18 octubre 2005

KIRSTEN DUNST FILMARA HISTORIA BASADA EN LA GUERRA DE IRAK

La actriz de 'Spiderman' Kirsten Dunst interpretará a una trabajadora humanitaria que murió en un ataque suicida en Bagdad en abril pasado en una nueva película de Hollywood sobre la invasión estadounidense de Irak.

La película contará la historia de Ruzicka, de 28 años, que dirigía una ONG dedicada a procurar compensaciones financieras a las víctimas civiles de la guerra, anunció la publicación Daily Variety.

Dunst, de 23 años, acaba de terminar de rodar 'Marie Antoinette', de la directora Sofia Coppola, y próximamente filmará la tercera parte de 'Spiderman', como la chica de la cual el protagonista, Peter Parker, está enamorado.

El estudio Paramount Pictures compró los derechos de la historia de Ruzicka y los de un libro sobre el tema que estaba escribiendo Jennifer Abrahamson, que planeaba trabajar en él con la propia protagonista.

17 octubre 2005

HUNG UP SALE HOY EN TODAS LAS RADIOS

Madonna prepara para el 15 de noviembre el lanzamiento de 'Confessions on a dance floor', un disco que, según la diva está hecho para que "la gente salte de sus asientos", lo pase bien y no pare. Para los que no puedan aguantar los pocos días que faltan, las emisoras han estrenado 'Hung Up', el primer single, que incluye alguna estrofa del clásico de Abba 'Gimme Gimme Gimme'.

El álbum (Warner Music), enfocado a las pistas de baile, propósito que ya anuncia a gritos la portada, fue grabado a principios de este año en Londres y supone la vuelta de la cantante dos años después de su anterior trabajo.

Los temas han sido escritos y producidos a medias por la propia artista y el productor DJ Stuart Price, uno de los más conocidos artistas de remezclas que inició su colaboración creativa con Madonna en 2001, como director musical de la gira 'Drowned World Tour'. Price también dirigió 'The Reinvention Tour' dos años más tarde.

Ganadora de varios premios Grammy, la artista forma ya parte de la historia de la música, con ventas por encima de los 200 millones de discos. Madonna ha logrado a lo largo de su carrera 33 números uno, ha colocado cinco álbumes en lo más alto de las listas y ha obtenido 20 premios de la MTV por sus vídeos musicales.

En 'Confessions on a dance floor' colaboran también músicos como Mirwais Ahmadzai, Bloodshy &Avant, así como Anders Bagge y Peer Astrom de the Murlyn Music Collective y Joe Henry.

El disco incluye el ya mencionado 'Hung Up', así como temas 'dance' como 'Get Together', 'Sorry', 'Future Lovers' o 'I Love New York'. En el CD se han eliminado los espacios entra canciones, consiguiendo que sea como una sesión de DJ para bailar sin interrupciones durante casi una hora.

16 octubre 2005

KING KONG


Luego de 17 Oscar y 3.000 millones de dólares recaudados por la trilogía de El Señor de los Anillos, Peter Jackson estrenará el miércoles 14 de diciembre en todo el mundo su remake de King Kong, un proyecto con el que soñaba desde que tenía 9 años.La película hizo adelgazar al regordete Jackson unos 35 kilos, y se presume que la operación de láser haya corregido su visión y deje en un cajón sus otrora clásicos anteojitos.

"Cuando vi King Kong tenía nueve años, y me hizo convertirme en cineasta. Me acuerdo que era un viernes por la noche, en mi pueblo neozelandés, y al día siguiente comencé a realizar pequeñas películas en stop motion con la camarita de Super 8 que mis padres usaban para las películas familiares."Jackson se reunió con su esposa Fran Walsh (ganadora de tres Oscar) y Philippa Boyens para coescribir el guión, basado en la historia original de Merian C. Cooper y Edgar Wallace. El clásico de 1933 fue dirigido por Cooper y Ernest B. Schoedsack, y en su momento el éxito —recaudó ¡1,2 millón de dólares!— salvó de la bancarrota a la productora RKO.

Hoy es WingNut Films, la productora de Jackson, la que está detrás del simio. Jackson aceptó rápidamente la oferta Universal por 20 millones de dólares más beneficios de la recaudación, y se puso manos a la obra hace un año en el proyecto, que no tiene nada que ver con el del ''76, que marccó el debut de Jessica Lange, y al que Jackson aborrece. Los trailers ya están en los cines argentinos desde hace unos meses.

Para interpretar a Ann Darrow, una actriz que se queda sin trabajo durante la Gran Depresión, convocó a Naomi Watts. Ann conoce a Carl Denham, empresario, aventurero y cineasta (Jack Black, de Escuela de rock), quien desembarca en la isla Skull para filmar unas tomas, pero allí una civilización perdida la toma de rehén para ofrendar a Kong. Lo que nadie suponía era que el monito se encariñaría con ella, y el desenlace, de nuevo, será en las alturas del Empire State —Cooper y Schoedsack aparecían a bordo de los biplanos que zumbaban alrededor del gorila, ¿Jackson también lo hará?— . El galán es Jack Driscoll (Adrien Brody, de El pianista).

Andy Serkis, cuyos movimientos sirvieron para animar a Gollum en la trilogía de El Señor de los Anillos, ahora sirve de referencia para King Kong. También interpreta a Lumpy, el cocinero del barco mercante Venture.Muchas escenas son copia fiel del clásico de 1933. Y, por ejemplo, el tiranosaurio que vemos en la foto tiene tres dedos en lugar de los científicamente correctos dos, como un homenaje al King Kong original.

La película padeció algunos inconvenientes logísticos, como que las escenas que transcurren en la isla Skull se planearon rodar en Tailandia en enero pasado, pero el tsunami redirigió todo hacia Nueva Zelanda, donde Jackson (que cumple 44 años dentro de quince días) nació y había creado Tierra Media para contar la epopeya de Frodo y la Comunidad del Anillo.Así que habrá que contentarse con estas primeras imágenes y aguardar al estreno globalizado. Y ya anuncia un nuevo proyecto: The Lovely Bones, drama sobre una adolescente de 14 años que es asesinada y recuerda todo, absolutamente todo: se murió y está en el cielo.

15 octubre 2005

COMMANDER IN CHIEF HACIENDOLE LA CAMITA A HILLARY CLINTON

A veces, es sólo cuestión de hacerse la fama: años después de que "The West Wing", hijo dilecto de la presidencia de Clinton, fuera tildado de "Disneylandia de la política" por los republicanos, el drama "Commander in Chief" -que Sony estrenará en nuestro país el mes próximo- es acusado por estos días en revistas conservadoras como The National Ledger de ser parte de un siniestro complot para propulsar la candidatura presidencial de Hillary Clinton.

Centrado en la vida de Mackenzie Allen (Geena Davis), ex rectora universitaria sin afiliación política que se convierte en la primera mujer presidenta de los Estados Unidos cuando el primer mandatario republicano muere a causa de un accidente vascular, "Commander in Chief" ya es la serie nueva más vista de su país. Por supuesto, eso sólo puede significar problemas.

Para empezar, su creador, director y guionista Rod Lurie (responsable además de "Line of Fire" y el film "La conspiración", en el que Joan Allen interpretaba a la primera vicepresidenta de su país), acaba de ser reemplazado en la conducción de la serie por el veterano Steven Bochco ("Policía de Nueva York") a causa de los serios retrasos en la producción del programa.

Una decisión tan infrecuente en la industria televisiva de ese país que el mundo paranoico de los blogs no dudó en apuntar a las simpatías políticas de Lurie y las algo descabelladas coincidencias entre la presidenta Allen y la senadora Clinton. "Mackenzie Allen seguiría siendo presidenta en TV aun si Hillary no existiera", sostuvo Lurie. Nada casualmente, la primera dama se encuentra en Hollywood recaudando fondos de actores y titanes de la industria (la semana próxima lo hará en el concierto de U2 en Washington, DC).

Algo que seguramente será tomado como una confirmación por los partidarios de una conspiración liberal: Naomi Wolf, en el británico The Guardian, opinaba que, más que un programa, "Commander in Chief" era "pornografía política, y de la más adictiva".

