11 junio 2006

Cars encabeza la taquilla norteamericana

La película de dibujos animados "Cars" encabezó este domingo la taquilla cinematográfica estadounidense, superando a la comedia "The Break-up", con Jennifer Aniston y Vince Vaughn, según las cifras provisorias suministradas por la empresa especializada Exhibitor Relations.

Esta comedia animada, que pone en escena un espléndido y ultramoderno automóvil de carrera que interviene en una competencia, es una creación de los estudios Pixar ("Toys Story", "Finding Nemo") y del realizador John Lasseter, especialista en animación computadorizada. "Cars", producido por Pixar y Walt Disney, recogió 62,8 millones de dólares, lejos de "The Break-up" que quedó con 20,5 millones de dólares en su segundo fin de semana en pantallas. En tercer lugar, siguen "X-Men, the Last Stand", con 15,6 millones de dólares, ligeramente por encima del filme de terror "The Omen", que recaudó 15,5 millones de dólares, en su primera semana de exhibición.

El dibujo animado "Over the Hedge" totalizó 10,3 millones de dólares, el mismo monto recaudado por "Código Da Vinci". Completando los diez primeros de la taquilla, siguen la película de Robert Altamn "A Prairie Home Companion", que recaudó 4,7 millones, superando a "Misión Imposible III" con Tom Cruise (3 millones de dólares), "Camping Car" (2 millones) y "Poseidón" (1,8 millones de dólares).

Kurt Russell: Un hombre de acción


A los 55 años, con 44 películas y otros tantos trabajos en la televisión, Kurt Russell se siente dueño, no del mundo, pero sí de parte del cine de acción de Hollywood. Actor desde niño —el propio Walt Disney le firmó su primer contrato, exclusivo por diez años—, Russell interpreta en Poseidón a un ex alcalde de Nueva York que viaja en el transatlántico con su hija, a quien sobreprotege en demasía.

Russell llega a la suite un tanto más desprolijo que su personaje: el jean está roto arriba, en su pierna derecha, y el saco negro le queda casi chico. Está recién afeitado y los ojitos le brillan, pero no muestra igual brillo a la hora de las respuestas.

¿Qué lo llevó a aceptar hacer una remake?

"Wolfang Petersen, el director, el género de la película de desastres... y Richard (por Dreyfuss). ¡Uff!, el tipo tenía anécdotas para todo. Es muy, muy divertido. Eso, y el hecho de que yo nunca había visto la película original."

Acostumbrado a las películas de acción —Escape de Nueva York, Stargate—, a Russell le atrae "todo aquello que signifique desplegar energía. Y siempre quise hacer una película en la que el poder ahogarse estuviera ahí, que pusiera en juego mi supervivencia bajo el agua. La tercera vez que lo hice me salió mejor", asegura.

"Yo he hecho muchas películas de acción, y después de petrificarse por el temor a la muerte, uno empieza a decirse: aquí debo actuar". Y el hombre actúa."He hecho más personajes que otros actores vivos", se ufana y no le falta razón. "El hecho de pasar las cuatro, cinco horas más cruciales de tu vida junto con gente que no conocés, y podés estar dependiendo de ella para salvar tu vida, y ni siquiera sabés cómo se llama.

El cine de acción cambió, pero en Poseidón no hay tanto trabajo con computadoras y se construyeron sets verdaderos. Los que estamos en el agua somos nosotros. Estar tres meses con el cuerpo en el agua...

"Lo más complicado fue que, tarde o temprano, juntos o por separado, los actores se fueron... enfermando."Yo me pesqué una neumonía, terrible, que me tuvo muy mal. Por suerte, por el plan de rodaje me la agarré justo cuando tenía diez días para estar fuera de la filmación. Y después, de vuelta al agua. Todos tuvimos alguna indisposición física, y golpes, torceduras. Era imaginable."

Desde 1983 está en pareja con la entusiasta budista Goldie Hawn, con quien tiene un hijo, Wyatt (20). "Estamos bien así, cada uno ya estuvo casado, y con hijos propios, así que, ¿para qué insistir?" Goldie va a filmar una película, pero como directora. "Sabes, está en la etapa de conseguir el dinero para la producción. Sé que es tesonera y la va a sacar adelante, así que allí estaré para ayudarla", casi se despide.

¿Y qué serías capaz de hacer para que la película pueda producirse? ¿Trabajarías gratis por tu mujer?

Ehmm... ¿Gratis? (lo piensa, y sonríe) Ya vamos a ver...

Poseidon

La fiebre de las remakes todo lo pueden. Por de pronto, el presupuesto de Poseidón, es 32 veces superior al de La aventura del Poseidón, que había costado "sólo" cinco millones de dólares.Pero no es el único cambio.

Por empezar, el director Wolfgang Petersen no utilizó mucho de la película de 1972: sólo el nombre del barco y la vuelta de campana. No hay ni un solo personaje del filme original. Y él no quería tener otra Shelley Winters. "Shelley, como la señora gorda y judía, había sido candidata al Oscar por este papel... Era única. No podemos hacer eso, tratar de hacer exactamente lo mismo. También es respetar la película."

Y asegura: "No queríamos tener el tema The Morning After otra vez", que sí ganó el Oscar a la mejor canción. Y entonces es la pulposa Stacey Ferguson, de la banda Black Eyed Peas, quien canta otro tema en la fiesta de fin de año a bordo del transatlántico.

"Yo deseaba que la gente sintiera familiaridad. Quien corre peligro podría ser mi hermana, mi hermano... Por eso también el elenco tiene jóvenes talentos, como Josh Lucas, o Mia Maestro", la argentina de la serie Alias, de La niña santa y que tuvo un breve papel en Diarios de motocicleta, ES aquí una hispana polizonte en el buque.

