18 julio 2006

Oliver Stone y el 11/9

Han pasado cinco años desde el horror, desde que un par de aviones lanzaran todo el odio de Al Qaeda contra uno de los símbolos de Occidente, asesinando de un zarpazo a casi tres mil personas, en una serie de crímenes que ha ido dejando su rastro de sangre en Bali, Madrid, Londres y Bombai. Ahora la ciudad de los rascacielos revive con un estremecimiento aquellos días aciagos de la mano del cine. La película «World Trade Center», dirigida por Oliver Stone y protagonizada por Nicholas Cage cuenta la historia de dos de los tan sólo 20 supervivientes rescatados con vida de la zona cero el día de los atentados contra las Torres Gemelas, el 11 de septiembre de 2001. El filme se estrena en EE.UU. el 9 de agosto.

Oliver Stone, un director que casi siempre deja una estela de polémica con su trabajo, ha comenzado a presentar a la prensa la película, basada en una historia real. Es consciente de que estamos ante uno de los filmes más esperados de la temporada. Sin embargo, el realizador deja por una vez sus historias de complots políticos -como «JFK»- y confina su filme a lo que vieron y vivieron sus dos protagonistas, el sargento John McLoughlin y Will Jimeno. Nada mejor contra el odio que la historia puramente humana.

Ambos son miembros, ahora retirados, del cuerpo de policía del puerto de Nueva York y las víctimas 18 y 19 -de un total de 20- rescatadas con vida de debajo de los escombros de las Torres Gemelas de Nueva York, bajo los que perecieron 2.749 personas. Stone dedica el filme «a los que lucharon y murieron en ese día».

Su empeño ha sido seguir fielmentela historia de McLoughlin y Jimeno. «World Trade Center» comienza sin títulos de crédito con una Nueva York que amanece en toda su gloria, coronada por la majestuosa presencia de las Torres Gemelas en el «skyline».

Nicolas Cage se encarga de dar vida a McLoughlin mientras que Michael Peña, de origen mexicano, interpreta al colombiano Jimeno. El filme no muestra el momento del impacto de los aviones, porque todos lo tenemos grabado en la retina desde aquel día y porque ninguno de los protagonistas lo vio en directo. De hecho, cuando quedaron enterrados en los escombros de la Torre 2, ni tan siquiera sabían que se había estrellado el segundo avión.

El público ve, como vio Jimeno, una sombra amenazante sobre los rascacielos de la ciudad, y escuchan ambos el sonido de los cuerpos al tirarse desde los edificios mientras el miedo y la desesperanza iban venciendo las ganas de sobrevivir de quienes quedaron atrapados en las torres.

El filme siempre se ciñe a lo que vieron los dos protagonistas, sus familias o aquéllos que forman parte de esta historia que transcurre aproximadamente en 24 horas. Entre ellos está la enigmática figura de David Karner (Michael Shannon), un ex marine que al ver el atentado en televisión consiguió burlar todos los controles en la zona cero y encontró a estos dos supervivientes en una búsqueda que hizo por su cuenta.

Según afirma McLoughlin, en las notas de prensa distribuidas en el pase, el filme nace de «la obligación» que sintieron de contar su historia en honor a todos los que no pudieron contarla. Este sentimiento de respeto es el que le ha ganado para Stone halagos entre críticos que normalmente no le elogian. Si ha recibido críticas es por ser políticamente correcto en esta ocasión.

«Podré vivir con ello»

A este respecto, Stone ha declarado en Nueva York a Efe que «probablemente se trate de una película políticamente correcta, pero podré vivir con ello», dijo el director norteamericano en rueda de prensa al presentar «World Trade Center».

Según Stone, la motivación para embarcarse en este proyecto fue «el reto de mostrar las emociones de los cuatro personajes principales durante una tragedia que todavía, cinco años después, impresiona».

El director estadounidense aseguró que, a partir de aquel fatídico día de 2001, todo cambió; sin embargo, también mostró su esperanza de que «algún día consigamos vivir en un mundo pacífico». El actor Nicholas Cage aseguró que no se debe mezclar la política, en referencia a la situación actual en Irak, con un filme «cuya historia termina el 12 de septiembre», y que versa sobre «la experiencia humana y emocional de dos héroes».

Por su parte, Will Jimeno se mostró «muy satisfecho» con el trabajo realizado por el director, aunque reconoció que para él es una película «dura de ver», por la cercanía temporal y el realismo con el que se cuenta la tragedia.

Precedido por el éxito de «United 93» en el cine y en televisión por los telefilmes «The Flight that Fought Back» y «Flight 93», centrados en el cuarto avión secuestrado, que terminó estrellándose en Pensylvania, la cartelera incluirá otra producción relacionada con los atentados con la miniserie «The Path to 9/11», basada en el informe de la comisión del 11-S.