espectadores llegaron a amar en Sex and the city. Es la serie donde interpretaba a la columnista experta en sexo Carrie Bradshaw, cuya vida romántica -y la de sus tres amigas- fue el motor de la premiada serie de HBO.

"Es de Halston", dice señalando su vestido. "Es prestado. Mi cartera es prestada. Es Fendi... Y estos son mis propios aritos de brillantes. Y el perfume es mío". Cuando la serie terminó, en 2004, después de seis fantásticas temporadas al hilo desbordantes de cosmopolitismo, el ventilador de rumores enseguida empezó a hacer circular versiones de tratativas para una adaptación a la pantalla grande. Convencer a las cuatro protagonistas -Parker más Kim Cattrall, Kristin Davis y Cynthia Nixon- de que volvieran llevó varios años y un toque de sutileza, pero finalmente en 2007 New Line reveló sus planes de respaldar un largo sobre las reiteradas aventuras de las fabulosas cuatro: la película se estrena el 30 en los EE.UU.



¿Hacer la película fue como llegar a destino después de un largo viaje?

Es muy difícil imaginar un destino final para estos personajes; en cierto modo, la idea de no volver a trabajar con estas personas es horrible de imaginar. Pero armar esta película y hacerla funcionar fue un proceso notable. Nos llevó casi un año y medio.



Desde que terminó, la serie fue adquiriendo aún más popularidad. La difunden en todo el mundo y se distribuye en los Estados Unidos. ¿Siente que, aunque el programa ya terminó, el personaje continuó y todavía está conectado con usted y su mundo?

Lo siento así, absolutamente. Lo siento más ahora que antes, y pienso que se debe en gran parte a que sale por la televisión comercial normal (en distribución). Es más la gente que ve el programa y, por lo tanto, nos hemos vuelto más reconocibles. Estar en HBO es como trabajar en una boutique, comparado con trabajar en Macy's: en una boutique hay solamente una puerta y en Macy's hay 800. Y de golpe una se ve expuesta a mucha más gente.



¿Siente que las mujeres se aferran durante demasiado tiempo a sus sueños con el "príncipe azul" y se pierden la felicidad con el "hombre común"?

Algunas quizás sí. Creo que a medida que van pasando los años, tendemos a hacerlo cada vez menos. Aun mis amigas más superficiales han llegado a la conclusión de que prefieren estar con alguien interesante antes que con alguien que representa un ideal o un parámetro de belleza. La mayoría de las personas que pasan por mi vida a la larga se vuelven inteligentes. Eso lo he visto. Será parte del proceso de madurar, supongo.



¿Fue muy difícil para usted producir y actuar al mismo tiempo?

Fue complicado y resultó un esfuerzo hercúleo... Yo rindo más cuando estoy sobrecargada y trato de ser todo para todos. Me encanta, y me encanta ser responsable de un equipo y de este elenco. Pese a lo difícil que fue, no me gustaría hacerlo de otra manera. Hubo días en que pensé que la cabeza me iba a estallar, pero nunca habría permitido que otro asumiera esas responsabilidades.



La comunidad gay fue devota de la serie desde el comienzo. ¿Qué les gusta a los hombres gay de las mujeres de la serie?

Diablos, no sé. Como soy de Nueva York y me crié en el teatro, la comunidad gay siempre ha sido importante para mí. No me impactó tanto que fueran el público inicial y el más comprometido con la serie. Me cuesta describirlo, porque son tan fervientes como muchas de las mujeres en mi vida a las que les gusta realmente el programa. En realidad -y esto se ha dicho montones de veces, y no voy a expresarlo ni mejor ni en forma más articulada- la relación con los amigos gay es como la relación con tus amigas mujeres heterosexuales. Es igual de intensa y a ellos les preocupa la amistad de la misma manera. Hablan de muchas cosas, comparten. Así ha sido mi relación con mis amigos homosexuales. Y, por supuesto, la mayoría de mis amigos son gay, y es algo muy reconfortante. Siempre te hacen sentir, en tus peores momentos, como una dama o como una chica. Nunca tienen miedo de ser sinceros. Y creo que les encanta la ridiculez y el absurdo.



Desde que terminó la serie, se ha vuelto empresaria con una línea de moda, Bitten, y sus propios perfumes, Lovely y Covet. Y su hijo también ha crecido. ¿Todo eso la alejó de Carrie e hizo que le resultara un poco más difícil volver?