Los protagonistas hablaron de lo que fue estar tres meses rodando en el agua, con accidentes y neumonías. Porque casi nada se hizo por computadora, a excepción de la primera toma en la que Josh Lucas corre en la cubierta del Poseidón: "salvo él, todo es digital". Esa toma sola costó un millón de dólares, y demandó un año...

09 junio 2006

American Dreamz, una sátira explicita

Paul Weitz (American Pie) continúa su proceso de maduración con American Dreamz, un valiente zarpazo a la imagen de George Bush ("me hice político para poder demostrar a mi padre que cualquier idiota podía hacerlo"); a la actitud de cierta prensa; a la sociedad capaz de cualquier estupidez con tal de conseguir la fama, y a los programas que ofrecen esta efímera posibilidad a cambio de extraer de la gente sus tripas para exponerlas en el escaparate televisivo. Quizá dedique demasiado tiempo a lo que menos importa, las canciones del concurso, pero Mandy Moore es una estrella en EE UU y hay que pagar el precio.

Ahora bien, lo que resulta una novedad es que hayan sido tan directos en su sátira: tras un proceso de maquillaje, el actor Willem Dafoe, que no puede estar más lejos físicamente de Dick Cheney, es prácticamente clavado al vicepresidente. Las salvajes MASH y Trampa 22, realizadas durante la guerra de Vietnam, se refugiaban en su ambientación en Corea y la Segunda Guerra Mundial. American Dreamz no puede ser más explícita

08 junio 2006

"Emily s Reasons Why Not"


Luego del enésimo desengaño amoroso -en esta ocasión con un compañero de trabajo-, Emily decide que es momento de extender a su algo dramática vida sentimental el principio que ha guiado desde siempre su prolija y ascendente carrera profesional: encontrar cinco razones válidas para no hacer algo como única forma de evitar caer en la tentación de hacer algo que, se sospecha, traerá consecuencias imprevisibles.

Así, la editora especializada en libros de autoayuda que compone Heather Graham (aquella que saltó a la fama en "Juegos de placer", de P. T. Anderson), en su debut formal en TV como actriz y productora de su propia serie, intenta mantener a raya con este número de "razones de por qué no" a una larga lista de pretendientes y a una enemiga mortal y ex asistente, Glitter Cho, decidida a robarle hasta el último novio y autor de su editorial (en el caso de que no sean la misma persona, como suele ocurrir allí).

Con más de una coincidencia estilística y narrativa con "Sex and the City", la serie cuenta con un elenco en el que se destaca la siempre cáustica Nadia Dajani como Reilly, la mejor amiga desde la infancia de Emily, tan poco afecta a las relaciones duraderas como a las presiones de un trabajo exitoso (la actriz es recordada por el impecable timing cómico que exhibía en "Ned & Stacey" como la amarga hermana del personaje de Debra Messing).

El rating corre para todos

Esta sitcom, uno de los estrenos más esperados de la actual temporada televisiva en los Estados Unidos, contaba entre sus créditos el hecho de que las apariciones de Graham en "Scrubs" -donde interpretaba a una psiquiatra adepta a la manipulación de sus colegas- habían demostrado su habilidad para la comedia televisiva y que la autora del libro en el que está basada la serie, Carrie Gerlach, estaba a cargo de su traslación a la pantalla.

Pero, como para demostrar que no sólo en nuestro país el sistema de gobierno del rating es esencialmente totalitario, "Emily s Reasons Why Not" fue levantado del aire por la cadena ABC después de su primer episodio (Sony emitirá los seis que fueron completados antes de su cancelación).

Graham quedó libre para intentar mejor suerte en su regreso al cine, donde su próximo proyecto es "Bobby", la esperada biopic sobre el asesinato de Robert Kennedy firmada por el actor Emilio Estévez, con un elenco de estrellas.

06 junio 2006

"Scoop": Nueva película de Woody Allen muestra sus primeras imágenes


Woody Allen aún disfruta el éxito de "Match Point", pero las primeras imágenes de su nueva película, "Scoop", ya circulan por Internet.

La producción es protagonizada por Scarlet Johansson, quien se ha convertido en la nueva musa del realizador gracias a "Match point", y Hugh Jackman, el galán australiano que ganó fama mundial gracias a la trilogía de los "X-Men".

En la historia, Johansson es una periodista que se involucra en la investigación de un crimen en Londres, misión en la que el personaje de Jackman tendrá un papel importante.
Una de las novedades del largometraje es la participación de Allen dentro del elenco, porque el director había dejado de aparecer en sus películas desde "Hollywood Ending" (2003).

La fecha de estreno en Perú de la película aún no se ha fijado, pero como referencia se puede tomar el tiempo que se demoró "Match Point" en llegar a las salas: más de un año desde su estreno a principios de 2005

Sedgwick, una policía en problemas


¿Qué sería de las series policiales sin los detectives excéntricos? Por estos días, la TV tiene a Tony Shalhoub como Adrien Monk, el investigador con trastornos obsesivo-compulsivos, y al demoníaco Vic Mackey, que interpreta Michael Chicklis en "The Shield", pero son sólo los más recientes ejemplos de una tendencia que se remonta, por lo menos, hasta el calvo detective amante de los chupetines de "Kojak" (1973-78) y el policía en silla de ruedas que creó Raymond Burr para "Ironside" (1967-75). El modelo más reciente surgido de tal línea de producción televisiva es la subcomisario Brenda Johnson, tal y como la interpreta Kyra Sedgwick en "The Closer", de TNT, cuya primera temporada llegará a su fin esta noche, a las 22 (con repetición el sábado, a las 17).

