22 febrero 2008

El principio del fin : Lost

Si usted estaba de pie, seguramente tuvo que sentarse.

No podía ser.

Era el capítulo final de la tercera temporada de "Lost" (ver recuadro para un curso rápido sobre la serie) y Jack le decía a Kate: "Tenemos que volver a la isla".

El doctor Jack (Matthew Fox), héroe de la serie sobre un grupo de náufragos en una misteriosa isla caribeña, estaba hecho pedazos. Y Kate (Evangeline Lilly), la chica linda pero mala, rehusaba juntarse con él. Con eso, los fanáticos de "Lost" alrededor del mundo (sólo en EE.UU. 15 millones de espectadores) - ya sea viéndolo por televisión, por Internet, en un CD grabado por una tecnológica alma caritativa de la oficina- , por primera vez en tres años no estaban conociendo la historia de los náufragos a través de un flashback. No. ERA UN FLASHFORWARD. Es decir, un adelanto. "Lost" abría sus puertas a un futuro más allá de la isla. Por fin, una recompensa a tantas horas invertidas siguiendo la historia televisiva más adictiva de la década.

Jack y Kate habían salido de la isla. Y algo había salido mal.

Fue un nuevo ejemplo de cómo hacer bien las cosas para todo el resto del universo televisivo: con el final de la tercera temporada "Lost"se reinventaba, sorprendía y hasta se atrevía (si no lo vio, salte al próximo párrafo. O mejor, ahórrese esta nota) a matar a personajes populares, como Charlie (Dominic Monaghan). Había comenzado el principio del fin.

UNA MUERTE ANUNCIADA. El año pasado, los tres responsables de "Lost", los productores y a veces guionistas J. J. Abrams, Damon Lindelof y Carlton Cuse, llegaron finalmente a un acuerdo con el canal ABC para ponerle una fecha de término a la serie. Se acordó que duraría tres temporadas más, a razón de 16 capítulos por año (este año quizás se reduzca el número por la huelga). Así, en 2009, sintonizaremos el capítulo 117, para escuchar por últimas vez las tres palabras que más escalofríos pueden generar en un "Lost-adicto": "Previously, on Lost...".

Los productores han asegurado que las respuestas a las interrogantes de la serie se van a ir dando paulatinamente en los capítulos restantes, no sólo al final. "Con 16 capítulos por temporada, sentimos que podemos garantizarles a todos que cada episodio va a ser bueno", ha dicho Lindelof.

La gran pregunta es: ¿tienen claro lo que están haciendo?. Incluso siendo un incondicional de "Lost", más de una vez uno se ha preguntado: ¿Y cómo van a solucionar esto?. Ellos dicen que lo tienen claro. En una conversación con Stephen King (los tres autores de "Lost" son fanáticos del escritor, y viceversa), organizada por la revista "Entertainment Weekly", el trío reconoció que al principio trabajó con fe para atar todos los cabos sueltos. Ahora dicen estar seguros de tener listo el mapa que resuelve todos los misterios, desde los números malditos que se repiten en todos lados, hasta quién es Jacob, el fantasmagórico líder de "Los otros", los supuestos villanos.

"Lost", de nuevo, nos pide un poco de fe.

POR QUÉ SIGO CREYENDO EN "LOST".

En la cuarta temporada que comienza en AXN el 3 de marzo a las 20 horas, los puzzles se empiezan a armar para desarmarse. No sería "Lost" si entregara todo en bandeja. El nuevo misterio que obsesiona mis días es quiénes son los "Oceanic six", los seis personajes que lograron salir de la isla (Jack, Kate y cuatro más que no me atrevo a revelar), y qué hace que ahora no se puedan ni mirar a los ojos.

Cada espectador de "Lost" ha tenido que firmar un acuerdo imaginario en el que se entregó y prometió creer en una isla tropical con osos polares, donde los paralíticos caminan y el cáncer se cura. Nada en "Lost" es lógico, es todo raro y horriblemente complicado. ¿Por qué someterse al suplicio de esperarlo semana a semana?

La serie tiene eternos atractivos. Una misteriosa historia que te obliga a querer saber qué pasó. Es la serie más cara de producir (cada capítulo cuesta cerca de US$ 2,5 millones), por lo que siempre la calidad es alta. Altísima. Y el novedoso formato, de saltos en el tiempo, permite profundizar en los personajes como nunca antes se había visto en televisión.

Pero en realidad todo eso son los acompañamientos. Podríamos hablar de que "Lost" sólo existe en el mundo post 11 de septiembre en donde el terror a lo desconocido ha adquirido popularidad, decir que rescata tantas alusiones a la cultura pop-nerd y a grandes pensadores (el nombre John Locke hace referencia al pensador del liberalismo del siglo XVI y hay citas a personajes de Stephen King, etc.) que convocan el interés de las masas. Son recursos que en el reino del déficit atencional te exigen fidelidad y concentración.

De alguna manera Jack, Sawyer y compañía tienen algo en común con Harry Potter: son los íconos de la cultura pop de esta década, adictivos, o los amas o los odias, y hacen sentir a los espectadores/lectores que una semana para esperar otro capítulo, o meses para un libro, es simplemente demasiado tiempo.

Son personajes que traspasan la ficción y, por su excelente factura, adquieren dimensiones reales. "Lost" hace flashbacks y nos explica por qué los personajes son como son, por qué Kate mató a su padrastro, por qué Sawyer es un estafador, por qué Jack siente esa necesidad de arreglar todo; hace que sintamos cierta familiaridad con sus comportamientos e historias, lo que nos obliga a interesarnos por su futuro. Nos obsesionamos con el motor que hace funcionar la serie: ver cómo lo harán para salir de la isla.

En "Lost", al igual que en la saga de J. K. Rowling, lo que importa es el proceso, no el final (a menos que en el capítulo 117 descubramos que esto ha sido todo un sueño, porque parto yo misma a protestar). "Lost" ha sido desde el primer día la invitación a un viaje, y benditos son quienes han sabido entregarse y disfrutar del paseo.

"Lost" es como leer un libro: es imposible explicarle a alguien esa sensación que da cuando uno se pierde entre sus páginas. No hay explicación científica de por qué leemos, o por qué enganchamos con una serie. El consumo es un proceso solitario, y quizás por eso, cuando el producto a consumir se transforma en un fenómeno colectivo, es que no lo podemos dejar ir. Sentirse parte de una conciencia mundial es parte de la recompensa.

Veo "Lost", porque si me pongo en Messenger "Oceanic six", salta gente a hablarme sobre lo que pasó anoche en la serie.

Veo "Lost", porque éste será el proceso más individual del mundo, pero no estoy solo.


((Curso Express de "Lost"))

Temporada 1 El avión Oceanic 815 cae durante el trayecto Sydney-L.A. 48 sobrevivientes se encuentran en una misteriosa isla, habitada por una mujer francesa que lleva 16 años ahí, y "Los otros", sus nuevos enemigos.

Temporada 2 Sigue la batalla con "Los otros". Conocen más sobre la "iniciativa Dharma", un proyecto científico que revela cómo algunas cosas han llegado a la isla. Se suma un nuevo grupo de sobrevivientes caídos al otro lado de la isla.

Temporada 3 Centrada en quiénes son "Los otros" y su líder Ben Linus, quienes toman prisioneros a varios protagonistas. La temporada terminaba, con los náufragos a punto de ser, supuestamente, rescatados