
Lo que se dice doblar la apuesta.
Pero Pattinson no es el único. La australiana Emilie de Ravin (Claire Littleton en Lost) también se la juega con un personaje sufriente: de niña, en un andén del subte, ve cómo asesinan a balazos a su mamá.
Pero Recuérdame es más que el encuentro de dos almas en continua pena que se conocen en un encuentro más o menos forzado. Es que si Tyler se lleva horrible con su padre divorciado (Pierce Brosnan) desde la muerte del hermano, Ally tiene una relación peor con su padre policía (Chris Cooper, más que habituado a papeles agrios desde Belleza americana).
En síntesis, Tyler y Ally pertenecen a familias destrozadas por la muerte trágica de alguno de sus miembros, que los marcará de por vida... hasta un final igualmente trágico.

Allen Coulter, que hace su primera película tras un vasto background en la TV, supo orientar a Pattinson, quien esta vez no muestra su rostro atribulado con los ojitos entrecerrados. Con algunos papeles totalmente desdibujados -el de Lena Olin, como la madre de Tykler, y el de su nueva pareja son ceros a la izquierda, o el del compañero de departamento de Tyler, todo un clisé del gracioso-, salva lo suyo Ruby Jerins como la hermanita de Tyler, sufrida y maltratada por sus compañeritas de colegio.
Las fans de Pattinson, de parabienes, se encontrarán con un drama como Hollywood no suele atreverse a hacer