El personaje, una detective que llega a Los Angeles con su cartera llena de excentricidades, libra por estos días una batalla contra su adicción casi patológica a la comida chatarra, que consume mientras somete al asesino de la semana a los tensos interrogatorios plenos de suspenso que son el corazón de la serie. Contra el enemigo La televisión norteamericana no ha tenido un personaje tan duro a la hora de “quebrar” anímicamente a los criminales desde el atormentado detective Templeton que componía André Braugher en “Homicidio: la vida en las calles” (1993-98).

Pero Johnson está lejos de sacar partido de su mirada furibunda. Su acento sureño y su mirada coqueta a lo Scarlett O’Hara en “Lo que el viento se llevó” desarma a los villanos. “Me parece que es el secreto de Brenda, usar su acento para dejar a sus antagonistas fuera de combate, porque sabe que los asesinos a los que enfrenta la ven como una mujer insignificante”, explica Kyra Sedgwick.

El personaje bien podría haberse convertido en alguien adorable y trivial pero Sedgwick demostró sus posibilidades dramáticas en una composición que impresionó a la crítica y al público en los Estados Unidos.

La actriz –de 40 años, casada desde 1988 con Kevin Bacon, con quien tiene dos hijos– admite que su mayor inspiración para la subcomisaria Johnson es la dura, pero vulnerable, Jane Tennison que la británica Helen Mirren creó para la serie “Prime Suspect”. Ambas mujeres son detectives sobresalientes que, sin embargo, deben luchar constantemente por conseguir el respeto de sus colegas misóginos. Y, como Tennison, Johnson lucha por poner orden en su vida personal.

Sus cambiantes opiniones sobre el amor y el matrimonio enloquecen a su leal pareja, el agente del FBI Fritz Howard (Jon Tenney). “«Prime Suspect» fue en lo primero en lo que pensé cuando leí el guión. Me sentiría muy orgullosa si lograra la mitad de las cosas que Mirren hizo con Tennison. Trabajé con ella en cine y sé que es una intérprete de genio. Su personaje ya es parte de la historia de la TV”, dice

Una decepcionante Profecía

El paso del tiempo en el cine genera ciertas confusiones, especialmente en lo que respecta a la categoría de clásico. No hablamos aquí de estilos narrativos sino de películas que trascienden su época por su calidad. Digámoslo directamente: La profecía, de 1976, no es un clásico. Nunca lo fue. No es El exorcista ni El bebé de Rosemary. Fue, simplemente, una película de terror con apuntes religiosos que tuvo éxito en su época, se habló mucho de ella, se discutió, la vio muchísima gente. Pero no más que eso. O, si no, en treinta años hablaremos de El Código Da Vinci como un clásico simplemente porque todo el mundo la vio.

El hecho es que rehacer La profecía casi plano por plano como si la original fuera una clase maestra de cómo hacer cine de terror y suspenso es una tontería. La nueva versión de La profecía, de John Moore, reproduce casi identícamente la trama de la original, con una actualización de su contexto político (aquí, el atentado a las Torres Gemelas, la guerra con Irak, la inundación de Nueva Orléans, los problemas entre israelíes y palestinos funcionan como las señales del inminente Apocalipsis) y una serie de escenas oníricas que intentan darle algún tipo de complejidad psicológica a los problemas de la protagonista, una mujer que empieza a darse cuenta que su hijo no es tan inocente como parece. Bah, que el nene no es otra cosa que el mismísimo Anticristo.

Katherine (Julia Stiles) nunca se enteró que su verdadero hijo murió en el parto. Para ahorrarle sufrimientos, los doctores y el padre (Robert, un diplomático norteamericano) acordaron entregarle un bebé "abandonado" y no decirle la verdad. Pero hay algo oscuro en ese bebé en apariencia inocente. Y alrededor suyo empezarán a suceder cosas extrañas.
Robert consigue el puesto de embajador en Inglaterra gracias a la "inesperada" muerte del candidato original, y de allí en adelante, con la ayuda de un fotógrafo que empieza a sospechar que algo raro sucede (David Thewlis) y las advertencias de un religioso (Pete Postlethwaite), se embarca en descubrir si ese chico, su amenazador perro y hasta la niñera que lo cuida (Mia Farrow, con varias cirugías estéticas) no vienen con un plan macabro.

Más allá de la actualidad que pueda tener la historia (los noticieros parecen muchas veces anuncios de la llegada del Apocalípsis) y la doble lectura que la trama siempre tuvo (la metáfora diabólica parece ser sólo una forma de poner en discusión el tema de la no siempre fácil relación entre padres e hijos), La profecía es un deja vu constante para todo aquel que vio la original. Y, para los que no la vieron, no agrega nada a tres décadas de mediocres thrillers pseudoreligiosos que nos hemos tragado.

Lo que en los '70 podía ser novedoso, ahora es simplemente oportunista. Y La profecía es eso. Una película calculada para funcionar en un mercado post-Código Da Vinci, así como el libro de Dan Brown generó cientos de novelas seudohistóricas que hoy son las más vendidas. ¿Será ese el verdadero Apocalipsis?

05 junio 2006

MTV Movie Awards 2006


La película "Wedding Crashers", estrenada el año pasado, fue la gran ganadora del sábado, en la entrega de los MTV Movie Awards del 2006, al recibir tres premios, incluido el trofeo de las "Rosetas de Maíz de Oro" a la mejor cinta.

El filme recibió también galardones por la actuación de Isla Fisher y por el mejor desempeño conjunto en pantalla, por parte de Vince Vaughn y Owen Wilson.

La heterodoxa entrega de los premios, realizada en los Sony Studios, celebra a los filmes considerados entretenidos, con premios que reconocen al mejor héroe y villano, el mejor beso, la mejor pelea así como las actuaciones más sensuales, divertidas o terroríficas.

