
El escenario pertenece a una de las nuevas series más exitosas de la temporada 2007-2008 en Estados Unidos, "Dirty sexy money", creada por el dramaturgo Craig Wright, y que debutará el 12 de febrero, a las 19:00 horas, por la señal de cable AXN.
Volviendo a raíces plantadas en los 80 con series como "Dinastía", este espacio presenta la caótica y sofisticada existencia de, según la ficción, la familia más adinerada de Nueva York, los Darling. Tripp y Letitia son los jefes del clan, interpretados por Donald Sutherland y Jill Clayburgh. Pero al centro de la historia está Nick George, interpretado por Peter Krausse ("Six feet under"), el abogado de la familia y encargado de tapar todos sus pecados y satisfacer todas sus necesidades.
Krausse dice: "Cuando logras juntar a un elenco extraordinario, y creo que éste lo es, tienes la posibilidad de contar muchas y muy buenas historias". Muchas, en efecto, porque los Darling son una familia extensa. El hijo mayor, Patrick (William Baldwin), tiene aspiraciones de llegar a ser senador, pero tiene un secreto: siente especial atracción por los transexuales y de hecho tiene un romance con uno; él está casado, claro. La historia de su personaje no sorprendió a Baldwin: "Soy de Nueva York, he estado alrededor de ese tipo de historias toda mi vida. Lo cierto es que fui capaz de apreciar cuán poco frecuentes son esas historias en televisión, y me gusta mucho ser el que la interpreta".

Pero, siguiendo con la tradición ochentera, no todo es como aparenta ser. "Letitia es muy misteriosa, y para mí lo fue desde que leí el guión del piloto", dice Clayburgh. Y agrega: "Nunca he estado segura hacia dónde se dirige; ahora ella está preocupada por un romance que tuvo y al mismo tiempo intenta mantener unida a la familia".
Donald Sutherland: "El dinero puede ser sexy"
"Nunca vi 'Dallas' ni 'Dinastía'. Estaba realmente en otra parte durante los 80". Donald Sutherland (72) impresiona no sólo por su estatura (1,93 metro), sino porque al hablar con casi un centenar de periodistas de todo el mundo lo hace con la tranquilidad de quien conversa con un amigo en el living de su casa. Sobre la comparación de su programa con aquellos emblemáticos ochenteros, él contesta con una broma. Pero cuando le preguntan sobre el interés de una estrella de cine como él en hacer programas de TV, se toma el tema con seriedad: "Me permite trabajar con un genio como Craig Wright y me permite tener 22 horas de un gran personaje por año. Craig te da la posibilidad de ir descubriendo pedazos de tu personaje y luego llevarlos a la pantalla".

Sobre su personaje no le gusta hablar en detalle: "Me encantaría hablarte de la ambigüedad de mi personaje, pero en ese momento deja de ser multidimensional y lo destruyo. Sí te diré que no es un hombre desviado. Él persigue la poesía de la verdad. Eso".
Fuente : El Mercurio