AMERICAN DREAMZ

A fines del año pasado, el escritor y director Paul Weitz se propuso crear una sátira política sobre el presidente George W. Bush y la guerra de Irak. Parecía una propuesta riesgosa, tanto para el realizador -conocido por su comedia sexual adolescente "American Pie" y la nostálgica "Un buen chico" como para la compañía que accedió a acompañarlo. Cómo podrá funcionar el film cuando llegue a las salas, a mediados del año próximo, dependerá tanto del giro de los acontecimientos mundiales y de la fortuna de la presidencia estadounidense como de la calidad del trabajo del señor Weitz.

El film presenta a
Dennis Quaid como el poco agudo jefe de Estado -aunque de buen corazón-, llamado Staton. Marcia Gay Harden interpreta a su esposa -muy a lo señora Laura Bush- que lo llama "Poopie". Willem Dafoe, un asesor presidencial veterano, da al presidente "píldoras felices" y lo equipa con un audífono. Hugh Grant interpreta al conductor, gratuitamente malvado, de un popular concurso de canto de televisión llamado "American Dreamz". Y un actor novato, Sam Golzari, encarna a Omer, un terrorista suicida aficionado a los concursos de canciones.

Cuando en julio el film empezó a hacerse realidad, con cientos de extras, nerviosas estrellas de la pantalla y jornadas de 12 horas sobre un apretado presupuesto de 12 millones de dólares,
Weitz, algo tímido, dijo con su voz queda: "Si la gente no tiene nada que decir sobre esta película, verdaderamente será una desilusión".

"Siempre he odiado esto de alguna manera -apunta
Hugh Grant, refiriéndose a su trabajo-. En los últimos films que hice, sufrí un terrible miedo a la escena. En los ensayos, todo está bien. Pero de repente me pongo tenso y siento pánico, y no puedo recordar mi parte." "Bridget Jones 2" fue la gota que colmó el vaso, dice: "Eso selló mi destino". Tomó la decisión de abandonar completamente la actuación e intentar volver a escribir, algo que había dejado de hacer años atrás. Pero la escritura tampoco funcionó. Durante 18 meses estuvo sentado en su casa de Inglaterra, mirando fijamente la pantalla vacía de su computadora. Cuando su amigo Paul Weitz le envió el guión de "American Dreamz", Grant decidió que aceptar un papel era mejor que sentirse totalmente inútil. "Hugh no quería hacer el film -apunta Weitz-. Me dijo: «Lo leeré, pero no te ofendas. No estoy actuando». Después se puso como loco, porque el guión le gustó". Grant le advirtió que podía ser difícil, extremadamente neurótico. "Dijo que si yo podía aguantar eso, lo haría", explica Weitz.

Grant empezó a filmar sus escenas, y su angustia se filtró enriquecedoramente en su papel del autodestructivo Martin Tweed, quien cambió su carrera de intrépido periodista por la brillante celebridad de un insulso show de TV estadounidense.

"Decir las frases de otros todo el tiempo es, siempre ha sido, humillante", dice Grant, y se preguntó qué es lo que está haciendo allí. "Siento un poco más de respeto por mí mismo que hace unas semanas. Al menos estoy haciendo algo, aunque sea una tortura, aunque me asuste. Y ahora que ya estoy adentro, lo que más miedo me da es tener miedo. Lo siento llegar, y apenas consigo sofocarlo." Sin embargo, no parece lograrlo en ese momento. Deja de caminar como un loco y se sienta en ascuas en el borde de un sillón. "¿Le importa si terminamos acá?", ruega.

Afuera, a pocos metros, cientos de extras colman una habitación destinada a ser el set de "American Dreamz". Luces brillantes y una atronadora banda sonora, junto con ágiles cámaras televisivas, seguidas por cámaras cinematográficas.

El sueño americano

"El centro temático del film es el engreimiento y la obsesión con el yo, mostrar que esas emociones constituyen el núcleo de nuestra cultura -dice Weitz-. Estoy explorando el aspecto de la identidad estadounidense en la que los sueños y las aspiraciones son siempre algo positivo, lo cual implica que si todo el mundo tiene un sueño, eso imposibilita tener una visión sutil y compleja de nuestras propias vidas." Agrega que la política está relacionada con eso. "La yuxtaposición de la guerra de Irak, mientras al mismo tiempo seguíamos normalmente con nuestra vida cotidiana, fue lo que me dio impulso. Parece una situación absurda, que se presta a la comedia."

Una semana más tarde, Dennis Quaid se une al elenco. Delgado y enérgico, el actor dice haberse preparado para el papel de Staton observando al presidente Bush por televisión. También les robó algunas cosas a Ronald Reagan y a Bill Clinton, de quien se considera amigo. "No quiero hacer una imitación, quiero hacer su espíritu -dice refiriéndose a Bush-. No estoy haciendo nada anti-Bush; soy independiente: ni demócrata ni republicano. No pretendo hacer con esto ninguna declaración de postura política".

Sin embargo, una vez en el set, Quaid parece una versión del actual presidente. Exhibe una sonrisa de suficiencia y una perplejidad exagerada mientras le confiesa al premier chino que está aterrorizado por Corea del Norte.

En la escena de hoy, el presidente es invitado de honor a una grabación de "American Dreamz", y ha perdido su audífono, hecho que lo deja peligrosamente desconectado de sus asesores. Sus asistentes lo han equipado con ese recurso tras haberlo encontrado leyendo libros y periódicos y cuestionando sus propias decisiones. Ha descubierto, por ejemplo, que en Irak hay diferentes clases de árabes. Dafoe anda por el set en dirección al vestuario. Tiene el cráneo afeitado, salvo por un cerquillo rubio en la nuca. Al día siguiente, con el elenco en pleno, se filma la final del concurso de "American Dreamz". Un terrorista suicida es el punto clave del argumento. La escena pasa de la comedia a la tragedia y el horror en el curso de dos minutos.

Un rincón del set ha sido transformado en una tienda polvorienta en Afganistán. Las cámaras toman a un hombre barbudo con túnica, quien cuidadosamente coloca una caja metálica sobre una mesa y fija algunos cables. Abre la caja, que en realidad es un fonógrafo. Afuera, al sol, una docena de extras barbudos, vestidos como terroristas, pasean mientras esperan enterarse de si los han contratado por ese día.

Los productores han traído bocetos para elegir el posible póster del film. En uno de ellos se ve la Estatua de la Libertad vestida como una sexy concursante de canto. Weitz elige un simple dibujo de un torso de hombre, con traje, con un botón en la solapa que anuncia: "Yo voté por American Dreamz".

14 octubre 2005

CHARLIZE THERON QUIERE SU SEGUNDO OSCAR

A los 15 años presenció cómo su madre disparaba contra su padre para defenderse de sus ataques de violencia doméstica. A los 22 se daba a conocer en Hollywood plantándole cara al diablo en El Abogado del diablo y a los 28 consiguió su primer Oscar con Monster. Una carrera así no deja lugar a dudas de que a Charlize Theron le gustan los papeles con presencia, tanta como la que tiene esta escultural belleza surafricana que antes de actriz fue modelo. Sus próximos filmes reafirman esta misma creencia, entre ellos, Head in the Clouds, Aeon Flux, basado en la heroína de dibujos animados de la MTV, y North Country, cinta que se vislumbra entre las próximas candidatas al Oscar. Sin embargo, Theron, que acaba de cumplir los 30 años, no quiere que el público se deje engañar por las apariencias. "No creo que esté interpretando a una mujer dura después de otra. Lo que interpreto es gente real. Y eso es genial", afirma.

Su aplomo está apoyado por los rumores que circulan en Hollywood y que describen a Theron como la próxima Hilary Swank, alguien que contra todo pronóstico consiguió dos premios Oscar en el plazo de cinco años con una carrera con menos de una docena de títulos y donde los únicos memorables son los dos galardonados, Boys don't cry y Million Dollar Baby. Si fue posible para Swank también lo puede ser para Theron, que logró su Oscar por Monster y que este año se vislumbra como una de las posibles candidatas al galardón por North Country, la historia de la primera demanda por abuso sexual en el lugar de trabajo en Estados Unidos. "Supongo que al final de la jornada sienta muy bien demostrar quién eres", se reafirma Theron con honestidad pero sin arrogancia.

