
Con The holiday,Meyers confirma su buena mano gracias a una película primorosamente escrita alrededor de asuntos tan intemporales como el dolor por el amor no correspondido, la dificultad para encontrar la ternura y la soledad del soltero en momentos puntualmente importantes.
Con unos diálogos muy creíbles, un exquisito gusto por la réplica afilada y hasta trascendente, y una realización muy elegante, la directora ambienta su historia en una época tan cinéfila como la Navidad. Fecha que a menudo da pie a bobaliconas películas familiares, pero que también envuelve algunas de las historias más amadas de siempre. Un amor por el cine que pregona de forma explícita el precioso personaje del anciano guionista durante su discurso de agradecimiento en su homenaje, y que evidentemente también profesa su autora.