Mi marido (Matthew Broderick) dijo hace poco que se puede dejar un espectáculo en Broadway durante un año y volver pensando: ¡No me acordaré de los diálogos! Pero es como la memoria muscular, es un cliché malo, pero es como andar en bicicleta. Suena tan simple al decirlo, pero hicimos estos papeles durante mucho tiempo y no ensayábamos, hacíamos una lectura sentadas a la mesa, eso era todo. Nuestro horario era muy concentrado y comprimido; era imposible volcar todo en el papel. La primera semana estaba mareada. Sentía que había hecho todo mal y que nunca alcancé el nivel. Pero yo me sentí así en el punto más alto de cada temporada, de modo que llegué a la conclusión de que era parte del camino.



¿Cómo le cae la expresión "ícono de la moda"? ¿Cómo la vive todos los días?

No sé. En realidad no me detengo demasiado en eso. Pienso que en gran medida se debe a la serie y a Pat (Field, la diseñadora de ropa de la serie durante mucho tiempo). Le rogué que hiciera la serie, le rogué que hiciera la película. Estaba comprometida con otros nueve trabajos. A decir verdad, no es algo que me guste comentar, porque pienso que es un poco extraño. Creo que en realidad nació del personaje en muchos sentidos y aprendí muchísimo de Pat. Y no es la esencia de lo que soy. No lo pienso. Como madre que trabaja, en lo último que pienso cuando llevo a mi hijo a la escuela es en mi apariencia.

¿Considera que Carrie es la versión nueva de una feminista?

Creo que a la comunidad feminista no le gustaría que dijera eso. Creo que en ella hay mucho de independencia y de tomar decisiones y seguir su propio criterio, y eso puede identificarse con el movimiento feminista. Pero siento que a las feministas militantes muchas de sus decisiones no les gustaron. Es lo que tiene de bueno vivir en democracia: podemos disentir y tener diferentes opiniones y después ir a votar.

Con muy poco en común

Sarah Jessica Parker asegura que entre ella y Carrie, su entrañable personaje, no hay mucho en común. "Tenemos grandes diferencias. Hemos hecho opciones de vida muy distintas", dice.

"La lista me resultaría interminable. En primer lugar, yo he estado con un hombre la mayor parte de mi vida adulta y tengo un hijo y vengo de una familia numerosa", reflexiona.

¿Entonces? ¿Qué cosas las unen? "Realmente pienso que lo más parecido que tenemos es el amor por esta ciudad —continúa la actriz—. Lo que más aprendí de Carrie es a ser mejor como amiga, francamente. Me gusta la clase de amiga que ella era y que es, y realmente me llevó a querer ser esa clase de amiga, a proponérmelo. Pero es difícil encontrar el tiempo del que estas mujeres disponen para darse entre sí".

Me gusta ser mujer

Chicas urbanas, solteras, exitosas, con ganas de ejercer el sexo y contárselo a las amigas. Sex and the City fue un éxito global porque era impecable: desde los diálogos chispeantes y atrevidos hasta el look de las protagonistas y nada menos que Nueva York como escenario. Pero, sobre todo, porque ese cuarteto femenino logró representar un espíritu de época, el de las treintañeras de fines de los '90, posfeministas en busca de nuevas formas de ser y sentirse mujer. Varias formas, no una sola. Pequeñas y grandes decisiones, desde qué hacer en la primera cita hasta si tener hijos o no, cuándo o con quién, recorrieron la serie con mucha gracia, poco drama y todo el glamour. No es poco. Aunque el final haya dejado gusto a moralejas, y las haya acercado a las heroínas de telenovela que, en un principio, estuvieron muy lejos de ser.

"No compro tantos zapatos"

Hay gente que se comporta como si Parker fuera Imelda Marcos (ex primera dama de Filipinas, coleccionista de zapatos y alhajas), pero algunos dicen que apenas tiene seis pares de Manolo Blahniks. ¿Es cierto?

"No sé la cantidad. No los cuento. Este es el ejemplo perfecto de un personaje que alguien puede interpretar en TV y cómo después se mezclan las aguas. Yo no gasto como Carrie. No me compro tantos zapatos como ella".

Pero usted sí tiene el dinero para hacerlo.

Puedo tener un mayor ingreso, pero no es una prioridad en mi vida. Eso no significa que no me gusten los zapatos, me encantan, pero no soy tan compradora. No los cuento, no sé cuántos, sin duda tengo más de seis pares, heredados de la serie. Pero muchos están archivados. No los toco. Soy muy nostálgica".

Por: Karl Rozemeyer
Fuente: PREMIERE