La anfitriona de la ceremonia, Jessica Alba, hizo mofa de algunos de los mayores éxitos cinematográficos de la actualidad, como "The Da Vinci Code", "Mission Imposible: III" y "King Kong".

Alba se llevó a casa su "Roseta de Maíz de Oro", por su actuación sensual en "Sin City".

Jake Gyllenhaal ganó dos premios. Derrotó a Reese Witherspoon por la mejor actuación y obtuvo el galardón al mejor beso, junto con Heath Ledger, por "Brokeback Mountain".

"Es un gran honor, no sólo para mí y para Heath sino para todos ustedes, el que hayan elegido esta película y este beso por encima de los demás", dijo Gyllenhaal.

Los premios se conceden con base en el voto de los televidentes.

El "rapero" LL Cool J entregó a Spike Lee un premio por "Do the Right Thing", una película de 1989 sobre las tensiones raciales. El premio reconoce a una película del pasado que tiene repercusión en temas de la actualidad.

"Lo triste es que los asuntos que tratamos de abordar en 'Do the Right Thing' están hoy todavía entre nosotros, así que ¿cuánto hemos progresado?", preguntó Lee al recibir el galardón.

Will Ferrell entregó a su colega comediante Jim Carrey el premio Generación MTV, por su trayectoria cinematográfica.

El espectáculo incluyó también la actuación del dúo de soul Gnarls Barkley, los rockeros AFI y la cantante Christina Aguilera, quien interpretó "Ain't No Other Man".

La ceremonia será transmitida por MTV en Estados Unidos, el 8 de junio

'The Break-up' desplaza a 'X-men' del primer lugar de la taquilla


Una comedia romántica protagonizada por Jennifer Aniston y Vince Vaughn, 'The Break-Up', ocupó el primer lugar este fin de semana entre los éxitos de taquilla en Estados Unidos y Canadá, según cifras preliminares difundidas el domingo.

Mientras tanto, un documental sobre el calentamiento global realizado por el ex vicepresidente estadounidense Al Gore, 'An Inconvenient Truth', quedó en noveno lugar pese a su limitada exhibición.

Con una recaudación estimada en 38,1 millones de dólares, 'The Break-Up' desplazó del primer lugar a 'X-Men: The Last Stand', líder de la semana pasada, según la empresa especializada Exhibitor Relations.

'X-Men', por su parte, mantuvo una fuerte recaudación que le valió el segundo lugar, con 34,4 millones de dólares, seguida por la animación 'Over the Hedge', con 20,6 millones.

El fenómeno mundial de taquilla 'The Da Vinci Code' cayó al cuarto lugar con 19,3 millones, con lo que su recaudación en tres semanas de exhibición en Estados Unidos y Canadá América del Norte totalizó 171,7 millones.

'Misión Imposible III', con Tom Cruise, quedó en quinto puesto con 4,7 millones de dólares (sumando 122,7 desde su estreno).

Completaron la lista de las 10 más vistas 'Poseidon" (3,4 millones), 'RV' (3,3 millones), 'See No Evil' (dos millones), 'An Inconvenient Truth' (1,3 millones) y 'Just My Luck' (825.000 dólares).

31 mayo 2006

La película británica 'El viento que agita el centeno' de Ken Loach se lleva la Palma de Oro en Cannes

La película 'El viento que agita el centeno', del director británico Ken Loach se llevó la Palma de Oro a la mejor película en el Festival de Cine de Cannes (Francia).

La película competía con otras 19 cintas en uno de los festivales de cine más prestigiosos del mundo. El presidente del jurado de nueve miembros, el director de Hong Kong, Wong Kar-wai, aseguró que la decisión había sido unánime.

La cinta española 'Volver' de Pedro Almodóvar fue galardona con el premio al mejor guión, y las seis actrices de la película recibieron el galardón a la mejor interpretación femenina, que por primera vez se otorgó de forma colectiva.

El premio al mejor director recayó en esta ocasión en Alejandro González Inarritu, que se presentó al certamen con la cinta mexicana 'Babel'

Guillermo del Toro en Cannes

Además de "Crónica de una fuga", el sábado se presentó en el cierre de la competencia oficial "El laberinto del fauno", producción española dirigida por el mexicano Guillermo del Toro. El resultado fue bastante decepcionante, incluso por debajo de "El espinazo del diablo", un film con varios elementos en común que el mismo realizador había rodado en 2001.

Ambientada en 1944, la película describe el enfrentamiento entre un cuerpo del ejército franquista liderado por un implacable capitán (Sergi López) y un grupo de guerrilleros anarquistas que sigue resistiendo en las montañas, pese a la derrota en la Guerra Civil.

Esta subtrama de tono realista se mezcla con aventuras fantásticas de corte mitológico protagonizadas por una niña, en las que aparecen hadas, monstruos y los faunos del título, y que remiten a sagas como las de "Harry Potter" y "Las crónicas de Narnia". Solemne, obvia, cruel y farragosa, esta nueva producción del creador de "Cronos" y "Mimic" ni siquiera saca demasiado provecho del generoso presupuesto (15 millones de dólares) ni del importante elenco, en el que aparecen también Maribel Verdú, Ariadna Gil y una pequeña participación de Federico Luppi.

29 mayo 2006

Un Depardieu auténtico

Sin dudas no va a ser la película más popular del festival ni tampoco ganará en los votos de la crítica, ya que no todo es uniforme en términos de gustos. Sin embargo, Juventud en marcha, del portugués Pedro Costa, quedará en la memoria como una de las mejores películas de esta competencia. La más rigurosa, desgarrada y dolorosa, es la hecha por un director con mayor cabal entendimiento de los materiales del cine. Una verdadera obra maestra.