Su segundo triunfo está aún por ver pero su carrera dio un vuelco, de ser la chica bonita de la película, la modelo metida a actriz aceptable sólo como apoyo al protagonista (El Abogado del diablo, The Cider House Rules o Mi amigo Joe) a convertirse en una de las estrellas mejor pagadas de la pantalla, con un sueldo que ahora está en los 10 millones de dólares. Como recuerda, ésa ha sido precisamente la lucha de su carrera, "una guerra abierta a los estereotipos" y lo que significan. "No era cuestión de quedarse sentada y quejarme de mi apariencia", se lamenta una actriz cuya belleza está fuera de duda. Eso no quiere decir que la única forma de ganar el reconocimiento sea desfigurándose para un papel aunque le haya servido de ayuda como pasó con Nicole Kidman en Las horas o a Halle Berry en Monster's Ball por citar los ejemplos más cercanos además de Swank. "La transformación física viene con cada papel pero no es necesaria en cada filme", comenta una admiradora de actores que en su opinión tienen la valentía de desaparecer en lo que hacen como Sean Penn, Meryl Streep, Kate Winslet o Cate Blanchett.

En Head in the Clouds, su primer filme tras Monster, su único cambio fue perder los 15 kilos que ganó para conseguir un Oscar y volver a ser la seductora Theron. La actriz admite que esta producción de 26 millones de dólares de presupuesto en la que también trabaja Penélope Cruz fue una oportunidad de que le pagaran por estar con su novio en Montreal, bromea en referencia al tercer intérprete de este triángulo amoroso y su compañero en la vida real, el actor irlandés Stuart Townsend.

Además, su papel como Gilda, la adinerada hija de un diplomático francés, le permitió desintoxicarse de la dureza de Monster y esconderse de toda la locura previa a los Oscar con un personaje que a lo largo de la película deja atrás la locura de las noches parisienses y para tomar conciencia de una Francia ocupada durante la II Guerra Mundial. Pero en North country la belleza de Theron desaparece desde la primera vez que aparece en pantalla entre los tiznones de una minera, una transformación que devuelve a la memoria otras películas con trasfondo social como Norma Rae, Silkwood o incluso Erin Brokovich, todas ellas saludadas con una candidatura al Oscar e incluso con la estatuilla en algunos casos. "En mi opinión el físico de un personaje viene dado por su lucha emocional. Eso es lo que deja huella y no mi vanidad de actriz", se defiende. "Y lo que me inspira a seguir trabajando son esos directores que siguen sorprendiéndome con su trabajo", añade.

Esos realizadores que la sorprenden parecen ser mujeres en la mayor parte de su carrera. Ahí están Patty Jenkins en Monster; Nikki Caro (Whale Rider) en North country, y Karyn Kusama en Aeon Flux, un gran número teniendo en cuenta la escasa proporción de mujeres realizadoras en Hollywood. "La única diferencia es que cuando van al cuarto de baño escogen el de mujeres", desdeña al hablar de lo que considera una anécdota. Caro cree que es algo más que una coincidencia que sea alguien de su propio sexo la persona capaz de sacar más de Theron. "Los hombres se quedan intoxicados ante su belleza", bromea. John Duigan, director de Head in the clouds, no lo niega. "Creo que junto a Charlize y Penélope he rodado algunas de las escenas más bellas de mi carrera", afirma el realizador de Sirens

13 octubre 2005

MARATON DE VERONICA MARS

Los fans de " Veronica Mars" tendrán una oportunidad única para volver a ver la temporada de estreno de la serie, que termina el día 25 de octubre en Latinoamerica.

El canal TNT exhíbe en noviembre un maratón especial de "Veronica Mars", con 22 horas de duración, con todos los episodios de la 1ª temporada de la serie en secuencia. El maratón comienza el viernes, 25/11, a las 10:00pm, y termina el sábado, 26/11, a las 8:00pm.

Creada por Rob Thomas ("Cupid") y producida por Joel Silver ("Matrix"), el drama adolescente acompaña Veronica Mars (Kristen Bell), una inteligente e intrépida adolescente de 17 años, aprendiz de investigadora particular, que se dedica a la solucionar los mayores misterios de la ciudad.

"Veronica Mars" estrenó en junio en Latinoamérica, después de tener una modesta temporada en los EUA, pero lo suficiente para conquistar la simpatía de la crítica y fans famosos, como Joss Whedon, el creador de series como "Buffy" y "Angel".

Después del maratón, la serie deja temporalmente la programación de TNT, retornando en el 2006 con su nueva temporada. En los EUA, la 2ª temporada estrenó el miércoles pasado (28/09) y fue asistida por 3,29 millones de telespectadores, la mayor audiencia de la historia de "Veronica Mars"

VERONICA MARS....

Los veinte minutos del primer episodio de "Veronica Mars" (emitido el 22 de septiembre de 2004 por la cadena UPN) descubrimos:
a) que Duncan Kane, el novio de nuestra heroína, proviene de una familia que se hizo billonaria gracias a la compañía de Steaming Video de su papá;
b) que la mejor amiga de Veronica es la hermana de Duncan, Lilly (Amanda Seyfried, la inolvidable Karen de "Chicas malas");
c) que alguien le abre la cabeza a Lilly una noche en su piscina, para luego grabarlo en vídeo... gracias a la tecnología Streaming.


Y de todo esto nos enteramos por medio de flashbacks, ya que la acción de la serie transcurre un año después del asesinato de Lilly, después de que el padre de Veronica (que, no por nada, era el sheriff local) intentara acusar al señor Kane de la muerte de su hija, después de que Veronica fuera repudiada por sus amigos patucos y abandonada por su novio, después de que la protagonista cayera en desgracia en su inclemente instituto, después de que ella y su padre se metieran a detectives privados.

Eso es, a grandes rasgos, lo que ocurre en el portentoso piloto de Veronica Mars, el auténtico sleeper televisivo del año pasado: a partir de ahí, la cosa no deja de ponerse más interesante en cada capítulo. Como si de un cruce entre "Buffy" y "Twin Peaks" se tratase, esta serie (creada por Rob Thomas) nos sumerge en el lado oscuro de la Norteamérica de los barrios residenciales y los adolescentes forrados, con una precisión atmosférica heredada de películas como "American Beauty" o "Donnie Darko". En cierto sentido, esa Lilly con el cráneo abierto que se le aparece a Veronica en unas memorables secuencias oníricas podría funcionar como metáfora del tono de esta serie, además de como el eco más logrado y perturbador de aquella Laura Palmer envuelta en plástico que ya forma parte del imaginario colectivo teláfago.

No obstante, "Veronica Mars" sabe pasar la poesía malsana de David Lynch por el filtro de la ficción teenager, creando un minucioso microcosmos de pesadilla, el Instituto Neptune, que se diría reflejo a pequeña escala de la feroz diferencia de clases que impera en todo el pueblo: como señala Veronica (interpretada por una enmudecedora Kristen Bell) en uno de los primeros episodios, si vives en Neptune es que eres millonario o tus padres trabajan para un millonario (lo que, en el instituto, se traduce en sentarte en la mesa de los triunfadores o sentarte en una mesa tú solo). Absolutamente impecable tanto a nivel visual como narrativo, Veronica Mars no sólo es la serie del momento, sino que también nos revela a Rob Thomas como uno de los pocos creadores televisivos (junto con J.J. Abrahams y Damon Lindelof) capaces de llenar el vacío que nos ha dejado el hasta ahora insuperable Joss Whedon.

Otro punto a su favor es el soundtrack, la serie inicia con “We used to be friends” de los Dandy Warhols, que mas se puede pedir.

12 octubre 2005

COMMANDER IN CHIEF

La serie de la cadena de televisión ABC "Commander in Chief" es a primera vista una simple producción dramática.

El presidente muere. La vicepresidenta (interpretada por Geena Davis) le reemplaza en la Casa Blanca. ¡Una mujer en la Casa Blanca!

