16 enero 2008

'Atonement' domina nominaciones a premios BAFTA

El filme romántico "Atonement" obtuvo el miércoles 14 nominaciones a los premios BAFTA.

"Atonement," ambientada en la Segunda Guerra Mundial y centrada en la historia de dos amantes separados por una traición familiar, recibió 14 nominaciones para los Premios de la Academia Británica de Cine, con sus protagonistas Keira Knightley y James McAvoy optando a los premios a la mejor interpretación.

También fue nominada al premio a mejor película, pero tiene duras competidoras en el filme de Ridley Scott "American Gangster," el thriller "No Country for Old Men," "There Will Be Blood" y "The Lives of Others."

En la categoría de actor principal, McAvoy se enfrenta a Daniel Day-Lewis, que interpreta a un petrolero enriquecido en "There Will Be Blood."

También en esta categoría están el galán de Hollywood George Clooney por "Michael Clayton," Viggo Mortensen por "Eastern Promise" y Ulrich Muhe por "The Lives of Others."

Knightley tiene por delante una batalla igualmente dura por el premio a la mejor actriz, compitiendo con Cate Blanchett en "Elizabeth: The Golden Age," Julie Christie como una enferma de Alzheimer en "Away from Her," Marion Cotillard por su retrato de la cantante Edith Piaf en "La Vie en Rose" y Ellen Page por "Juno."

Entre los temores de que la huelga de guionistas ponga en peligro la ceremonia de los Oscar de este año, la alfombra roja de los BAFTA en la London Royal Opera House podría ofrecer mucho del glamour de Hollywood el próximo 10 de febrero.

La semana pasada, la huelga redujo los Globos de Oro a una rueda de prensa falta de toda la parafernalia habitual de Hollywood. Fue un gran chasco para la audiencia en televisión.

La presidenta de la Academia Británica de Cine, Hilary Bevan Jones, dijo a Reuters en la ceremonia de nominaciones: "La vida es muy difícil en este momento en Hollywood. Hasta donde sabemos, no hay problemas con los BAFTA allí."

"Es una época de preocupaciones. Necesitamos solucionar este problema y esperamos que se resuelva pronto," agregó.

Cuando se le preguntó si los BAFTA podrían terminar siendo ahora la gran ceremonia de premios de cine del año, indicó: "Odiaría pensar en beneficiarme de la desgracia ajena."

Brad Renfro : Muere joven y controvertido actor de Hollywood

El joven actor Brad Renfro (25) murió ayer en su casa de Los Angeles. Aún no se saben las causas de su muerte, pero se especula con una posible sobredosis de drogas, ya que contaba con un historial de más de 10 años de adicciones a la cocaína y a la marihuana.

La muerte de Renfro se convierte en la historia trágica más reciente de un joven de Hollywood. En su momento, el actor, nacido en Knoxville, fue muy popular y protagonizó roles destacados en su ascendente carrera. El más notable fue en la cinta "El cliente". En 1994, el director Joel Schumacher lo descubrió y le dio un papel en esta película, junto a Susan Sarandon y a Tommy Lee Jones. Su actuación en este filme cautivó a la crítica, pues se trataba de un joven sin experiencia en cine.

Sus más recientes interpretaciones fueron en "Bully", de Larry Clark, y en "The Jacket", donde compartió con Keira Knightley y Adrien Brody. A la par con su talento, crecía su polémica: fue arrestado por primera vez en 1998 y luego protagonizó diversos líos con la policía.

15 enero 2008

Los 50 años de los Pitufos

Aunque no se ven actualmente en la pantalla local, niños de más de 30 países siguen hoy las aventuras de Los Pitufos, los enanitos azules que fueron furor en todo el mundo en la década del '80, con su serie animada.

Estos peculiares personajes, que, desde su aparición, llevan facturados unos 5 mil millones de dólares, cumplen 50 años, y, para celebrarlo, estrenarán este año una nueva película (en 3D), y saldrán de gira por 15 países de Europa, donde se harán exposiciones artísticas y obras a beneficio de Unicef y otras instituciones a favor de la infancia.

Los gnomos aparecieron por primera vez en 1958, como personajes secundarios del cómic Johan y Pirluit, del belga Pierre Culliford (alias Peyo), que luego les dedicó su propia serie.

9 filmes compiten por nominación a Oscar a la mejor extranjera

Nueve filmes competirán por las cinco nominaciones al Oscar a la mejor película extranjera, informaron el martes los organizadores.

Las nueve sobrevivieron a una primera ronda eliminaroria en la que un grupo de votantes eligieron entre 63 películas postuladas por sus países de origen.

En la competencia por las cinco nominadas quedaron la austríaca "The Counterfeiters", la brasileña "The Year My Parents Went on Vacation", la canadiense "Days of Darkness", la israelí "Beaufort", la italiana "The Unknown Woman", la kazaja "Mongol", la polaca "Katyn", la rusa "12" y la serbia "The Trap."

Un panel de votantes verá las películas y determinará cuáles serán las nominadas al Oscar, cuya ceremonia de presentación está prevista para el 24 de febrero

13 enero 2008

Globos de Oro sin Glamour

En una ceremonia inusual debido a la huelga de los guionistas que obligó a cancelar la gala, se dieron a conocer, en una algo confusa conferencia de prensa, los ganadores de los Globo de Oro al cine y a la televisión que otorga la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood.

En una entrega que se caracterizó por no ofrecer claros candidatos para los inminentes Oscar y por lo internacional de sus galardones (doce de los veinticinco premiados no fueron norteamericanos), ninguna película superó los dos premios y las estatuillas se repartieron entre varios.