Se trata de un filme exigente, de eso no hay dudas. Casi la mitad de la sala se vació en la función de prensa, pero los que quedaron aplaudieron rabiosamente. Es que una vez que se entra en el ritmo de planos largos, conversaciones anecdóticas y silencios angustiantes que propone Costa, los personajes cobran vida, invaden al espectador y la película —que dura 160 minutos— podría extenderse infinitamente.

Historias de inmigrantes caboverdianos en Portugal, Juventud sigue la exploración que Costa inició con Ossos y El cuarto de Vanda, que muestran a personajes de los barrios más pobres de Lisboa. Vanda reaparece aquí, ya alejada de las drogas, pero el protagonista es Ventura, que tal vez sea su padre, o no, como le sucede con varios otros personajes del filme con los que se encuentra.

Entre la ficción y el documental, registrando las experiencias de vida de inmigrantes que tratan de mejorar sus condiciones, Costa recorre un territorio único en el cine que se vio en esta competencia. El de un autor que tiene un mundo y una forma de narrar que le son propias e inconfundibles, y que merece ser reconocido por un festival que en esta edición no se caracterizó precisamente por eso.

En el caso de El cantante, la nueva película del local Xavier Gianolli, los protagonistas son Gerard Depardieu y Cecile de France. El eterno Gerard encarna a un cantante de bares, casamientos y fiestas que hace covers de Serge Gainsbourg, entre otros célebres 'chansonniers', y Cecile (Las muñecas rusas) encarna a una agente de bienes raíces de la que él se enamora y con la que entabla una relación que empieza como sexual pero luego se transforma en platónica (más por decisión de ella que por la de él, claro).

Se trata de una comedia dramática amable y muy tierna para con el mundo algo decadente en el que habita el cantante Alain Moreau. Y Depardieu está en su salsa, como un hombre que no se quiere perder una de las últimas oportunidades que le da la vida. Candidato obvio al premio al mejor actor.

Argentinos y buenas peliculas en Cannes

El jueves en la tarde arribaron al Festival de Cannes Rodrigo de la Serna, Pablo Echarri y el director Adrián Caetano quienes, junto a otros representantes de Crónica de una fuga que ya estaban aquí, presentarán la película mañana por la noche en la competencia oficial.

Si se toman en cuenta los comentarios que siguen apareciendo en la prensa, habría que pensar que no es del todo imposible que la película se lleve algún premio.

"Los rumores crecen acerca de las posibilidades del drama político argentino Crónica de una fuga —escriben en la revista Screen en un balance la competencia—. Podría ser el tema de conversación que el festival necesita y no sería la primera vez que Cannes se reserva lo mejor para el final." ¿Habrá que dar crédito a estas palabras?

Si bien la competencia ha probado ser bastante floja, tampoco es cuestión de entusiasmarse demasiado. El filme de Pedro Almodóvar, Volver, y Babel, del mexicano Alejandro González Iñárritu, son favoritos del público y también los que mejor puntaje tienen en las votaciones de los críticos.

Volver encabeza, por lejos, la tabla, con 3,4 de promedio (sobre un máximo de 4) seguido por Babel (2.9), Climates, del turco Nuri Bilge Ceylan (2,8), Luces de los suburbios, de Aki Kaurismaki (2,7) y la muy debatida por aquí Marie Antoniette (2,66), de Sofia Coppola.

A esa tabla de líderes de opinión seguramente se le sumará hoy Indigenes, el filme franco argelino de Rachid Boucharef, que pegó muy fuerte en los locales más por su temática que por sus valores cinematográficos. Se trata de un relato bélico centrado en el Ejército Africano que peleó por la liberación de Francia del régimen nazi con enormes sacrificios y casi ningún reconocimiento.

Es un relato bélico tradicional, bien contado, que no sale de los tópicos y situaciones habituales del género (podría ser una película de los años '50, de hecho), pero con el clima actual en el que los inmigrantes del norte de Africa luchan por sus derechos sociales en las calles, el tema sin duda es de fuerte impacto aquí. Con el jurado, en cambio, es otra historia. Allí hay un solo miembro francés, el realizador Patrice Leconte.

El otro filme del día en la competencia, en cambio, fue una verdadera extrañeza mezclada con decepción. Para los que habían apreciado el anterior filme del italiano Paolo Sorrentino, Las consecuencias del amor, su nueva película El amigo de la familia los habrá dejado rascándose la cabeza. La historia de un veterano y solitario prestamista parecía prometer algo similar al anterior, pero aquí Sorrentino se despachó con un filme excesivo, bizarro, plagado de momentos y escenas gratuitas, con un personaje detestable y una serie de situaciones tan inconcebibles y curiosas que terminan siendo graciosas.

Sin duda, uno de esos filmes que sólo los italianos pueden concebir, mientras que los demás observan entre la curiosidad, la fascinación momentánea y el fastidio.Fuera de competencia se presentaron dos películas esperadas, pero con resultados opuestos.

Vuelo 93, el filme del británico Paul Greengrass que se centra en los secuestros de aviones del 11 de setiembre de 2001 es fuerte, tenso e impactante, y no deja de atrapar por más que uno conozca el resultado final de los acontecimientos.

A Scanner Darkly, la esperada adaptación, en formato de animación, que Richard Linklater hizo de la novela de Philip K. Dick, trajo aquí a estrellas como Keanu Reeves y Robert Downey Jr. pero decepcionó al público. Con el mismo estilo de animación que utilizó para Despertando a la vida, Linklater marea, cansa y termina aburriendo en un filme largo y denso armado en base a largas y confusas conversaciones, que no parece avanzar hacia ningún lado y sólo logra dejar al espectador con un terrible dolor de cabeza.

