
Por empezar, el director Wolfgang Petersen no utilizó mucho de la película de 1972: sólo el nombre del barco y la vuelta de campana. No hay ni un solo personaje del filme original. Y él no quería tener otra Shelley Winters. "Shelley, como la señora gorda y judía, había sido candidata al Oscar por este papel... Era única. No podemos hacer eso, tratar de hacer exactamente lo mismo. También es respetar la película."
Y asegura: "No queríamos tener el tema The Morning After otra vez", que sí ganó el Oscar a la mejor canción. Y entonces es la pulposa Stacey Ferguson, de la banda Black Eyed Peas, quien canta otro tema en la fiesta de fin de año a bordo del transatlántico.

Los protagonistas hablaron de lo que fue estar tres meses rodando en el agua, con accidentes y neumonías. Porque casi nada se hizo por computadora, a excepción de la primera toma en la que Josh Lucas corre en la cubierta del Poseidón: "salvo él, todo es digital". Esa toma sola costó un millón de dólares, y demandó un año...