El drama británico Expiación, deseo y pecado, de Joe Wright, ganó en la categoría mejor drama, y el único otro premio que consiguió fue el de mejor música, que ganó el italiano Darío Marianelli. Más importantes fueron los premios para el musical de Tim Burton Sweeney Todd, que ganó en las categorías mejor comedia o musical (en realidad, de comedia no tiene nada) y mejor actor en ese rubro, para Johnny Depp. Si bien es una producción norteamericana, la historia transcurre en Londres y el personaje es inglés.

Dos premios también recayeron en Sin lugar para los débiles. El español Javier Bardem ganó, como era previsible, como mejor actor de reparto, y los hermanos Joel y Ethan Coen se llevaron el premio al mejor guión. La gran sorpresa fue la producción franco-norteamericana La escafandra y la mariposa, que ganó el premio al mejor filme extranjero, previsiblemente, pero también le dio a Julian Schnabel el galardón a mejor director.

Los rubros actorales fueron, también, extranjeros: mejor actor de drama fue elegido el británico Daniel Day-Lewis por Petróleo sangriento, de Paul Thomas Anderson, mientras que su compatriota Julie Christie ganó como mejor actriz de drama por Lejos de ella, de Sarah Polley.

La francesa Marion Cotillard triunfó por encarnar a Edith Piaf en La vie en rose y la australiana Cate Blanchett ganó como mejor actriz de reparto poniéndose también en la piel de un músico, en este caso Bob Dylan, para la película I'm Not There, de Todd Haynes.

Los premios restantes recayeron en Eddie Vedder, líder de la banda Pearl Jam, que ganó en la categoría mejor canción con el tema Guaranteed, de Into the Wild, de Sean Penn, y la norteamericana pero muy afrancesada Ratatouille, se quedó con el premio al mejor filme animado.

En el segmento televisivo la gran ganadora fue la miniserie Longford (británica, claro), que triunfó en su categoría y además en los rubros mejor actor (Jim Broadbent) y actriz de reparto (Samantha Morton) en miniseries o películas para televisión.

El resto de los premios de TV se repartieron así: mejor comedia fue la británica Extras, mejor drama Mad Men, mejor actor en comedia fue David Duchovny (Californication) y mejor actriz en comedia, Tina Fey (30 Rock). Actor de drama fue Jon Hamm (Mad Men) y actriz de drama, Glenn Close (Damages). Queen Latifah fue mejor actriz en miniseries (por Life Support) y Jeremy Piven, mejor actor de reparto (por la excelente Entourage).

09 enero 2008

James Bond vuelve

Daniel Craig regresa al set de rodaje para volver a encarnar a 007, el agente al servicio de Su Majestad, con licencia para matar. La esperada entrega número 22 de James Bond, tras el éxito cosechado por Casino Royale, aún no tiene título, pero lo que ya se sabe es el nombre de la mujer que seducirá a la estrella en el papel de chica Bond, Olga Kurilenko. En la cuneta han quedado otras actrices que se barajaron para el papel, como Cameron Díaz, Lindsay Lohan o la inglesa Gemma Artertorn. Olga Kurilenko, de 27 años, interpretará a Camilla, una mujer seductora y peligrosa que desafía a James Bond y luego le ayuda a salvarse de una traición. La modelo ucraniana comenzó en papeles en el cine con películas como Hitman y Paris je t'aime.

El reparto lo completan el actor francés Mathieu Amalric, en el papel del malo. También repiten en Bond 22 (título provisional), tras aparecer en Casino Royale, Judi Dench, Jeffrey Wright, Felix Leiter y Giancarlo Giannini. La actriz Gemma Arterton, barajada como chica Bond, se quedará el papel de la agente Fields del MI6.

Marc Forster dirigirá la nueva aventura. Forster es el director de Más extraño que la ficción, Descubriendo nunca jamás y Monster's Ball, candidata a varios Oscar, entre otras.

La anterior película de la saga Casino Royale recaudó unos 600 millones de dólares en todo el mundo. Columbia Pictures estrenará el largometraje en todo el mundo el 7 de noviembre de 2008.

07 enero 2008

Cancelan la emisión de los Globos de Oro

La cadena de televisión NBC anunció que decidió cancelar la emisión de los Premios Globo de Oro que se entregarán el próximo 13 de enero, ante el boicot anunciado por actores y candidatos en apoyo a la huelga de los guionistas de cine y televisión de EE.UU.

La edición digital del diario Los Angeles Times señaló hoy que la ceremonia se sustituirá por la emisión de una conferencia de prensa en la que se anunciarán los ganadores y varios programas especiales de alrededor de una hora con los galardonados

El regreso de Keri Russell

Uno de los aciertos de la directora de Mi nombre es August Rush , la irlandesa Kirsten Sherridan, es haber elegido a Keri Russell para interpretar a la mamá del personaje de Freddie Highmore. Además de un asombroso parecido con el chico, la actriz les saca enormes frutos a sus minutos en pantalla como esa joven prodigio vuelta madre adolescente y luego adulta vencida por el infortunio. Pero ¿de dónde salió esta chica? Curiosamente, ella como Highmore comenzó su carrera de muy chica, como una de las preadolescentes bonitas que formaban parte del ciclo televisivo El club de Mickey Mouse. Claro que, a diferencia de sus compañeros de aquella época Britney Spears, Christina Aguilera y Justin Timberlake, Russell dejó de lado la música para dedicarse a la actuación. Ya salida de la adolescencia fue protagonista de Felicity, una serie de J.J. Abrams, el creador de Lost , que tuvo un par de temporadas excelentes y fue canceladaa la cuarta. Luego de aquella experiencia con los rigores del rating televisivo, Russell participó de la miniserie Into The West, producida por Steven Spielberg, y apuntó su carrera hacia el cine. Formó parte del elenco de films como Enredos del corazón, con Kevin Costner y Joan Allen, Misión: imposible 3, dirigida por su amigo Abrams, y el año pasado protagonizó el film independiente Waitress . Ahora, la bonita actriz de 31 años filma una comedia con elementos fantásticos, encabezada por Adam Sandler, producida por los estudios Disney