Maria Antonieta Contemporanea

En Marie Antoniette, la heredera de una de las grandes dinastías de Hollywood filmó la vida, pasión y muerte de la última reina de Francia. En el filme, presentado ayer en competencia, Sofia Coppola se mantiene fiel a su estilo y estética, ya conocidos gracias a películas como Las vírgenes suicidas y Perdidos en Tokio.

Lo que la hija de Francis Coppola —quien coprodujo el filme— hace aquí es darle al personaje de la adolescente austríaca llevada a los 14 años a casarse con el heredero de la corona francesa una sensibilidad moderna, transformándola en una joven incomprendida por su marido (luego convertido en el Rey Luis XVI), quien parece prestarle más atención a la comida que a ella, mientras toda Francia espera un heredero.

Dedicada a comprar ropa, atragantarse con dulces y apasionada por el juego, Marie Antoniette finalmente tendrá hijos y se refugiará en su casa de campo, con sus niños, amigos y amantes, pero eso no resolverá todos sus problemas ya que la caída de Versalles será inminente.Con la utilización de música contemporánea acompañando muchas escenas (bandas inglesas de los '70 y '80 como The Cure, Bow Wow Wow, New Order, Siouxsie & the Banshees, Gang of Four y Adam Ant, más composiciones actuales de Air, Aphex Twin, Phoenix y The Strokes, entre otros), pero sin nunca pasarse para el lado de la parodia pop, Coppola logra un sensible retrato de una adolescente incomprendida, perdida y desorientada, que trata de refugiarse en la naturaleza y en otros placeres mundanos para salir de su monárquico encierro.

La película logra ser divertida al unir esa mirada moderna con los formales hábitos de la corona, pero finalmente gana en gravedad y tristeza cuando se ve venir su triste y trágico final.

Kirsten Dunst, Jason Schwartzman (como el torpe y tímido Luis XVI) y Asia Argento (como Madame Du Barry) se lucen, lo mismo que la fotografía de Lance Acord, plagada de momentos bellos y epifánicos, más allá de que algunos estén al borde la foto de revista de modas o del videoclip.

Marie-Antoniette no interesará a los que buscan algún tipo de realismo histórico y academicismo estético en sus películas de época. Aquí, todos hablan en inglés, la música no se corresponde con la era y hasta la sensibilidad de los personajes revela una mirada desde otro contexto.

El otro filme de la competencia del día, El derecho de los más débiles, pasó desapercibido, si bien no es una mala película, es demasiado extensa para la historia que cuenta. El actor y director belga Lucas Belvaux, realizador de la llamada Trilogía (tres interesantes filmes relacionados entre sí que filmó a la vez), hizo un thriller negro con un costado cómico acerca de un grupo de perdedores y desempleados de una zona pobre de Bélgica que deciden robar la caja fuerte de una fábrica. Como es de esperar, todo sale mal, y el filme combina momentos de film noir puro con otros cercanos a la comedias italiana tipo Los desconocidos de siempre

24 mayo 2006

Exquisita puesta en escena de Sofia Coppola aunque le acecha el 'pecado' de la autocomplacencia

Se han dedicado muchas buenas y malas películas a retratar una convulsión revolucionaria que cambió la Historia en Francia y afectó duraderamente a toda Europa. También poseemos una idea aproximada, fidedigna o deformada, de la personalidad de unos señores llamados Robespierre, Danton y Marat, de que los reyes de Francia y su aristocracia se ganaron a pulso aquel definitivo estallido del populacho, de que el Terror y su guillotina cometieron variadas barbaridades y de que Saturno acabó devorando a sus hijos.

Personalmente, y a pesar de los pesares, estoy convencido de que mereció la pena la rebelión de los esclavos burgueses contra la tiranía y la bendita toma de 'La Bastilla', aunque luego aquella reivindicativa conquista degenerara en corrupción y lucha por el poder y 'La Marsellesa' fuera utilizada por el voraz Napoleón para inundar duraderamente de sangre a medio planeta.

Sin embargo, el cine no nos había hablado directamente de la intimidad de una tal María Antonieta, aquella traviesa reina que cuando le contaron que el pueblo pasaba hambre y exigía pan contestó con la impagable sentencia: "Pues que coman cruasanes". Sofia Coppola se ha propuesto redimir a señora tan particular en María Antonieta.

Confieso que no he apartado los ojos de la pantalla ni me he removido en la butaca a lo largo de dos horas, que encuentro admirable la reconstrucción estética de la Corte de Versalles, que está muy bien retratada la gozosa existencia cotidiana de esa gente tan cool que pasaba sus días bebiendo champán, fumando opio, metiéndose sustancias por su delicada nariz, empolvándose la jeta, colocándose pelucas, probándose ropa de alto diseño, coleccionando joyas y flores, escuchando ópera, bailando sofisticadamente, coqueteando incansablemente con resultados prácticos, chismorreando, manteniendo sagrados y ancestrales protocolos, viendo amanecer después de noches de juerga.

La directora está encantada con esa dorada época (para unos cuantos privilegiados, por supuesto) y se empeña en demostrarnos que, aunque pasen los siglos, la gente guapa siempre ha compartido idénticas aficiones lúdicas.

Para demostrarnos el fraternal parecido de las vivencias en la Corte de Luis XVI con el comportamiento y las diversiones de la actual 'jet society', diseñadores, modelos, artistas con toque mundano y famosos con pedigrí, o sea los seres auténticamente enrollados, introduce música electrónica, pop, rock, techno, a los Cure y a los Strokes para que ambienten los días de vino y rosas de los que estaban destinados a salir por patas o a que la guillotina sintiera adicción hacia sus cuidados cogotes.

Está primorosamente descrita la evolución de esa princesita austriaca y naïf desde que sale del palacio de mamá obligada a casarse por razones de Estado con el atolondrado y medio impotente Delfín de Francia hasta que su mirada se despide con infinita melancolía en su presumible camino al cadalso.

