24 setiembre 2005

EN PRAGA SE ESTRENO MUNDIALMENTE "OLIVER TWIST"

Praga asistió hoy al estreno mundial de la coproducción anglo-franco-checa "Oliver Twist", dirigida por Roman Polanski, una adaptación clásica de la novela de Charles Dickens que contiene reminiscencias biográficas de la propia infancia del cineasta.

"Lo que viví de niño tiene de veras un cierto paralelo a la película, y me dio mucha experiencia para luego poner en escena numerosas situaciones", señaló hoy en la capital checa el director francés de origen polaco.

Una adaptación que muestra que "la vida no es sólo fantasía, y que enseña el problema de los niños que no son atendidos, lo que podría ser una lección", señaló en alusión a sus propios dos hijos menores.

Si bien "momentos de la película me recuerdan muchos momentos de mi propia vida", ésta "no fue la razón de escoger el tema. Pero cuando me vi involucrado en ello, simplemente supe cómo afrontarlo, ya que bastaba con volver atrás en el tiempo, a mi niñez", matizó el ganador del Oscar al mejor director con "The Pianist" (2002).

Este admirador de los novelistas decimonónicos británicos, como Dickens y Thomas Hardy, se declaró "fascinado por los elementos banales que influyen en el destino", y que aparecen, con un toque de ternura, en la obra de ambos autores.

El realizador ha orquestado una obra de verdaderos tonos británicos, tanto por el fuerte acento londinense de sus actores como por el trasfondo moral, algo que respira típicamente la obra de Dickens.

Polanski (París, 1933) regresa ahora a Praga, donde en 2004 rodó durante esta coproducción en los estudios cinematográficos de Barrandov, y en las localidades de Beroun y Zatec, cercanas a la capital.

"Estoy muy agradecido con este país, porque no hay ningún otro lugar en el mundo donde en dos días se podría construir el Londres del siglo XIX y rodar en él durante cinco meses", añadió el director, para quien "tienen en esta ciudad uno de los mejores estudios del mundo. Ésta es la joya de su corona. Por eso perseguí que el estreno mundial tuviera lugar aquí".

Acompañaron a la presentación de la película otros miembros del elenco, como el joven Barney Clark (que encarna a Oliver Twist), Harry Eden, Leanne Rowe y Jamie Forman.

El veterano Ben Kingsley, que también interviene en la cinta, no asistió al estreno.

Sobre sus planes futuros, Polanski indicó que desea volver al teatro -"de donde procedo"- antes de reanudar su actividad cinematográfica, y sin descartar tampoco alguna aparición en escena como actor.

"Quiero volver al teatro porque me da cierto ángulo en mi trabajo, sobre el mundo en general, al estar rodeado de personas diferentes, un universo totalmente diferente respecto al mundo del espectáculo", explicó.

Polanski se refirió, asimismo, al cine de animación y las "películas que utilizan efectos especiales en exceso" y recalcó que él quiere "hacer algo totalmente diferente".

En opinión del cineasta, "esas películas son casi siempre sin espíritu, están criando una generación de espectadores que son absolutamente insensibles a cualquier tipo de emoción que se pueda transpirar desde la pantalla".

Polanski lamentó que esos espectadores "sólo están aguardando el próximo efecto sonoro o efecto especial que quita la respiración. De hecho, esto es extremadamente fácil de hacer", apostilló.

En "Oliver Twist" se utilizaron unos trescientos efectos especiales, según su director, aunque quedaron en un segundo plano