Freddie Highmore en Mi nombre es August Rush

Un par de enormes ojos azules alcanzan. Ese par de ojos son suficientes para comunicar toda la tristeza y la añoranza que siente el chico más raro del orfanato por esos padres que nunca vio pero que escucha y lo escuchan, aunque él todavía no lo sepa.

Freddie Highmore es el protagonista de Mi nombre es August Rush , la película que Distribution Company . El actor que el mes que viene cumplirá 15 años le presta su expresiva cara y su voz rasposa a esta fábula moderna que toma mucho de Oliver Twist, pero con Nueva York y el ambiente musical que parece respirarse en cada una de sus calles como fondo. Allí se conocen la chelista Lyla, interpretada por Keri Russell, y el rockero Louis (Jonathan Rhys Meyers), que se enamoran a primera vista y se separan casi con la misma rapidez. Y de ese encuentro nace August, que termina alejado de sus padres y buscándolos siempre a través de la música que el chico percibe en todos lados.

Para demostrar las excentricidades de August y ponerles una cara a todas las tribulaciones que el chico pasa en su viaje iniciático, ningún actor infantil podía hacer mejor el trabajo que Highmore. Si hasta es capaz de atenuar en algo la sobreactuación y los exabruptos de Robin Williams, al que le tocó el papel del villano de la historia. Como una suerte de Fagin, el ambiguo malvado de Oliver Twist , el Wizard de Williams es puro grito, mientras que el August de Highmore es poco menos que un susurro. Está claro que el estilo del joven actor tiene más que ver con las sutilezas de Johnny Depp que con el trazo grueso del protagonista de La sociedad de los poetas muertos. Y no sorprende. Después de todo, Highmore trabajó dos veces con Depp: la primera en Descubriendo el país de Nunca Jamás y luego,por recomendación del actor, fue Charlie en Charlie y la fábrica de chocolate, de Tim Burton. Si en el film que relataba la vida de J. M. Barrie, el creador de Peter Pan , el chico nacido en Londres lograba conmover y destacarse en pantalla a pesar de compartirla con intérpretes tan carismáticos como el propio Depp, Kate Winslet y Julie Christie, en el film de Burton era el único personaje que imponía cierta normalidad en el extraño mundo de Willy Wonka, y sin perder su natural encanto.

Crecer en pantalla

Son muchos los que piensan que ser actor infantil es sinónimo de futuro chico-problema. No faltan ejemplos de esas historias de ascenso y caída, de esos jóvenes intérpretes que en sus primeros años de vida aparecen en pantalla como pobres angelitos para luego transformarse en descarriados adolescentes sólo por efecto del paso del tiempo. Macauley Culkin ( Mi pobre angelito ) y Haley Joel Osment ( Sexto sentido ) encabezan esa infame lista a la que Highmore debería escaparles tanto como a los paparazzi que suelen acosar también a las estrellas menores de edad. A diferencia de aquellos actorcitos nacidos en Hollywood en medio de familias ávidas de vivir el sueño de pertenecer al mundo del espectáculo, los padres de Freddie ya eran de ese selecto grupo cuando su hijo mostró interés por la actuación. Su mamá es una respetada representante -de hecho, es responsable de la carrera de ese otro famosísimo intérprete británico, Daniel "Harry Potter" Radcliffe- y papá Edward es un conocido actor en Inglaterra.

A los 7 años, Freddie comenzó su carrera en una pequeña película protagonizada por Helena Bonham Carter, que interpretaba a su mamá, papel que repitió un tiempo después en Charlie y la fábrica de chocolate, y ya no se detuvo. Varios roles televisivos lo llevaron hasta una participación en Dos tigres, deJean-Jacques Annaud, y de allí al personaje que cambiaría su carrera, el de Peter Llewelyn Davies, en la reconstrucción que hizo el director Marc Foster del origen de Peter Pan.

Aunque de aquella película a Mi nombre es August Rush pasaron poco más de tres años, fue un tiempo muy agitado para Highmore, un ferviente seguidor del Arsenal, el club inglés de fútbol del que intenta no perderse un partido, algo que no le resulta fácil con su ocupada carrera. Después del film de Burton, Freddie fue convocado para trabajar con otro importante director, Ridley Scott. La película fue Un buen año y, aunque resultó un proyecto fallido, le dio la oportunidad de interpretar la versión infantil de Russell Crowe y compartir pantalla con el gran Albert Finney.

Y como si estuviera repasando una lista con los trabajos más interesantes disponibles para un actor menor de 15 años, casi simultáneamente con la filmación en Francia con Scott, Highmore se metió en el mundo creado por el director francés Luc Besson para Arthur y los minimoys. Fantasía que mezcla actores reales con personajes animados, esta película le dio al actor la primera oportunidad de prestarle su voz a una figura creada por computadora. No sería la última. En la versión subtitulada de la recientemente estrenada La brújula dorada no se lo ve, pero se escucha al joven actor como Pantalaimon, el extraño animalito de formas cambiantes que acompaña siempre a la protagonista del film adaptado de la trilogía de novelas creada por el autor británico Philip Pullman. Aunque la voz de Highmore no fue la primera elección del director, lo cierto es que su tono entre infantil y cascado, que suena como si el futuro quinceañero hubiese tomado unos cuantos whiskies y fumado más de la cuenta, encaja perfecto en el universo de fantástico de la película. Algo que vuelve a ocurrir en Mi nombre es August Rush, donde por primera vez el actor británico intentó, con éxito, el acento norteamericano.