También lo hace con agradecimiento hacia el mundo que inicialmente la desconcertó con su rígida etiqueta pero al que no le costó demasiado esfuerzo adaptarse y disfrutarlo hasta el éxtasis.

Y ya sé que la plebe que provocó la ruina de ese universo no incumbe a lo que pretende describir Sofía Coppola, que la cachorra no ha heredado el sentido crítico y la capacidad para bucear en las sombras que posee su ilustre padre, que de lo que de verdad entiende la nena es del snobismo ilustrado, pero cuando pienso posteriormente en María Antonieta descubro que me ha fascinado un poquito mientras la veía pero, también, que desprende una complacencia muy molesta en la frivolidad.

Su factura es deslumbrante y la ambientación evidencia que, además de haberse gastado mucha pasta, la han empleado ejemplarmente en hacer creíble lo que relatan, que todo está planificado con cerebro, que, además de encantarle el glamour, su directora posee elegancia visual, sentido del humor, sutileza y talento. Lo que no tengo nada claro es si detrás de esa brillantez epidérmica existe algo verdaderamente profundo y apasionante en esta película.

La gente ha salido embelesada o de mala leche, sin término medio. Unos con el convencimiento de que han sido testigos de una compleja obra maestra y otros de que han padecido un insufrible ejercicio de autocomplacencia. Yo no lo tengo claro, pero sé que los efectos de droga tan bien diseñada no son duraderos, que el bajón llega enseguida.

Presencia latina en Cannes: "Babel" de Alejandro González Iñarritu

La esperada película de Alejandro González Iñárritu, Babel, protagonizada por Brad Pitt (que no vino), Gael García Bernal y Cate Blanchett, se presentó en la competencia y dividió las opiniones entre los críticos que están aquí.

Para este cronista se trata de un melodrama vulgar, manipulador de emociones, que pega un golpe bajo tras otro —niños en peligro permanente, armas que aparecen en cualquier situación para forzar tensiones, personajes fastidiosos, coincidencias absurdas—, todo en un tono de prédica moralista similar a la de filmes como Crash.

Un arma dispara los hechos. La tiene un chico marroquí y por una voltereta imposible le da en el cuello a una turista norteamericana (Cate Blanchett). Su marido (Brad Pitt) intentará, con dificultad, que la atiendan y hospitalicen. Sus hijos, en tanto, acompañan a la mucama a la boda de su hijo, por lo que tienen que cruzar la frontera a México con un primo (Gael García Bernal), que los mete en problemas al volver.

Una tercera historia —ya un clásico en los filmes del realizador mexicano de Amores perros y 21 gramos— transcurre en Japón y se centra en la difícil relación entre un padre y su hija adolescente sordomuda.

"Es una película sobre la incomunicación —dijo el director—, sobre lo frágiles que somos como humanos, y cómo, cuando un lazo se rompe, no es el lazo lo que está podrido sino toda la cadena." En la mesa lo acompañaba Gustavo Santaolalla, el argentino ganador del Oscar —por Secreto en la montaña— que hizo la música de la película, banda sonora cuya falta de solemnidad le quita un poco de peso a la cargada trama.

"Es mi tercera película con Alejandro —dijo—. El desafío aquí era encontrar un sonido que uniera todas las historias, lugares y personajes. Y la encontré en un instrumento llamado oud, de origen árabe, que es un ancestro de la guitarra española y tiene ecos del koto japonés.

"También se vio el cuarto largometraje del francés Bruno Dumont, que ya fue premiado aquí por La humanidad. Dumont vuelve un poco a sus raíces, filmando en el lugar donde nació. En Flanders toma a personajes que viven en pueblos rurales —como en su opera prima, La vida de Jesús— y los hace interactuar de una manera apática y silenciosa que esconde un complejo entramado de emociones.

Con economía de recursos y expresando muchas cosas con sólo miradas, silencios y planos subjetivos, Dumont arma un filme por momentos notable, que se desbarranca un poco en las largas secuencias bélicas en las que parece encontrarse fuera de su elemento

23 mayo 2006

La soledad y Berlusconi

Los primeros compases de la canción que abre el filme provocaron sonrisas entre los pocos argentinos que estaban en la sala. "Yo adivino el parpadeo", decía la canción y pocos podíamos creen que dos películas de la competencia tuvieran al tango Volver como su principal leit-motiv.

Con la versión clásica cantada por Gardel arranca Luces de los suburbios, la nueva y encantadora película de Aki Kaurismäki. A la gran película de Kaurismäki se le sumó ayer la esperada y controvertida sátira sobre Berlusconi, El Caimán, dirigida por Nanni Moretti. Sin ser un gran filme, logra combinar lo personal y lo público, lo íntimo y lo social, sin perder el humor ácido que caracteriza al director de Caro Diario.

En el filme de Kaurismäki, la música es un elemento clave y aquí aparecerá en los créditos finales otro tango de Gardel y Le Pera, que no adelantaremos para no arruinar la sorpresa y la emoción que la canción le otorga al bello y luminoso cierre de esta película, cuyo tono de comedia no esconde que se trata de una historia oscura y bastante triste.

Cierre de la trilogía que arrancó con Nubes pasajeras y continuó con El hombre sin pasado, Luces... se centra en un hombre que trabaja como sereno en un shopping y tiene una vida amarga y solitaria, sin casi ninguna relación con los demás. Un día, en un bar, se le acerca una bella mujer con la que comienza a salir, pero pronto se descubre que es un engaño y que la chica es parte de un plan para robar una joyería del centro comercial usándolo.