Empero, hay algo más en todo esto, sospechan algunos: "Commander in Chief" no es solamente la serie con mayor audiencia de esta temporada; es una conjura siniestra ideada por la izquierda de Hollywood para catapultar a Hillary Clinton a la Casa Blanca".

¿Podría ser realmente "Commander in Chief" un infomercial semanal para ayudar a Hillary?

"En línea de la tradición liberal moderna de indoctrinamiento socialista subliminal (por medio de la televisión estadounidense), `Commander in Chief' aspira a algo más que entretener en la hora de mayor audiencia", advirtió el escritor J.B. Williams en la página de internet National Ledger, mientras que el bloger Colossus consideró que el drama es "un siniestro complot para propulsar la candidatura presidencial de Hillary Clinton".

Empero, a la autora feminista Naomi Wolf esa idea le parece fenomenal. En el diario londinense The Guardian, consideró "Commander in Chief" no solamente una buena serie preparatoria a la candidatura presidencial de Hillary Clinton en el 2008, sino una "pornografía política verdaderamente adictiva".

Desde luego, Hillary Clinton y Mackenzie Allen (presuntamente el caballo de Troya de Hillary en la serie) comparten el mismo género. Empero, otros paralelismos parecen más distantes.

_ "Mac" es una congresista republicana convertida en funcionaria universitaria y una republicana convertida en independiente. Por otra parte, Hillary es demócrata y dedicada por entero a la política; una ex primera dama que es ahora senadora federal.

_ La trayectoria de Mac a la Casa Blanca comenzó de candidata a la vicepresidencia, elegida para captar el voto femenino en favor de su compañero republicano de fórmula, quien tras dos años en la Casa Blanca, muere. No contará Hillary con ese respaldo.

_ Mac mide más de dos metros y no está casada con el ex mandatario Bill Clinton. Hillary no mide tanto y es su esposa.

¿Es el creador de "Commander in Chief" Rod Lurie el hombre de avanzada de Hillary?

Lurie considera que la serie "Commander in Chief" no está inspirada en la campaña de Hillary sino en "The Contender", una película que dirigió y cuyo guión escribió en el 2000 sobre una aspirante a la vicepresidencia (protagonizada por Joan Allen ... a quien llamó Mackenzie Allen)

11 octubre 2005

EL ESCANDALO NIXON PRONTO EN LA PANTALLA GRANDE

A 31 años de la renuncia de Richard Nixon, en el verano de 1974, Hollywood redescubre el Watergate. Brad Pitt, Tom Hanks y Robert Redford competirán por el honor de decir la última palabra en torno de los hechos iniciados en julio de 1972, cuando los responsables de la campaña electoral de Nixon fueron arrestados mientras trataban de ingresar clandestinamente en el cuartel general del Partido Demócrata, donde habían instalado un sofisticado sistema de escuchas telefónicas.

El primero de los films en preparación se basa en el drama teatral de John Jeter "Dirty Tricks" (Juegos sucios) y será realizado por Plan B, la productora de Brad Pitt, que, según algunos rumores, habría recibido la sugerencia de llevar adelante este proyecto de la mismísima Angelina Jolie, una de las estrellas de Hollywood más políticamente comprometidas del momento. De todas maneras, Jolie no tendrá ningún papel en el film, que será dirigido por Ryan Murphy y contará con un elenco estelar.

La protagonista será Meryl Streep, que encarnará a Martha Mitchell, la esposa del entonces ministro de Justicia John Mitchell, a la que todos apodaban "la boca que ruge", por todos los secretos que susurraba a los periodistas del Washington Post. Junto a ella, Annette Bening será Helen Thomas, periodista de la agencia United Press International, y Gwyneth Paltrow hará lo propio con Maureen Dean, esposa del consejero de la Casa Blanca John Dean, que jamás abandonó a su esposo durante el escándalo.

El título de la película hace referencia, precisamente, al altísimo precio humano y personal que Martha Mitchell debió pagar una vez que se descubrió que divulgaba a la prensa información que incriminaba a los republicanos. Desde ese momento, la administración Nixon hizo todo lo posible por hacerla callar, al extremo de hacer correr la voz de que era una psicópata adicta al alcohol y que su marido la encerraba en un armario para impedir que hablara. "El único modo de hacerla callar pasaba por desacreditarla. Pagó un precio muy alto por decir la verdad: su marido la dejó y se llevó con él a sus hijos", dice Murphy, que iniciará el rodaje en abril o mayo de 2006.

La película más esperada sobre el tema lleva la firma de Tom Hanks, el único que contará en forma exclusiva con la colaboración del "Garganta Profunda" Mark Felt. La productora de Hanks, Playtone, le pagó al nonagenario ex directivo del FBI un millón y medio de dólares para adquirir, junto a Universal Pictures, los derechos del libro que escribirá y saldrá a la venta el año próximo. Se cree que el propio Hanks podría encarnar a Felt en el futuro film inspirado en ese texto.

Y en el Hollywood de nuestros días, donde las mejores ideas están destinadas a ser clonadas hasta el infinito, se dice cada vez con más fuerza que Robert Redford -el rostro en el cine de Bob Woodward en "Todos los hombres del presidente"- se dispone a dirigir una película sobre el escándalo, justamente inspirada en un libro del periodista, titulado "The Secret Man: The Story of Watergate´s Deep Throat" (El hombre secreto: la historia del "Garganta Profunda" del caso Watergate).

Un par de meses atrás, Redford fue visto mientras salía de la casa de su amigo Woodward, en Georgetown, con el libro bajo el brazo. "Hemos conversado y discutido mucho sobre el caso. Robert está obsesionado con el tema y es uno de los pocos que entienden a fondo lo que pasó en los tiempos del Watergate", reconoció el periodista

DIAS DE FURIA

Desde mayo último, cuando salió a la luz la verdadera identidad de "Garganta Profunda", aquel anónimo informante de los periodistas del Washington Post que develaron la oscura trama del caso Watergate, el retrato de aquel tiempo en el que Estados Unidos vivió el escándalo político más resonante de su historia se convirtió en una suerte de obsesión para importantes nombres del cine norteamericano.

Figuras de perfil tan heterogéneo como
Brad Pitt, Tom Hanks o Robert Redford trabajan por estas horas en proyectos cinematográficos que recrean aquel agitado período iniciado a mediados de 1972 y que culminó dos años después con la renuncia del presidente Richard Nixon, incriminado junto a altísimos funcionarios de su gobierno en un caso de espionaje y robo de documentos en la sede del partido demócrata.

Con el único antecedente de la muy exitosa y comentada
"Todos los hombres del presidente" (1976), en la que Redford y Dustin Hoffman encarnaron, respectivamente, a Bob Woodward y Carl Bernstein, los hombres del Washington Post cuyos informes hicieron estallar el caso, la tendencia en curso consiste en films en los que se indaga en torno de algunos de los protagonistas decisivos de aquellos acontecimientos, entre los cuales figuran las mujeres de influyentes figuras políticas, además, por supuesto, del hoy nonagenario Mark Felt, que desempeñaba por entonces el estratégico cargo de vicedirector del FBI y cuyo nombre es ahora reconocido en todo el mundo desde que reveló que era "Garganta Profunda" y había sido el informante clave del escándalo.

Lejos de todas estas revelaciones contundentes y ruidosas a punto de recrearse en un puñado de films, un hecho desconocido para la inmensa mayoría de los norteamericanos también logró trascender gracias al cine y puede leerse como un precedente de esta recuperación que desde la pantalla se hace de los tiempos de Nixon. Se trata de la vida de Sam Bicke, un oscuro vendedor de equipamiento para oficinas ganado progresivamente por un estado de frustración que lo lleva a sentirse cada vez más lejos del sueño americano de progreso económico y ascenso social con el que soñaba.

El distanciamiento de su familia, los problemas laborales y el fracaso de algunos proyectos llevan a Bicke a buscar culpables y ese camino lo lleva a la idea que se expresa en
"The Assassination of Richard Nixon", título original de "Días de furia".

