
Y aquellos que vieron Bajos instintos (1992) sabe lo que para Catherine significa experimentar...Si la escena en el auto dará que hablar —bah, tal vez no sea para tanto—, en la película original todo el mundo hablaba de aquella en la que la sospechosa Tramell participaba de un interrogatorio. Vestida de blanco, Stone se descruzaba y cruzaba de piernas, con el detalle de que no llevaba ropa interior. No era —ni es— común que en una producción de Hollywood se viera vello púbico, y ahora muchos esperarán algo similar.Similitudes, hay. Sharon en vez de cerrar sus piernas, las abre 180 grados cuando el doctor Michael Glass, su psiquiatra, la atiende en su consultorio. Claro que está con el respaldo de la silla delante.

Pero a Stone lo que no le gustó, o directamente le cayó como el traste (perdón) fue que Michael Douglas no aceptara trabajar en la secuela. ¿No querés participar? OK, en la nueva película su personaje, el detective Nick Curran, que nunca aparece, claro, queda igualmente muy mal parado...Sharon también vetó a Benjamin Bratt para personificar al psiquiatra, tal vez porque tras el fiasco que resultó Gatúbela, en la que trabajaron juntos, no quería repetir fracasos.

Gracias a esos cortes Bajos instintos 2 fue calificada como Restricted, para permitir el ingreso de menores de 17 años acompañados por un adulto. "Es lamentable que no fueran incluidas más escenas. Al fin y al cabo no creo que tenga oportunidad de volver a hacer una película de este tipo", mintió Sharon, ya que si Bajos instintos 2 funciona en la taquilla, habrá por lo menos una tercera. ¿Será la vencida?