08 marzo 2007

Heroes

Los superhéroes ya no son lo que eran antes: han quedado en el olvido las capas, los brillosos trajes de lycra bien pegados al cuerpo, las máscaras y los pedidos de auxilio con señales en el cielo. En Héroes, la serie que Universal estrena mañana a las 20, los superpoderes están en manos de gente común. Tan común que, en muchos casos, ni siquiera sabe que los tiene. En el capítulo inicial de este exitosísimo programa, que en Estados Unidos siguen 14 millones de personas cada semana, un oscuro programador de computadoras japonés descubre que puede mover a su antojo las coordenadas de tiempo y espacio (lo que le permite, entre otras cosas, teletransportarse como su idolatrado Sr. Spock), una stripper en apuros económicos ve reflejada en el espejo una segunda personalidad más que peligrosa, un artista plástico adicto a la heroína pinta imágenes del futuro cuando usa la droga, una porrista tiene un cuerpo que se regenera cuando sufre algún daño, un político tiene la capacidad de volar, y su hermano enfermero puede replicar los poderes de los otros “supercomunes” cuando los tiene cerca. En el segundo envío de la serie aparecerá otro de los personajes, un policía que escucha los pensamientos de los demás. Para que la cosa se ponga interesante, hay una conspiración para acallar los hallazgos sobre el potencial humano realizados por un investigador hindú. Y, como buenos superhéroes, la misión que les aguarda en el futuro es la de salvar al mundo.

Claro que, para eso, primero tendrán que empezar a cruzarse entre sí. Milo Ventimiglia, que personifica a Peter Petrelli, el enfermero que puede copiar los poderes de los demás héroes, recordó durante una teleconferencia que eso fue lo primero que le preguntó al creador de la serie, Tim Kring (Crossing Jordan), cuando vio el guión del piloto: “Me dijo que por supuesto iban a encontrarse, pero que entre algunos sería a largo plazo, dependiendo de las circunstancias, en relación con lo que les esté pasando en sus vidas”. El actor, que trabajó en Gilmore Girls y fue hijo de Rocky en el cine, asegura que descubrió el potencial de Héroes en la primera leída al guión. “Me di cuenta de que era diferente a cualquier cosa que hubiera leído o visto en mucho tiempo, y supe que a la gente iba a interesarle”. Adrian Pasdar, que en Héroes es el político volador Nathan Petrelli, confiesa que al principio tenía reticencias: “Cuando lees un guión en el que se describen ciertos trucos pensás que si no le ponen el suficiente tiempo y dinero el resultado va a ser patético. Pero después de ver lo que logra en cada episodio el equipo de efectos especiales, leer los guiones es muy excitante, porque sé que van a superarse. Es muy divertido ser parte de un programa en el que te maravillás como un chico cuando estás haciéndolo. Y eso es porque lo escriben con el entusiasmo de un chico, que es lo mejor que podés tener en este negocio.”

Desde hace rato la ciencia ficción pasa por un gran momento, con programas como Battlestar Galactica y Stargate, y en Estados Unidos los fanáticos del género se reúnen en convenciones multitudinarias. Fue en una de ellas donde Pasdar se dio cuenta de que Héroes iba a ser un éxito: se presentaba el piloto y más de dos mil personas desbordaron la sala. “El jefe de los bomberos le pidió al productor que desalojara el lugar porque era peligroso, pero el productor le contestó que entrara él y se lo comunicara a la gente. Entonces, el jefe de bomberos se metió las manos en los bolsillos y se fue. Así que sabíamos que al principio tendríamos una gran audiencia, pero deberíamos ser capaces de mantener el núcleo de esa gente”. Con el estreno de Héroes los televidentes podrán ponerse más a tono con este renovado amor por la ciencia ficción. Un auge, que, según Ventimiglia, es cíclico y tiene que ver con los elementos de fantasía de los programas. “Cuando cada rincón del planeta parece estar bajo una amenaza inminente, crecen más rápido esta clase de series que sirven como escapismo, porque la gente necesita un poco de esperanza y de excitación”, explica. “Después de todo, los superhéroes fueron creados durante la Segunda Guerra Mundial. Pero esta clase de programas le hablan a la gente de fantasía y escapismo de un modo real, sin capas ni trajes ajustados. Y cuando mezclás fantasía y realidad de un modo efectivo, como lo han hecho los guionistas de Héroes, logras un programa de calidad”.