"En realidad, al principio yo no estaba interesado en contar una historia real", dice
Niels Mueller, director del film. "Empecé escribiendo un guión sobre cómo un personaje ficticio va de un punto A a uno B, y ese punto B no es otra cosa que un estallido de violencia, algo que para mí caracteriza a la sociedad norteamericana", explica.

El punto de partida de
Mueller, nacido en Wisconsin en el seno de una familia de inmigrantes alemanes, fue un guión que tituló "El asesinato de LBJ", en alusión al también presidente Lyndon Johnson. "Como usted sabe, nadie quiso jamás asesinar a Johnson. Todo era pura ficción. Pero mientras indagaba y elaboraba este guión, encontré en una biblioteca pública de Los Angeles un libro que tenía un pequeño capítulo dedicado a Sam Bicke, y enseguida me di cuenta de que él era exactamente el personaje que imaginaba y sobre el que estaba escribiendo", detalla el realizador, que puso en marcha el proyecto seis años atrás.

A partir de ese notable giro, Mueller comenzó a recrear la vida de Bicke, accedió a sus papeles personales y tomó contacto con sus seres más cercanos. Pero esa indagación le resultó a la postre mucho más fácil que conseguir financiamiento para llevar adelante el film, tarea que se topó con un inconveniente adicional: cuando Sam Bicke resolvió llevar a los hechos su propósito de ultimar a Nixon, no tuvo mejor idea, en 1974, que secuestrar un avión comercial, obligar al piloto a poner rumbo hacia la Casa Blanca y arrojar sobre ella una bomba de gas. ¿Era posible filmar una película así luego de los atentados del 11 de septiembre de 2001?

"Como la película estaba basada en hechos reales, nada del guión podía alterarse -responde
Mueller-. Lo que sí llegué a plantearme era si tenía sentido hacer esta película, y después de cavilar mucho mi decisión fue afirmativa. Creo que todo lo que ocurrió aquel día de 2001 le daba una importancia todavía mayor a mi película y un carácter mucho más actual. Hoy en Hollywood es imposible hacer películas mínimamente comprometidas, pero tiene que haber lugar para ellas, tengan la forma de comedia, de drama o de lo que fuere." Finalmente, "Días de furia" pudo rodarse entre septiembre y noviembre de 2003, después de que un destacado grupo de figuras terminó asociándose para financiarla.

"Primero tuve el apoyo de
Alexander Payne, el director de «Entre copas», que es uno de mis mejores amigos desde que fuimos compañeros en la escuela de cine. Gracias a él me puse en contacto con los hermanos Alfonso y Carlos Cuarón, que fueron los responsables mayores de que esta película pudiera hacerse. Y también aportó lo suyo Leonardo DiCaprio, que leyó el guión y se entusiasmó porque está muy dispuesto a apoyar este tipo de proyectos", detalla Mueller.

En cuanto a
Sean Penn, tomó contacto con el guión cuatro años antes de que se concretara el rodaje. Así lo explica Mueller: "Cuando terminé de escribir y me preguntaron a quién me gustaría tener como protagonista, pensé de inmediato en Sean, pero más como una expresión de deseo que como una posibilidad real. Gracias a una gestión de Alexander Payne, Sean recibió el guión y se comprometió de inmediato. Todo este proyecto pudo hacerse realidad gracias al compromiso de Sean Penn, el trabajador más duro que he visto jamás en un set de filmación". Junto a él aparecen una Naomi Watts inusualmente morocha ("necesitaba un look apropiado para una mujer que se moviera en un entorno judío y ella aceptó de inmediato", puntualiza el director), Don Cheadle y Jack Thompson.

Para Mueller,
"Días de furia" no debería verse como un film político, pero sí desde una profunda mirada social. "Creo que, a pesar de todo, el sueño americano está vivo y saludable. Siento que yo mismo soy un ejemplo de eso: mis padres vinieron de Alemania, nací y crecí en el medio oeste, tuve ayuda económica para ir a la universidad pública y después elegí hacer cine, algo que para mi padre era una locura. Me siento un privilegiado y sigo caminando y buscando nuevos horizontes. Tuve la suerte que le faltó a Sam Bicke."

10 octubre 2005

NUEVAS SERIES LLEGAN EN NOVIEMBRE

Tras meses en que han imperado las repeticiones de los programas de la última temporada, los canales de cable dedicados a series parten su período de renovación de pantalla, donde a los espacios consolidados se suman nuevos shows de gran impacto. Las apuestas debutantes comienzan desde este lunes su arribo, para llegar en masa en noviembre. A continuación algunos de los títulos imprescindibles.


Medium, otro tipo de dueña de casa desesperada

Allison Dubois (Patricia Arquette) parece una tradicional madre de familia de clase media. Lleva una vida de esfuerzo, entre la crianza de sus hijos y la admistración de la casa. Y cada vez que llega la noche, en vez de descansar, esta mujer enfrenta la angustia de inquietantes sueños que proyectan un significado que tiene su asociación con crímenes de la vida real. Este vínculo es explorado por el agente Devalos (Miguel Sandoval), para quien esta dueña de casa se hace fundamental.
Gracias a este personaje Arquette volvió a la primera línea de Hollywood, que la premió por esta serie con un trofeo a la Mejor Actriz en la última ceremonia del Emmy.
El papel de Allison Dubois se basa, con nombre incluido, en una mujer con los mismas capacidades premonitorias.
El público peruano podrá disfrutar de la historia humana y sobrenatural desde el 7 de noviembre en el canal Sony. El mismo día debuta en la señal Commander in Chief (con Geena Davis) y Ghost Whisperer (con Jennifer Love Hewitt).



Prision Break

Intensa, claustrofóbica y misteriosa. Esas son algunas de las características que marcan la historia de Prision Break, el drama que estrena este lunes, a las 20.00, el canal de cable Fox y que ha generado un público de culto, entre telespectadores y crítica.
La historia se centra en Michael Scofield (Wentworth Miller), quien decide asaltar un banco para poder ser encarcelado junto a su hermano mayor, Lincoln Burrows (Dominic Purcell), quien está a tres meses de ser ejecutado a muerte por un crimen que el protagonista cree que no cometió.
Scofield, un ingeniero, desea ingresar a la prisión de alta seguridad para escapar con su hermano apoyado en los planos del lugar, camuflados en su cuerpo en forma de tatuajes.
Notable es la participación de Stacey Keach, uno de los directores de la cárcel.

La guerra de Irak se vive en Over There

Un aluvión de comentarios negativos recibió desde su estreno la serie Over There, la primera producción que recrea la actual guerra en Irak y que debuta en noviembre por el canal premium Movie City. Los medios apuntaban a que no se hacía una mirada crítica a la política de George W. Bush en esas latitudes, mientras que algunos soldados no concordaron con las técnicas de combates por las que se optaba en pantalla. Miradas elogiosas o no, nadie quedó indiferente a este nuevo programa creado por Steven Bochco, responsable del galardonado programa Policía de Nueva York.
Over There opta por una propuesta estética que hace vívido el ambiente hostil e infernal, tanto por el clima que impera como por las violentas emboscadas y ataques estedounidenses.

Más misterio con Invasión

Junto cuando Estados Unidos vivía las inmediatas consecuencias del huracán Katrina, se estrenó en ese país Invasion, un drama que juega con los misterios que esconde una inesperada tormenta en el estado de Florida. Este drama, que se estrena en Perú el 13 de noviembre por Warner Channel, se enfoca en un pequeño pueblo que se ve afectado de manera muy especial tras el paso del fenómeno natural.

La encargada de dar las primeras señales de que el huracán era algo más que agua y viento es una niña, quien comenta con su disfuncional familia sobre las numerosas luces que se veían en el cielo durante el fenómeno, que hace desaparecer a algunas personas y produce marcas en los cuerpos de algunos habitantes del pueblo.

UMA THURMAN VUELVE CON "PRIME" Y "THE PRODUCERS"

Después de protagonizar "Kill Bill", Uma Thurman se olvidó de los saltos y las espadas de samurái y se dedicó al lado amable a la vida. Aceptó participar en la película "Prime",( foto) en la que trabajó junto a la respetada Meryl Streep y en la que ambas explotan su vena cómica.

