
Este cuadro de estrenos desplegados simultáneamente en todo el mundo y respaldados por poderosas campañas de marketing y promoción se completa con la primera aparición cinematográfica de Meteoro, el temerario piloto de origen japonés que al volante del Mach 5 se convirtió en uno de los personajes surgidos del dibujo animado con popularidad más perdurable entre nosotros.
Pero hay algo más que un ejercicio de nostalgia en la primera aproximación a este ingreso de Meteoro en la pantalla grande de la mano de los hermanos Larry y Andy Wachowski, los mismos de Matrix . Meteoro, la película ( Speed Racer ), cuyo estreno Warner anuncia , aparece al mismo tiempo como el intento más ambicioso conocido hasta aquí de reproducir en el cine la estética, el modo de narrar y hasta el espíritu del animé japonés.

Pero Meteoro, la película, reclama ser vista desde otra perspectiva, al actualizar un personaje que en 40 años de vida animada no alteró su esencia y sus características y sólo este año asistió a una actualización televisiva a través de la serie Speed Racer: The Next Generation , producida en Estados Unidos. Sobre todo porque detrás están nada menos que Larry y Andy Wachowski, tal vez los más esquivos realizadores del primer plano actual de Hollywood, que desde la trilogía de Matrix no encaraban con sello propio otro proyecto, más allá de su compromiso en la producción y la concepción visual de V de Venganza .
Los realizadores exigen cláusulas contractuales que los eximen de hablar con la prensa y hasta se hicieron presentes de incógnito en la avant-premiere del film en Los Angeles, a fines de abril. De hecho, en la larga pausa que medió entre Matrix y Meteoro, la película , se habló mucho más de los rumores acerca de una presunta operación de cambio de sexo para Larry Wachowski que de los proyectos del dúo.

Dos estéticas
Es justamente el cruce entre la estética del dibujo original y la estética Matrix de los guionistas y directores la que despierta mayores incógnitas. Por lo pronto, la mayor parte de los 120 millones de dólares invertidos en la producción se empleó en el vasto despliegue de efectos visuales a través de los cuales Meteoro, la película se ve "en dos dimensiones y media", como reconoció el supervisor de efectos especiales Kim Liberi. "¿Usted llegó a ver el videogame OutRun , que apareció en los años 80 y en donde las palmeras pasan volando ante nuestra vista? Gran parte de esta película muestra el mismo efecto. Los elementos visuales vuelan a lo largo del camino", señaló Liberi a la revista Entertainment Weekly .

En la mayor parte del rodaje los intérpretes se colocaban dentro de giróscopos que los realizadores manejaban a control remoto. "No tuve ni siquiera necesidad de manejar porque no hubo durante todo el rodaje ni un solo auto verdadero. Era como vivir en una pequeña Matrix", llegó a reconocer Hirsch.
Fidelidad al original

Incógnita que sobrevolará también buena parte de esta producción, que se exhibirá aquí con un centenar de copias, el 60 de las cuales está doblada al español y el resto lleva subtítulos.
Por Marcelo Stiletano
De la Redacción de LA NACION - Argentina