Representar lo mejor posible el innato talento musical de su personaje fue otro de los desafíos que le presentó esta película a la joven promesa del cine. August toca la guitarra, el piano y hasta un enorme organo de iglesia sin haber recibido nunca una clase formal de música, algo que sí hizo el actor. Claro que sus clases de clarinete no se comparan exactamente con las actividades de su personaje que, en la historia, debe dirigir a la orquesta filarmónica de Nueva York.

Próximamente, ya como actor adolescente, Highmore protagonizará Las crónicas de Spiderwick. Allí le tocará interpretar a los mellizos Jared y Simon Grace, que se mudan con su madre y su hermana a una casa en el campo y descubren un mundo de fantasía al que los espectadores serán invitados por cortesía de los expresivos ojos de Freddie Higmore.

Pequeña gran carrera

Freddie Highmore trabaja en cine y en TV desde los siete años, pero se hizo realmente conocido a partir de la película sobre el creador de Peter Pan, J. M. Barrie. Aquí van los films más destacados en los que participó el joven actor.

  • Descubriendo el país de Nunca Jamás: interpreta a Peter Llewelyn Davies, el chico que, se supone, inspiró la creación de Peter Pan. Fue su primera colaboración con Johnny Depp.
  • Charlie y la fábrica de chocolate: aquí es el tierno Charlie Bucket, uno de los afortunados chicos invitados a conocer la fábrica de chocolate de Willy Wonka, también interpretado por Depp. Dirigió Tim Burton.
  • Un buen año: comedia romántica protagonizada por Russell Crowe y dirigida por Ridley Scott. A Highmore le tocó hacer la versión infantil del personaje de Crowe.
  • Arthur y los minimoys: fantasía que mezcla actores y animación digital, de Luc Besson.
  • Mi nombre es August Rush: el actor hace un acento norteamericano y vuelve a demostrar su capacidad para conmover.

Irene Jacob en "La Educación de las hadas"

A comienzos de los 90 era una de las máximas estrellas del cine francés, adorada como una de las mujeres más bellas del mundo, y en la segunda mitad de esa década comenzaba a entrar con fuerza en Hollywood. Pero, casi de la noche a la mañana, el mundo le perdió la pista. En rigor, Irène Jacob nunca dejó de trabajar, pero una serie de películas europeas menores la hicieron desaparecer del mapa cinematográfico internacional. Hasta ahora, y gracias al cine español, que la trae de regreso. Ella protagoniza el drama "La educación de las hadas".

Saltó a la fama de la mano del director polaco Krzysztof Kieslowski, quien en 1991 la fichó para "La doble vida de Verónica", que le significó el premio a la Mejor Actriz en el Festival de Cine de Cannes. El propio Kieslowski también se encargó de consolidarla con "Tres colores: Rojo" (1994), el último capítulo de su aplaudida trilogía sobre los colores de la bandera francesa.

En aquellos años era una hermosa veinteañera. Hoy tiene 41 años y su belleza se mantiene. En "La educación de las hadas", de José Luis Cuerda ("La lengua de las mariposas"), es Ingrid, una ornitóloga y viuda de un capitán de aviación recientemente fallecido en Irak. Recorriendo Cataluña con su hijo para estudiar el paso de las palomas torcazas, un día conoce en un avión a Nicolás (el argentino Ricardo Darín), un inventor de juguetes que ve en ellos la familia que nunca ha podido formar. El romance nace de inmediato, y todo parece marchar bien. Hasta que Ingrid comienza a manifestar problemas con la relación y la dinámica de la misma comienza a cambiar.

Nacida en el suburbio parisino de Suresnes, Jacob se crió en el seno de una familia culta. Hija de un físico y una psicóloga, habla con fluidez cuatro idiomas y desde muy pequeña se interesó en el arte. En Suiza, hasta donde su familia se mudó cuando tenía tres años, fue conquistada por las películas de Charles Chaplin, que despertaron su interés por la actuación. En 1984 volvió a París para estudiar, y en 1987 debutó en el cine cuando el director Louis Malle la eligió para interpretar a una profesora de piano en el aclamado filme "Adiós a los niños", ganadora del Festival de Cine de Venecia y nominada al Oscar como Mejor Película Extranjera.

Sus siguientes filmes memorables fueron los de Kieslowski, época en la que Hollywood comenzó a golpear a su puerta. Actuó en filmes como "El jardín secreto" (1993), "Othello" (1995) y "Los federales" (1998), pero al poco tiempo Jacob volvió al cine francés en filmes sin mayor repercusión internacional, hasta "La educación de las hadas". El año pasado también actuó en "The inner life of Martin Frost", de Paul Auster.

PREMIO

"LA EDUCACIÓN de las hadas" fue nominada a tres premios Goya en 2007. Ganó el de Mejor Canción para el tema "Tiempo pequeño", compuesto por la cantante Bebe, quien también actúa en el filme.

06 enero 2008

"There Will Be Blood" es premiada por la crítica

"There Will Be Blood", la historia de un magnate petrolero de principios del siglo XX enfermo de codicia, fue declarada la mejor película de 2007 por la Asociación Nacional de Críticos de Cine.