De hecho, la veterana intérprete fue una pieza clave para su inclusión en la película, pues fue ella quien sugirió que Uma Thurman leyera el guión cuando Sandra Bullock abandonó el proyecto, sólo 13 días antes de comenzar el rodaje.

"Meryl quiso que lo leyera y me gustó el tono, el personaje", apunta Thurman, reconociendo que no es la típica actriz de comedia "y nadie espera que haga chistes cuando aparezco en pantalla".

"Prime" es el segundo largometraje del director Ben Younger, que cuenta la historia de una neoyorquina de 37 años recién divorciada (Thurman) que se enamora de un chico de 23 años.

Meryl Streep es su psicóloga y la madre judía del joven novio (Bryan Greenberg (de la serie "One Tree Hill"), que se entera del romance y se ve obligada a elegir entre la protección de su hijo y la ayuda a su paciente.

El director Ben Younger señala que no se enojó con Sandra Bullock por abandonar el proyecto. "Conseguí una actriz fantástica. Uma Thurman nunca se ha mostrado tan cálida como en este largometraje. Siempre la han acusado de cierta frialdad y aquí demuestra que no es así."

Esta película fue un oasis para Thurman, quien piensa que nada es tan difícil como filmar "Kill Bill", que se convirtió en un film de culto para los seguidores de Quentin Tarantino. "Cualquier cosa en la que no tengas que preocuparte por el dolor físico es un placer...", dice la rubia, considerada la musa del excéntrico director.

Y aprovecha para agradecer las palabras de Quentin Tarantino, quien en diversas ocasiones ha asegurado que Uma Thurman trabaja en la época equivocada, porque si hubiera vivido en los años 30 sería como Marlene Dietrich. "Probablemente, Tarantino tenga razón cuando dice que otros directores no me aprecian tanto como él", se limita a decir Uma, con esa certeza que imprime hasta en la mirada.

Entre los próximos estrenos que tiene la actriz en carpeta se destaca el musical "The Producers", que llegará a las salas de cine luego de triunfar en Broadway, con Matthew Broderick y Nathan Lane (y en la que reemplazó a Nicole Kidman). "«The Producers» es lo más divertido que he hecho en toda mi carrera. Me encanta el personaje, tan positivo, tan brillante y delicioso", dice Thurman.

Y por último, cada vez que Uma tiene un encuentro con los medios es inevitable que se haga referencia al budismo, que ha estado muy presente en su vida a través de su padre, quien es amigo del Dalai Lama.

"No soy una persona religiosa. Respeto lo que significa, pero no soporto a esa gente que se define como budista y ni siquiera conocen las deidades de la religión hindú", concluyó.

ESTA NOCHE ESTRENAN PRISON BREAK

Michael es ingeniero, y su trabajo le hizo conocer al dedillo la estructura edilicia de una cárcel. Quiere la mala suerte que su hermano mayor, Lincoln, sea acusado y condenado a muerte por un crimen que no cometió y termine preso, exactamente, en esa cárcel. Desesperado y convencido no sólo de la inocencia de su hermano, sino también de que una conspiración a escala mayor es la que lo mantiene detenido, la clave decisión de Michael es la que, de entrada, da pie a Prison Break, la serie policial que Fox estrena esta noche a las 20.


Con Wentworth Millar en el papel de Michael y Dominic Purcell como Lincoln, el preso original, esta producción cuenta con la presencia del famoso Stacy Keach haciendo del director del presidio donde se desarrolla toda la acción.

Y esto es así, porque lo que decidió el ingeniero —desde la pura lealtad fraternal— fue robar un banco y dejarse atrapar para terminar en la cárcel él también y, una vez allí, planificar la fuga de su hermano. Y la suya, claro. Todo tendrá su complicación porque la tarea requiere de "una ayudita de los amigos", y como los buenos amigos no están adentro hay que buscar aliados entre los otros habitantes temporales del lugar.

Habiantes, se sabe, que no son seres precisamente fáciles. Afuera, tendrá el apoyo incondicional de su ex novia y actual abogada Verónica (protagonizada por Robin Tunney), lo que promete una porción de romanticismo interesante.

Por si fuera poco, la fuga no alcanza para desarrollar toda la acción de esta serie. Michael está empeñado en descubrir y revelarle a todo el mundo cuál fue la conspiración que llevó a su hermano —y a él— a esa situación, qué personajes del poder están involucrados y hasta dónde podrían llegar

LOS NUEVOS COMEDIANTES

La presentación del proyecto duró cinco minutos y fue más o menos así: "Will" (eso significa Will Ferrell) "es el conductor" (eso significa un corredor del circuito Nascar). "Su único objetivo es correr cada vez más rápido." ¿Suena divertido? ¿Importa? Adam McKay, un ex guionista de Saturday Night Live presentaba el proyecto. Varios estudios escuchaban atentamente. Al final, en junio, Sony decidió pagarle a Ferrell 20 millones de dólares para actuar en el filme Talladega Nights, que todavía no estaba escrito, pero que si el productor Judd Apatow (Virgen a los 40 años) lograba mantener el presupuesto debajo de los 70 millones de dólares, tendría inmediata luz verde.

Le ayudó que los "vendedores" tenían cosas en común. Trabajaron juntos en la comedia Anchorman, por ejemplo. Y eran miembros de un grupo muy selecto.

¿Cuál? Desde los tiempos de Bill Murray, Dan Aykroyd y John Belushi, la comedia en Hollywood se ha mantenido dentro de un círculo bastante cerrado. Por protección, inspiración o simplemente diversión, los talentos cómicos se cierran y protegen a sí mismos. Pero nunca el círculo ha sido tan cerrado ni las apuestas comerciales tan altas como lo son ahora.

Ferrell, Apatow y Ben Stiller son los reyes del club. McKay, Owen Wilson, Jim Carrey, Vince Vaughn y Jack Black pertenecen a él, lo mismo que varios agentes y managers que controlan sus intereses. Adam Sandler no: él funciona en una órbita propia.

Todos participan en las películas de los otros, desde Zoolander a Elf pasando por Los rompebodas, El reportero y Pelotas en juego, creando un efecto circular que deja al espectador pensando de quién es la película que están viendo. Aún más, las estrellas, los guionistas y directores del grupo piensan sus conceptos, arman los productos, y le llevan el paquete armado a las compañías: tómenlo o déjenlo. Así, el grupo está modificando el concepto de humor cinematográfico a su gusto.

Esta interacción ha producido un nuevo estilo de comedia que va más allá del humor tonto consciente y burdo de la década pasada, cuando los directores Peter y Bobby Farrelly reinaban con películas como Tonto y Retonto o Loco por Mary. "El humor de esta generación es ingenioso/tonto, a diferencia del que es tonto/tonto o el que es sólo ingenioso", dice Stuart Cornfeld, socio de Stiller en su productora. El humor se basa en personajes peculiares que reconocen, con un guiño, su tontería, como Ferrell como un inmenso ayudante de Papá Noel o Stiller como un pomposo modelo de pasarelas.

"Somos herederos de Hal Ramis —dice Apatow, en referencia al director y guionista de comedias de los '80 como Locos por el golf y Colegio de animales—. Nos influenciaron también los comediantes de Second City y Albert Brooks. Como resultado, tenemos sensibilidades similares".

Apatow y Steve Carell, otro actor de El reportero, estaban un día sentados con otros actores intercambiando historias acerca de sus inicios sexuales y empezaron a hablar de potenciales situaciones para abandonar la práctica del sexo. Paul Rudd mencionó un caso de eyaculación prematura. Otro citó la historia de un tipo que perdió su virginidad con dos mujeres. Y pronto habían nacido varias de las escenas de Virgen a los 40 años, una película que ya superó los 100 millones de dólares de recaudación en los Estados Unidos.

Muchos de estos filmes nacieron así. Stiller llamó a su agente y le dijo: "Tengo que decirte cinco palabras: Owen, Wilson, Starsky y Hutch". En unos pocos días la idea estaba vendida a Warner Brothers, que era la dueña de los derechos pero no hacía nada con ellos.

