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25 setiembre 2009

"Contracorriente" se llevó las palmas en el Festival de San Sebastián

“No sé si ganaremos, pero para mí que el público aplauda como lo ha hecho es como haber ganado el premio mayor. La sala estaba completamente llena. Ahora: una cosa es cómo reacciona el público y otra cómo lo hará el jurado”, comentó, emocionado, el cineasta peruano Javier Fuentes-León, tras la proyección de su ópera prima “Contracorriente” en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián como parte de la sección en competencia Horizontes Latinos.

Flanqueado por las inquietas figuras de la película (Tatiana Astengo, Manolo Cardona y Cristian Mercado), Fuentes-León posó para las cámaras de la prensa internacional y respondió a las interrogantes del público.

“Nos preguntaron sobre la Iglesia dentro de este pueblo y su relación con el romance entre Santiago (Cardona) y Miguel (Mercado), entre otras temáticas que toca la película”, explica Fuentes-León sobre este largometraje, filmado el año pasado en la caleta norteña de Cabo Blanco, Piura, y que relata el triángulo amoroso que involucra a un pintor (Cardona), un pescador (Mercado) y la esposa de este (Astengo).

En tanto, Tatiana Astengo dijo no caber en su pellejo tras el recibimiento. “Aplaudieron mucho y eso es muy bonito en un festival. Nadie se movió de su asiento y todo el mundo quedó contento”, dijo Astengo, quien además confesó haberse acercado a conversar con el astro estadounidense Robert Duvall.

Aunque parece que va por buen camino, la película compite en esta sección con otras 12 cintas, entre ellas, “Gigante”, de Adrián Biniez (Oso de Plata en la Berlinale 2009); “Huacho”, de Alejandro Fernández; “La invención de la carne”, de Santiago Loza; “Marea de arena”, de Gustavo Montiel Pagés; y “Los viajes del viento”, de Ciro Guerra. Los resultados se darán a conocer el sábado 26 de setiembre.

Según Fuentes-León, “Contracorriente” podría participar próximamente en festivales como los de La Habana, Huelva, Estocolmo y Marruecos. “Estamos esperando, además, la respuesta de Sundance, pero recién nos van a contestar en noviembre”, agregó el cineasta.

CABALLERO DEL CINE


Ian McKellen, uno de los grandes actores británicos, vio ayer recompensada su trayectoria con el Premio Donostia del Festival de Cine de San Sebastián. Poco antes de recoger el galardón, McKellen afirmó que la idea de estrella le era un poco ajena, en una extensa conferencia de prensa en la que no faltaron referencias a su condición de gay y su activismo en favor de la causa homosexual.

Sus personajes preferidos —dijo— son siempre los últimos que interpreta, y en este momento no prepara ninguno, pero si hay un rol que le encantaría hacer es el de mujer, aunque no en el tono caricaturesco de la única vez que se ha puesto en la piel femenina.

Le agrada también ver cómo Hollywood está haciendo, con éxito, filmes de temática homosexual. “Hollywood está empezando a crecer. La industria tiene una responsabilidad para seguir con esta causa. Hay todavía otros lugares en que se asesina por esto”, subrayó el actor.

McKellen (Burnley, 1939), quien cuenta en su historial artístico con grandes papeles en “Ricardo III” y “Dioses y monstruos”, realmente vio su carrera catapultada mediáticamente con “El Señor de los Anillos” y “X-Men”. El actor dice no preocuparle que lo asocien permanentemente con Gandalf de la película de Peter Jackson, sino que más bien se considera afortunado por ser vinculado a un clásico de la literatura inglesa, “un modelo, un hombre bueno y valiente”.

“Me gusta que el Premio Donostia sea a toda mi carrera, que de todas formas no siento que haya acabado”, dijo el veterano artista, quien asistió a la presentación del filme “Blessed”, de la australiana Ana Kokkino.

También se presentó la española “Yo, también”, de los debutantes Álvaro Pastor y Antonio Naharro, quienes compiten por la Concha de Oro con este filme sobre el amor sin barreras, que cuenta la relación entre Daniel, de 34 años, que, tras convertirse en el primer universitario europeo con síndrome de Down, termina enamorándose de una mujer solitaria.