La película superó a "The Diving Bell and the Butterfly" de Julian Schnabel y la angustiosa "No Country for Old Men" de Joel e Ethan Coen.

En "There Will Be Blood", basada en parte en la novela "Oil!", de Upton Sinclair, escrita en 1920, Daniel Day-Lewis hace el papel del dinámico y fascinante Daniel Plainview, quien pierde el sentido moral y la cordura en su obsesiva búsqueda de oro negro.

Paul Thomas Anderson, director de la película galardonada, se llevó el premio al mejor director, superando a Schnabel y los hermanos Coen. Su filmografía incluye "Boogie Nights" y "Magnolia".

Los premios a mejor actor y actriz protagónicos fueron para Day-Lewis y para Julie Christie por su papel de una mujer enferma de Alzheimer en "Away from Her".

Los mejores actores de reparto fueron Casey Affleck por "The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford" y Javier Bardem por su aterrador papel en "No Country for Old Men".

"No End in Sight", de Charles Ferguson, fue declarado documental del año. El filme muestra cómo la invasión de Irak resuelta por el presidente George W. Bush ayudó a impulsar una insurgencia mortífera.

"There Will Be Blood" se llevó el premio a la mejor cinematografía, y Tamara Jenkins el de mejor guión por "The Savages", una comedia dramática sobre hermanos enfrentados.

La Sociedad Nacional de Críticos de Cine, que agrupa a 61 críticos de todo el país, realizó la 42da entrega anual de sus premios en el restaurante Sardi's de Nueva York, dijo la sociedad en un comunicado de prensa

Mañana estrenan "El Camino al 11 de septiembre"

De todas las realizaciones que se han acercado, directa o indirectamente al atentado del 11 de septiembre de 2001, es probablemente esta miniserie, "El camino al 11 de septiembre", la que generó más respuestas airadas desde distintos flancos en Estados Unidos.

La realización, que se estrena mañana íntegramente por HBO, a las 20:00 horas, es una dramatización de una seguidilla de eventos que llevaron a Al Qaeda a destruir las Torres Gemelas, partiendo por el atentado terrorista en el World Trade Center, en 1993, hasta cubrir con detalle lo que fue esa fatídica mañana del 11-S. Incluso hay una recreación del choque del segundo avión contra una de las torres.

La miniserie, escrita por Cyrus Nowrasteh (que también que tambien hizo el guión de la premiada "Into the west"), se basa en gran parte en los reportes de la Comisión 9/11, pero también se toma bastantes licencias dramáticas para relatar los hechos. De ahí nace la molestia de varios involucrados en la historia: ABC, el canal que emitió "El camino..." cuando se cumplió el quinto aniversario del atentado, primero publicitó la miniserie como altamente cercana a la realidad.

Uno de los que queda más mal parado es el ex Presidente Bill Clinton, bajo cuyo gobierno se habría dado el principal crecimiento de Al Qaeda, e incluso se insinúa que estaba tan distraído por el escándalo de Monica Lewinsky que no tenía tiempo para preocuparse de Osama Bin Laden. Clinton rechazó públicamente la miniserie y, a través de sus abogados, envió una carta a ABC, diciendo que la cadena tenía el deber de corregir los "errores históricos". El actual Presidente George Bush también queda en evidencia en varios pasajes.

Pero la cinta también tuvo sus defensas. Thomas Kean, el director de la Comisión 9/11, trabajó como asesor de la producción y dijo que a los partidos tampoco les había gustado lo revelado en el reporte. "Es algo que la gente debería ver, porque se entiende cómo estas personas querían hacernos daño (...) y cómo las maquinaciones del gobierno estadounidense, bajo dos administraciones, no sólo fallaron en detenerlos, sino también en demorarlos", dijo Kean en una entrevista con el matinal de ABC. El antiguo jefe de la unidad Bin Laden de la CIA, Michael Scheuer, también le dio su apoyo a la serie.

La producción fue nominada a 6 premios Emmy en 2007, incluido a Mejor Elenco de una Miniserie.

El protagonista de "El camino..." es Harvey Keitel, quien interpreta a John O'Neill, un experto en antiterrorismo que condujo las investigaciones de Al Qaeda para el FBI, a partir del atentado de 1993. Paradójicamente, en la vida real, O'Neill murió en el 11-S, cuando llevaba apenas unos días trabajando como jefe de Seguridad del World Trade Center

05 enero 2008

La Conspiración

Antes de Million Dollar Baby, Crash y los Oscar que en 2005 y 2006 obtuvo por ambos guiones, el canadiense Paul Haggis (1953) escribió La Conspiración, "porque algo me estaba comiendo por dentro", según dijo. Inspirado en hechos reales, la historia narra la búsqueda de un veterano de Vietnam por encontrar a su hijo que ha desaparecido en Estados Unidos luego de volver de la guerra en Irak. Corría el año 2003, los cuestionamientos contra el conflicto todavía no se hacían tan consistentes y la idea de Haggis fue congelada.

Sin embargo, tras los éxitos alcanzados con la película dirigida por Clint Eastwood -Million Dollar Baby- y luego con él tras las cámaras -Crash-, Haggis consiguió el apoyo suficiente para rodar esta historia que es su llamado de atención sobre las brutales marcas que la guerra deja después de volver del campo de batalla.

Con el prestigio alcanzado, el guionista y director logró por poco dinero contar con un elenco de primera línea. Tommy Lee Jones encarna a Hank Deerfield, el veterano de Vietnam que sale en busca del hijo que ha regresado al país, pero que nunca llegó a casa. Susan Sarandon es su mujer, quien angustiada presiente que deberá enfrentar la muerte de su segundo vástago, ya que el otro -también militar- cayó de un helicóptero durante una campaña.

