
Los nombres de los realizadores —muchos de los cuales estaban en la presentación de gala del filme, que tuvo lugar el jueves por la noche— impresionan: Gus van Sant, Alexander Payne, los hermanos Coen, Olivier Assayas, Wes Craven, Gerard Depardieu, Alfonso Cuarón, Isabel Coixet y Tom Tykwer, entre otros. Y también los elencos, que incluyen a personalidades tales como Juliette Binoche, Gena Rowlands, Natalie Portman, Fanny Ardant, Bob Hoskins, el propio Depardieu, Steve Buscemi y Nick Nolte.
La función de gala vino precedida de un miniescándalo ya que tres cortos incluidos en el filme (uno de ellos, de Agnes Varda) fueron levantados del corte final, acaso por la excesiva duración del conjunto.

Más divididas son las opiniones respecto a los cortos de los Coen, Assayas o Tykwer. Decepciones hay varias, como la del japonés Nobuhiro Suwa, un drama con toques de realismo mágico protagonizado por Juliette Binoche; el animador francés de Las trillizas de Belleville, Sylvain Chomet, pasándose al cine con actores pero con un insoportable mimo como protagonista, y la de Gus van Sant, que parece haberlo hecho a las apuradas, como para sacarse de encima el asunto. Seguramente con el dinero que ganó por ese corto (el proyecto total costó más de once millones de euros), Van Sant puede filmar un par de películas como Elefante o Last Days. Es que hasta los cineastas más famosos tienen que ganarse la vida