Con el estilo y la economía de recursos de siempre, con esas actuaciones secas y distanciadas que provocan la sonrisa y la melancolía a la vez, el gran Aki se muestra en plena forma. "El tema de Luces... es la soledad —dijo el director—. Es un personaje chaplinesco que trata de conseguir un lugar en un mundo que se le presenta difícil y que destruye sus ilusiones una y otra vez. Pero como yo soy un tipo de corazón blando, no pude dejarlo sin darle una luz de esperanza.

"Sonrisas de otro tipo es la que produjo Moretti con El Caimán, en la que va, no tan directamente como se esperaba, contra la figura de Berlusconi. La trama del filme está más centrada en la vida de un productor de cine clase Z (Silvio Orlando) que, sin trabajo ni reputación que sostener, acepta hacer una película que sigue la vida política de Berlusconi.

Es el filme dentro del filme el que se centra en el acceso al poder de El Caimán, y allí sí Moretti lanza su furia contra el hombre que rigió por años el destino de Italia. "Berlusconi casi vuelve a ganar porque maneja todos los canales de información —dijo Moretti—. En mi país no existe la opinión pública. En otros, si el Primer Ministro dice que los chinos hervían a sus hijos para hacer fertilizantes, la gente se reiría. En Italia, lo votan.

21 mayo 2006

"La Profecía": Las claves del fin del mundo siguen revelándose

El momento se acerca. Este 6 de junio de 2006 (6/6/6), Damien, el anti cristo, renacerá en la pantalla grande con el remake de "La Profecía".
"Nunca ha habido un tiempo mas pertinente para recordarle a la gente que la maldad no es tan solo un concepto ó teoría", dice John Moore, el director que reemplazó al clásico Richard Donner tras las cámaras.

"La cinta original tiene un fundamento muy fuerte, pero se presentan varias oportunidades para darle a lo personajes un toque mas contemporáneo", agrega el realizador.
Trabajar en esta cinta, un clásico del cine de terror, significó un duro proceso para algunos de los actores, como Julia Stiles, quien tiene la misión de interpretar a la madre de Damien, Kathyrn Thon.

“Estuve horrorizada, la idea de "La Profecía" realmente me espantó. Pero yo sabía que había algo en la visión de John (Moore) para la cinta y el personaje con lo cual me podía verdaderamente involucrar”, recuerda Stiles.

El reto de volver a filmar una película que ya fue un éxito, no le preocupa a Liev Schreiber, encargado de dar vida a la nueva versión de Robert Thorn, porque “hay cierta clase de historias que soportan el ser vueltas a contar. “La Profecía” tiene un elemento que está en todas las obras de Shakespeare: Encuentra la manera de re-inventarse cada veinte ó treinta años porque está en sintonía cultural con algo con lo que mucha gente se puede sentir identificada.

Mia Farrow, la nana de la versión 2006 del anti cristo, conoce de cerca el género, porque fue la protagonista de otro recordado título del cine de horror: “El bebé de Rosemary”.

Farrow juega al misterio en torno a su personaje y sólo adelante que “La Sra. Baylock tiene un secreto que no va a mostrar hasta más avanzada la historia”.
La versión 2006 del fin de mundo
La premisa básica en esta versión no varía con respecto a la original de 1976, narrando la historia de un renombrado diplomático que, cuando el hijo que su esposa da a luz muere en el parto, decide intercambiarlo en secreto por otro bebé abandonado en el mismo hospital. Lo que no sabe es quién es el padre de este infante: el propio Satanás.

"La Profecía" tuvo tres secuelas, estrenadas en 1978 ("La Profecía II"), 1981 ("El Conflicto Final") y 1991 ("La Profecía IV: El Despertar"), pero ninguna de ellas logró repetir el éxito de la cinta original

"El Código Da Vinci" arrasa en la taquilla

Pese a las protestas internacionales de grupos católicos y las devastadoras críticas, el film "El código Da Vinci" está arrasando en las taquillas de todo el mundo. "El primer fin de semana se convertirá en uno de los mejores fines de semana de estreno de todos los tiempos", declaró hoy a dpa en Cannes Jeff Blake, jefe de marketing de Columbia Pictures.

En Estados Unidos, la película basada en el bestseller de Dan Brown se convirtió en la más exitosa del año, con 29 millones de dólares en su primer día en los cines, el viernes pasado. La cifra implica ingresos de promedio de 7.764 dólares por sala, con lo cual la cinta se ha colocado Imposible: III", el thriller de acción protagonizado por Tom Cruise.

En el mercado alemán, Blake calculó los ingresos desde el estreno el jueves entre 9,6 a 10 millones de euros (12,2 a 12,7 millones de dólares). En cualquier caso, a nivel internacional "El código Da Vinci" se encuentra entre los 20 films más exitosos de todos los tiempos, subrayó.

En Japón, la película, distribuida por Sony Pictures Entertainment, está siendo exhibida en 863 cines, la mayor cantidad nunca vista, según los medios. Frente a una sala de Tokio se formó en la mañana una fila de más de 800 personas para el estreno, informa la agencia Kyodo. Una hora antes del inicio ya estaban vendidas todas las entradas, que se agotaron también para las sesiones siguientes.

En Italia, la cinta recaudó a su vez dos millones de euros (2,5 millones de dólares) en su primer día. Nunca antes una película había ingresado tanto en la noche de su estreno, según el "Corriere della Sera".

Los resultados se produjeron pese a la mala opinión de la crítica que cosechó la cinta en su estreno al inicio del Festival de Cannes el miércoles y el boicot al que ha llamado la Iglesia católica, que considera que el film presenta de forma falsa hechos históricos y ataca la fe de miles de millones de personas.

En la novela de ficción "El código Da Vinci" se expresa la teoría de que existe una conspiración centenaria de la Iglesia católica para ocultar que Jesús estuvo casado con María Magdalena y que ambos tuvieron un hijo, cuya descendencia llega hasta hoy.