Y Charlize Theron es una detective menospreciada en su sección que ve en este dramático caso la oportunidad de demostrar sus condiciones y, de paso, ayudar a este padre que -ante la poca colaboración de la policía- decide comenzar una investigación por su cuenta.

Estrenada en septiembre en Venecia, el filme llega arropado de elogios de la crítica, sobre todo por la formidable actuación de Tommy Lee Jones.

El drama de la familia se intensifica con el hallazgo del cuerpo calcinado y descuartizado. A partir de ese momento, abatido pero resuelto, el padre comienza la búsqueda de los culpables, que es la verdadera intriga del filme. Para ello, debe reconstruir los pasos de su hijo tras volver de Medio Oriente y, en ese proceso, se enfrenta a una trama que mezcla drogas, violencia y prostitución.

Con la oscuridad y la angustia que despide el filme, Haggis pretende demostrar que el campo de batalla no está tan lejos como parece.

Un estrambótico viaje a India trae la nueva comedia de Wes Anderson

En cada estación, los tres hermanos suben a tropezones al tren The Darjeeling Limited que ya ha retomado su marcha. Hace un año que su padre ha muerto y desde entonces Francis (Owen Wilson), Peter (Adrien Brody) y Jack (Jason Schwartzman) nunca más se volvieron a ver. Ahora, tras sufrir un accidente casi mortal, el mayor - Francis- ha pensado que recorriendo India en un místico ferrocarril podrían comenzar un nuevo camino en sus relaciones siempre llenas de baches. Pero no será fácil cuando los otros dos hermanos son escépticos ante este "camino espiritual" y aún más cuando cada uno aplaca sus dolores con medicamentos que intercambian sin asco, lo que no hace sino aumentar el absurdo sus conversaciones.

Esta es la trama de la nueva película de Wes Anderson (Los Excéntricos Tenenbaum, 2001), uno de los directores más destacados del último tiempo, que gracias a la cuidada puesta en escena de sus sofisticadas comedias -pobladas de relaciones imposibles, de seres siempre perdidos y melancólicos-, se ha transformado en un realizador de culto con sólo cinco películas a su haber.

Y Viaje a Darjeeling no ha defraudado a sus acérrimos fans -entre los que se cuenta el mismísimo Martin Scorsese- ni a gran parte de la crítica norteamericana, la que la ha calificado desde su estreno en septiembre pasado como "más divertida y emotiva" que su anterior y muy cuestionado filme Vida Acuática, con Steve Zissou (2004).

Elementos que la convierten en una de las cintas más atractivas a estrenarse este año en latinoamérica.

Contando también con la participación de los actores fetiches de Anderson, Angelica Huston y Bill Murray, el viaje por India de estos tres dispares hermanos nació a partir de una visita previa que hizo a ese país el director junto a Roman Coppola -hijo de Francis Ford- y al actor Jason Schwartzman. Estando ahí, los coloridos vagones de los trenes, las repletas ciudades y los desolados paisajes los inspiraron para escribir esta historia sobre un accidentado reencuentro familiar.

El resultado es una película de un humor efectivo, junto a una fotografía de lujo. Viaje a Darjeeling marca definitivamente un regreso más maduro de Anderson a la pantalla, que vuelve a hipnotizar con sus ya clásicas secuencias en cámara lenta acompañadas ahora con canciones de The Kinks y The Rolling Stones. Así, vuelve a lograr esa particular emotividad que lo convirtió en imprescindible.

04 enero 2008

Across The Universe

Decía Stanley Donen, el genial «padre» de algunos de los mejores musicales de la Historia del Cine ('Cantando bajo la lluvia', 'Un día en Nueva York'...) que el motivo más plausible que tenían los personajes para echarse a cantar y bailar era expresar alegría.

Si algo define la música de los Beatles es, precisamente, su capacidad para contagiar el gozo de vivir a quien la escucha. Uniendo el género musical y las canciones de los Fab Four, Julie Taymor (directora de Titus, Frida y de la exitosa adaptación de 'El rey León' en Broadway) ha dirigido la que está llamada a ser la nueva referencia para el musical moderno, mezcla del barroquismo de Baz Luhrmann (Moulin Rouge) y la estética setentera de Hair.

'Across the Universe' intenta retratar a toda una generación, la de los jóvenes que a finales de los años 60 descubrieron en el pop la posibilidad de soñar que todo podía ser distinto. La contracultura empezaba a establecerse como única vía de expresión para los disconformes con la Guerra de Vietnam, aquéllos que se atrevían a reclamar los derechos civiles o a luchar contra la moral tradicional. El desafío era proponer, a través del ya clásico «sexo, drogas y rock & roll», una alternativa a la grisácea realidad imperante. A través de 33 canciones de los Beatles, el filme acompaña a Jude y Lucy, dos personajes inmersos de lleno en el ambiente rebelde de la época, que viven una gran historia de amor con la música como hilo conductor.

Rebeldía e inconformismo

Jude (Jim Sturgess) es un joven que trabaja en los muelles de Liverpool (¿dónde si no?) y viaja a Nueva York en busca de su padre. Allí, en el campus de la Universidad de Princeton, se hace amigo del rebelde e inconformista Max (Joe Anderson), hermano de Lucy (Evan Rachel Wood), una jovencita con pinta de princesa inmaculada que acaba de despedir a su novio, recién alistado en el ejército, enviado a la selva vietnamita y repatriado en un ataúd. Lucy, Max y Jude se mudan al Greenwich Village, donde comparten piso con Sadie (Dana Fuchs), una salvaje rockera con voz aterciopelada a lo Janis Joplin, Jo-Jo (Martin Luther McCoy), un guitarrista enganchado al LSD y emparentado con Jimi Hendrix, y Prudence (T.V. Carpio), una lesbiana secretamente enamorada de Sadie.