En 2005, una nueva ola de películas del grupo se estrenó y se transformaron en las más exitosas (en términos "costo/beneficio") del año, como Los rompebodas, con Vaughn y Wilson, y Pateando y gritando, con Ferrell como un demente entrenador de fútbol. Hechizada, con Ferrell y Nicole Kidman, fue un fracaso, y a fin de año llegará Fun With Dick and Jane, con Jim Carrey y Tea Leoni.

La camaradería del grupo viene de hace muchos años y se basa en experiencias compartidas en clubes nocturnos y en programas de TV como Saturday Night Live, In Living Color y The Ben Stiller Show, un innovador programa que tuvo bajo rating y fue cancelado tras una sola temporada.

"Andábamos mucho juntos cuando no teníamos trabajo", recuerda Apatow. Uno de los responsables en convertirlos en millonarios fue el manager Jimmy Miller, hermano del comediante Dennis Miller. El los fue contratando en clubes de comedia, y cuando pasó a convertirse en agente, los representó. "Es un negocio muy pequeño el de la comedia", dice, y reconoce que la raíz es Saturday Night Live, un programa originado en 1975 que dio a conocer a la gran mayoría de los comediantes luego famosos en el cine.

Apatow, Carrey y Stiller son muy amigos desde que hicieron El insoportable, en 1996. Stiller sumó al grupo a Wilson, después de verlo en Bottle Rocket. Stiller había convocado a Jack Black para El insoportable, y lo usó, con Wilson y Ferrell, en Zoolander.

Algunos ejecutivos están felices con la existencia del grupo. "Ellos hacen las comedias más cool

El primer éxito de culto del grupo fue Old School, en la que Ferrell, Vaughn y Luke Wilson (hermano de Owen) encarnaban a un trío de treintañeros que, por distintos motivos, decidían volver a un campus universitario. Tras esa película, proyectos como El reportero y Dodgeball, que habían sido rechazados, fueron recibidos con los brazos abiertos por los estudios. En los Estados Unidos, Dodgeball recaudó 114 millones de dólares y costó solamente 23.

Los presupuestos ya no son tan bajos ya que la popularidad de los filmes y la competencia entre los estudios ha hecho crecer los salarios. Algunos están preocupados por esta suba. Contratar a Carrey cuesta más de 20 millones de dólares. Ferrell se está acercando a esa cifra. Y Vaughn recibirá 12 millones por su nuevo proyecto, una comedia romántica titulada The Breakup (La ruptura).

Y algunos ejecutivos ya buscan una solución. "Hoy en día, esos tipos valen su peso en oro —dice Toby Emmerich, de New Line, que hizo fortunas con Los rompebodas, la tercera película más taquillera del año en los Estados Unidos—. Pero para nosotros el gran desafío es descubrir quién será la próxima estrella de la comedia." del mercado y son populares. Nos están enseñando qué es la comedia y hacia dónde va. Nosotros simplemente los seguimos", dice Adam Goodman, presidente de producción de DreamWorks.

STEVE CARRELL

Después de casi dos décadas de hacer de partenaire, del tipo que entra, consigue unas risas y se aparta para no interferir, a Steve Carell le parece gracioso que su rostro, de aspecto beatífico y a la vez de loco, esté en afiches por toda la ciudad: que haya rumores de que sería el próximo villano de Batman; y que los programas de TV y las revistas quieran hablarle. "Es un poco extraño", dice. Carell aportó la idea, fue coguionista y es el actor principal de la comedia Virgen a los 40 años

"Nunca pensé que alguna vez figuraría en una película, menos todavía en un rol principal —dice, con un verdadero tono de desconcierto—. Siempre pensé que si alguna vez podía figurar en una comedia, tal vez como el vecino loco, ya sería increíble."

"Todo esto es muy halagador, divertido y emocionante —agrega—. Pero no dejo de pensar que ya no puede haber nada mejor que esto. Es como si toda esa publicidad trajera una melancolía incorporada: A partir de aquí, todo es cuesta abajo."

El estudio Universal piensa que el público adulto joven que vio Los rompebodas y El reportero (en la que se veía a Carell como el bobo que da el pronóstico del tiempo, Brick Tamland) convertirá a Virgen... en un éxito.

Pero más allá de esto, Carell volverá para hacer una segunda temporada de la versión americana de la serie británica The Office en la NBC; la primera temporada del programa, que fuera alabado por la crítica, salió ya en DVD. A continuación está en danza una remake en la pantalla grande de la serie de espionaje de 1960 El Super Agente 86.

Si Carell surge como un preciado cómico que compite por papeles con actores de la talla de Ben Stiller, Vince Vaughan, Will Ferrell, sin duda que gran parte de su éxito se lo debe al cachet que proviene de sus cuatro años en el reparto del programa televisivo de humor The Daily Show, en donde puso a punto el impasible conductor olvidadizo que hizo en Todopoderoso, donde eclipsó a Jim Carrey.

El éxito de Carrell no es más que el último ejemplo de cuánto se ha expandido The Daily Showbloggers y cómicos stand up, sino también grandes operaciones comerciales que buscan un éxito similar en escenarios más amplios, como America: The BookThe New York Times.

A mediados de octubre, Stephen Colbert, el extrainformado sabelotodo de The Daily Show, hará su debut solo en otra comedia, The Colbert Report. Y parece que lo seguirán varios más. Como con Saturday Night Live, los ejecutivos del cine están buscando estrellas potenciales en The Daily Show.

"The Daily Show te legitima —dice Carell—. Es que el programa es tan inteligente y está tan bien escrito, y Stewart está tan compenetrado en su juego que, nada más que por asociación, creo que la gente piensa que uno es mejor de lo que es." como marca comercial. Su conductor, Jon Stewart, ascendió hace mucho tiempo de comediante a crítico social. Pero en el último año, el humor que lo catapultó dio luz a una nueva generación de descendientes: no sólo un éxito que se mantuvo 44 semanas en la lista de best-sellers del del The New York Times.

A mediados de octubre, Stephen Colbert, el extrainformado sabelotodo de The Daily Show, hará su debut solo en otra comedia, The Colbert Report. Y parece que lo seguirán varios más. Como con Saturday Night Live, los ejecutivos del cine están buscando estrellas potenciales en The Daily Show.

"The Daily Show te legitima —dice Carell—. Es que el programa es tan inteligente y está tan bien escrito, y Stewart está tan compenetrado en su juego que, nada más que por asociación, creo que la gente piensa que uno es mejor de lo que es."

08 octubre 2005

THE LIFE AND DEATH OF PETER SELLERS

Cuando "The life and death of Peter Sellers" tuvo su première mundial, en mayo de 2004, en el marco de la competencia oficial del Festival de Cannes, no tuvo una recepción demasiado efusiva. Sin embargo, ya alejada del ruido y del glamour de aquel estreno en la Costa Azul, esta película dirigida por el jamaiquino Stephen Hopkins ("Garras", "Bajo sospecha") surge como un interesante acercamiento biográfico a la caótica y atrapante existencia del talentoso actor cómico inglés fallecido a causa de un ataque cardíaco en 1980, cuando tenía apenas 54 años.

Producida por las cadenas BBC y HBO para su lanzamiento televisivo (en varios países, sin embargo, tuvo un estreno comercial en cines), "The Life and Death of Peter Sellers" resultó finalmente uno de los proyectos más galardonados de la temporada 2004, con nada menos que 9 premios Emmy (incluidos los de mejor telefilm, mejor director y mejor actor para la caracterización del australiano Geoffrey Rush) sobre un total de 16 nominaciones, además del Globo de Oro a la mejor producción del año y, nuevamente, la estatuilla para su protagonista.

El film -que el sello AVH lanzará directamente en VHS y DVD- comienza con el éxito de "The Goon Show", programa de la BBC que lo lanzó a la fama, y luego recorre los hitos de su prolífica y multifacética carrera radial, actoral y musical, así como su controvertida vida marcada por el costado maníaco-depresivo, esquizofrénico, tiránico, violento y autodestructivo de su personalidad, que incidió en las relaciones con sus dos hijos y con dos de sus cuatro esposas, interpretadas en esta biopic por Emily Watson y Charlize Theron.