Liderados por Dr. Robert (el mismísimo Bono de U2, que canta una lisérgica 'I Am the Walrus') y Mr. Kite (el cómico inglés Eddie Izzard), todos se embarcan en los viajes de ácido y en la toma de conciencia, espantados por sucesos como los disturbios de Detroit en 1967 o la imparable cifra de soldados muertos en Vietnam. Como los fans de John, Paul, George y Ringo ya habrán podido observar, todos los nombres de los personajes se corresponden con los de canciones de los Beatles, y la película esta repleta de guiños a los beatlemaníacos y de más que explícitos homenajes a sus películas, desde '¡Qué noche la de aquel día!' hasta 'El submarino amarillo'. Los diálogos se entremezclan con las letras originales de 'I Want To Hold Your Hand', 'Because' o 'Come Together' y los numeros musicales, a cada cual más espectacular (con cuidadas animaciones en 3D y grandiosos efectos especiales incluidos), se suceden para presentar a cada personaje y desarrollar la historia de amor entre Lucy y Jude, el verdadero eje argumental del filme.

Sin embargo, cada canción está elegida para darle un nuevo giro. «Realmente, daba miedo tener el legado de los Beatles sobre nuestros hombros», afirma Taymor. «Es muy importante para mucha gente y las canciones originales eran perfectas. Sabíamos desde el principio que no queríamos competir con las versiones de los Beatles».

Producida por Revolution Studios, la cinta tuvo un presupuesto, oficialmente, de 77 millones de dólares, de los que 10 fueron a parar directamente a manos de Paul McCartney y Ringo Starr por ceder las letras de las canciones. Pero las malas lenguas dicen que la directora tuvo que sobrepasar los 100 millones para finalizar el proyecto, una de las causas de sus continuos rifirrafes con Joe Roth, presidente de 'Revolution'. La otra gran disputa se produjo en torno al montaje final de la película y, como suele suceder en estos casos, el productor impuso su opinión. El caso es que el filme es cabndidato al Globo de Oro en la categoría de mejor Película Musical o Comedia.

Para elegir a los intérpretes de los personajes principales, Taymor no se fijó en figuras consagradas, sino en jóvenes promesas con buena voz y sentido musical. Para el papel de Jude eligió incluso a un novato, como el inglés Jim Sturgess, que es la gran revelación de la cinta junto a Evan Rachel Wood. Los secundarios estan brillantes como cantantes y entre los cameos, además del de Bono y el de Salma Hayek, encontramos a un genial Joe Cocker como un vagabundo hippie

Evan Rachel Wood

La apariencia de Evan Rachel Wood (Raleigh, Carolina del Norte, 1987) es engañosa. Detrás de su aire inocente, casi naïf, Wood esconde un carácter indómito y nada convencional.

Proveniente de una familia dedicada al teatro, la actriz tuvo la opción de debutar en el cine con tan sólo siete años cuando participó en el cásting de 'Entrevista con el vampiro', papel que finalmente se llevó Kirsten Dunst.

Después de hacer sus pinitos en series televisivas y obras teatrales, en 1998 saltó a la gran pantalla con pequeños papeles en 'Mi amigo Ricky' y 'Prácticamente magia'. Pero sería en 2003 con 'Thirteen' cuando la joven intérprete lograría por fin asentarse en la industria, nominación a los Globos de Oro incluida.

Sin embargo, su popularidad viene marcada por su noviazgo con el siniestro Marilyn Manson, con quien está trabajando en 'Phantasmagoria', la peculiar adaptación de 'Alicia en el País de las Maravillas' que va a dirigir el propio Manson.

Salma Hayek, enfermera y pin-up

Salma Hayek logró su única nominación a los Oscar gracias a la interpretación de la pintora mexicana Frida Kahlo en 'Frida', el segundo filme dirigido por Julie Taymor.

La amistad surgida entre ambas durante el rodaje ha servido para que, cinco años después, Taymor ofrezca a la actriz la oportunidad de protagonizar el número musical más «caliente» de 'Across the Universe'.

Una Hayek vestida de enfermera e imitando a las pin-ups de los 50, multiplicada por cinco gracias a la posproducción digital, baila alrededor de Max cuando éste delira en el hospital. Eso sí, la secuencia apenas si dura cinco minutos..

03 enero 2008

Keira Knightley en "Expiación, deseo y pecado"

Nadie quiere hablar del cuerpo de Keira Knightley. Ni la tropa de asistentes y peluqueros que pululan a su alrededor. Tampoco los celosos relacionadores públicos. Y menos todavía los sumisos periodistas que hacen fila para conversar con ella sobre su nueva película, "Expiación, deseo y pecado".

Una apuesta segura para el Oscar que ya ostenta siete nominaciones a los Globos de Oro. Incluido, cómo no, el rol de mejor actriz. Todos los medios influyentes han destacado la gran interpretación de la actriz de 22 años en "Expiación, deseo y pecado", aunque no todo ha sido tan agradable: ella se ha pasado el último año batallando contra la obsesión mundial por su delgado cuerpo. De hecho, Keira demandó exitosamente a un periódico británico que dijo que era anoréxica. Y un decreto ha nacido de parte de sus representantes: nadie, absolutamente nadie, debe mencionar el cuerpo de Knightley.