Rush encarna con mucha convicción, fuerza y ductilidad -aunque también con algunos excesos- al protagonista de la saga de "La Pantera Rosa" y de "Dr. Insólito", mientras que John Lithgow da vida a su amigo, director y compañero de rutas Blake Edwards; Stanley Tucci, a Stanley Kubrick; Sonia Aquino, a Sofia Loren; Heidi Klum, a Ursula Andress, y Nigel Havers, a David Niven. Un verdadero seleccionado internacional para un film que resume una parte importante de la historia del cine y se acerca, con más aciertos que fracasos, a una figura insoslayable de la comedia como fue Peter Sellers

PRISON BREAK

Hace cinco años, "Prison break" tal vez no hubiese existido. En una industria acostumbrada a las apuestas seguras y reacia a arriesgarse con ideas realmente originales, una historia como la de esta nueva serie del Canal Fox tenía pocas posibilidades. Pero, afortunadamente para sus creadores, vinieron "24", "Lost" y "Alias", y el panorama cambió. Las serie temáticas del tipo dramas médicos o policiales dieron un paso al costado y abrieron campo para apuestas con premisas más atrevidas. Con ese escenario, "Prison..." se estrenó este otoño boreal como un éxito seguro.

Y cumplió con las expectativas. Su capítulo de debut, que se estrenó semanas antes que cualquier otro nuevo show de la temporada, logró más de 10 millones de espectadores y ya le aseguraron un ciclo completo. El concepto mezcla elementos de diversas cintas carcelarias, entre ellas "Sueños de fuga". La historia, como se usa ahora, es intrincada. Michael (Wentworth Miller) es un hombre desesperado: su hermano mayor, Lincoln (Dominic Purcell), será ejecutado en tres meses, pero es inocente.

Entonces, el personaje de Miller formula un sofisticado plan de fuga que incluye su propia detención, y un tatuaje que oculta los planos de la cárcel . ¿Su truco ganador? Él es ingeniero estructural y ayudó a diseñar la prisión.

FICHA TÉCNICA

Estreno: "Prision break" debuta este lunes 10 a las 20:00 horas por el canal Fox. Los capítulos de estreno irán todos los lunes en ese horario.

Repeticiones: para los que se pierdan los capítulos en la primera vuelta, se repiten ese mismo día a la 12:00 y los sábados a las 18:00 horas

06 octubre 2005

PLAN DE VUELO

Hay infinidad de juegos de ingenio en los cuales parece que todas las salidas posibles se cierran, que es imposible resolver la situación planteada. Pero cuando uno advierte cómo hacerlo, suspira y dice para sus adentros: "Era tan sencillo".

El cine no suele ser siempre un juego de ingenio. Pero a veces se presenta una trama propicia para activar neuronas. Sexto sentido, Nueve reinas, Los sospechosos de siempre son filmes que uno no se cansa de ver y rever. Plan de vuelo, no. La nueva película en la que Jodie Foster está, de nuevo, acosada por extraños y en la que la vida de su hijita está en peligro —como en La habitación del pánico— plantea una situación de difícil resolución. Entonces, cuando el espectador creía tener todas las cartas en su mano, ¡zas!, le enseñan una que nunca había visto.

¿Juego limpio?

Kyle es una ingeniera aeronáutica que trabaja en Alemania. Su esposo se cayó del techo y, bueno, se murió. Kyle debe acompañar su cuerpo, despachado en la bodega del avión, junto con su hija Julia hacia Nueva York. Como Kyle viaja con su hijita, le permiten ascender primero. Fila 26. Un amable señor le indica que allí, más atrás, hay filas sin pasajeros, más aptas para dormir en un trayecto extenso. Kyle queda rendida en su butaca, y cuando despierta, Julia no está. Se fue. Desapareció.

¿Puede una niña de seis años desvanecerse en el aire sin dejar rastros? ¿Es que nadie más que el espectador la vio subir, sentarse en el avión, dibujar un corazoncito en la ventanilla empañada? ¿Qué estaba viendo el resto de los pasajeros, Aeropuerto en las pantallas de video?

A Kyle le dicen que subió sola, que ninguna niña ascendió con ella. Han chequeado la cantidad de pasajeros, el boarding pass de Julia no aparece por ningún lado, tampoco su mochila pero sí su osito de peluche. El estado de ánimo de Kyle no es el ideal, y Jodie pone en remojo sus ojazos celestes cada tanto para testimoniarnos que sí, que está hiperrecontra preocupada por la desaparición de su hijita.

Ojos que no ven, dice el refrán, pero los ojos del espectador vieron a Julia. Tal vez no vieron otra cosa. Difícil ver algo del mundo exterior mientras se duerme. ¿Las azafatas para qué están, además de tardar en servir la comida? ¿Está allí la clave? Kyle conoce el avión como la palma de su mano, porque ayudó a diseñarlo, pero no tiene ni un rastro de su hijita. ¿Esos árabes de la fila cercana, tienen algo que ver?

La paranoia post 11 de setiembre le viene de perillas a Plan de vuelo, un buen thriller que en su último acto tira como lastre todo lo bueno que uno creía que había construido. A menos que uno no se sienta defraudado al no acertar qué pasó, sencillamente porque no le dieron las pautas necesarias —como sí ocurría en Sexto sentido, en Nueve reinas, en Los sospechosos de siempre—.

El director Robert Schwenke juega como su compatriota alemán Wolfgang Petersen en Avión presidencial al juego del encierro. Pero si en la película con Harrison Ford, el malo tenía cara de inmediato, aquí, no, la cuestión no pasa por allí. Y no adelantemos más.

Foster logra tensionar los nervios del público, sobremanera cuando grita su impotencia más por sentimiento que por razonabilidad. Sean Bean, como el capitán a bordo, y Peter Sarsgaard, como un agente de seguridad en la nave, son las contrafiguras de Jodie, que a los 42 muestra más arrugas que tics y temblequeos a la hora de ponerse al hombro toda una película, que intriga y lleva a pensar más y más... Hasta que todo se nos sirve en bandeja. De plata, OK, pero...

Información

Contenta con su regreso a Hollywood con otro thriller, Jodie insistirá con el género. Ya filmó Inside Man, con Denzel Washington y Clive Owen, y se anuncia The Brave One, donde será una mujer vengativa

MADONNA LANZA "HUNG UP" EL PROXIMO 3 DE NOVIEMBRE

Madonna se pintó el pelo naranja y aparece haciendo una pirueta en medio de la discoteca en la portada de Confessions on the Dancefloor, su nuevo álbum que tiene como single un tema para bailar con furia. Hung Up se llama la canción que utiliza como base la música del clásico del pop Gimme! Gimme! Gimme! (A Man After Midnight), del grupo Abba, de la cual se puede escuchar un adelanto de segundos en la página en internet www.madonna.com y que la diva presentará en vivo, por primera vez, durante los premios MTV Europeos, en Lisboa, el 3 de noviembre.

Hung Up debería empezar a sonar en radios el lunes 17 de octubre. En su videoclip la cantante primero era dirigida por David LaChapelle -ex novio de Pamela Anderson-, pero tuvieron "diferencias creativas" y finalmente fue reemplazado por Johan Renck, el mismo que le hizo el clip de Nothing Really Matters, en 1999, donde ella aparece de geisha, vestida por Jean Paul Gaultier.

En la portada de Confessions la esposa del cineasta Guy Ritchie fue fotografiada por Steven Klein. El es uno de los retratistas más top del momento en el mundo de la moda y colaborador habitual de la revista Vogue. Mientras que a cargo de la producción musical estuvo otro inglés: Stuart Price, que ha trabajado con grupos como No Doubt, ganó el Grammy y antes trabajó con Madonna como conductor musical de su gira Re-Invention Tour (2004).

Price ha descrito el nuevo álbum así: "Queríamos hacer un disco bailable para hoy y dejar contento a todo el mundo: a los que quieren escuchar a Madonna cantar y los que sólo quieren dejarse llevar por el ritmo".

El trabajo tiene 12 temas en una sola mezcla y el último título de la lista es Like It Or Not