Nadie, a excepción de la propia Knightley.

"O sea, soy una actriz y el cuerpo es una herramienta, después de todo", dice, mientras se esparce en un sofá. "Es todo lo que tengo. Tengo las ideas que están en mi cabeza, mi cara y mi voz y después mi cuerpo, y eso es todo. Y comercio con ello, por supuesto que lo hago".

Knightley entra a la habitación como una ligera gacela, da un apretón de manos como si fuera un soldador y su delicada mini negra revela dos firmes piernas que serían el orgullo de un atleta. Se ríe fácilmente, es ingeniosa, fabulosamente mal hablada y lo suficientemente inteligente para darse cuenta de que en "Expiación, deseo y pecado", dirigida por Joe Wright, su cuerpo es toda la cuestión.

La película es una precisa adaptación del best seller de Ian McEwan ambientada en la Segunda Guerra Mundial. Los responsables de "Expiación, deseo y pecado" son el mismo equipo que antes realizó la cinta de 2005, "Orgullo y prejuicio" (de Joe Wright), también una adaptación literaria (de Jane Austen) y también con Keira en el papel principal. Ahora Keira hace de Cecilia Tallis, una joven de la alta sociedad enamorada del hijo de la criada, Robbie Turner (James McAvoy). Todo se complica cuando la hermana menor de Cecilia acusa a Robbie de un crimen del que es inocente.

Una chica insegura. Hay una escena crucial al inicio de la cinta, en donde el personaje de Knightley emerge de un estanque en un vestido transparente y empapado y se para temerosamente frente a Robbie. La escena no ruboriza a Knightley. "Hay muchas actrices, y ciertamente muchas actrices norteamericanas, que no hubieran hecho ese papel por esa razón", dice ella.

También dice que, aún cuando ha hecho un giro hacia papeles más maduros desde que fue nominada al Oscar por "Orgullo y prejuicio", y el éxito de "Piratas del Caribe", sigue teniendo inseguridades profesionales. "Pareciera que tengo algo en mí que me lleva a leer absolutamente todas las malas críticas que me han dado", explica. "Si estoy sentada en la peluquería, pesco la única revista que dice cosas horribles de mí. Lo que por una parte es increíblemente difícil, pero por otra hace que me diga, constantemente, '¡hazlo mejor, hazlo mejor, hazlo mejor!".

Ésta es Knightley: un curioso cóctel de autosabotaje y negatividad, mezclado con confianza en sí misma. Cuenta casi orgullosamente que el director John Maybury, quien la dirigió en el thriller sicológico "The jacket" (2006), le había dado la bienvenida diciéndole: "Está todo el mundo hablando de ti. No estoy seguro de creer todo lo que dicen, y yo no creo que puedas actuar". Hoy dice que esas palabras todavía la persiguen porque sus actuaciones desde entonces no han sido "exactamente perfectas". Y, sin embargo, descansa en que incluso su experimentado coprotagonista de "Orgullo y prejuicio", Donald Sutherland, también era inseguro. "Si un actor de ese tamaño dice que no está a gusto con sus habilidades, qué derecho tiene alguien de 22 años de sentarse acá y decir, me siento muy bien conmigo misma. A la mierda con eso".

Actuar está en su sangre. Su madre, la dramaturga escocesa Sharman Macdonald, estaba, en 1984, extremadamente apretada con el dinero y decidió que no podía concebir a su segunda hija, hasta que lograra vender una obra de teatro.

- ¿Y entonces cuál es la obra a la que debemos agradecer por tu existencia?

"No hay necesidad de decirlo en ese tono tan sarcástico. Se llamaba 'Cuando era niña solía chillar y gritar"'.

Knightley creció en Richmond, al oeste de Londres, rodeada por la vida creativa de su madre y su padre, el actor de teatro Will Knightley. Tuvo un agente desde los 3 años y consiguió apariciones en series de televisión desde los ocho. Dice que, sí, no tuvo una vida "normal". "Pero, si quieres hacer carrera en la actuación, tienes que tomar las oportunidades cuando las ofrecen, que es lo que yo hice. Me hubiera arrepentido mucho más si no hubiera dicho que sí a varias cosas".

Sin pudores. El papel que la lanzó a la fama fue el de una futbolista en "Bend it like Beckham" (2002), aunque se hizo popular en 1999 por ser una de las cortesanas de la princesa Amidala (Natalie Portman) en "La amenaza fantasma". Pero sin duda su gran salto fue con "Piratas del Caribe". El resto es un cataclismo de histeria mediática que incluye portadas de "Vanity Fair", listas de las mejores vestidas, premios de actrices más deseadas, novios estilosos, fotos de paparazzis y la infame aparición en un estreno de "Piratas del Caribe" con un vestido Gucci color bronce que, aunque no la hacía ver exactamente anoréxica, sí la hacía ver lo suficientemente agotada como para que la prensa mundial la rodeara con un vicioso círculo de compasión y preocupación.

Lo que nos devuelve inevitablemente a su cuerpo. Hay asuntos de su imagen que son pertinentes de abordar. "Oh, no puedo esperar a ver cómo vas a conectar esas cosas", dice con una risa imperiosa.

En "Expiación" está esa escena del estanque. Y la película se sostiene en esa escena. Entonces, ¿cómo hace ella para concentrarse en otra cosa que no sea su cuerpo? "La respuesta es ¡no debo sacarme la ropa! Pero si no lo hago hay toda un área de mi trabajo que no podría explorar. Si no hiciera esa escena, mi vida sería mucho más fácil. Pero no puedo no hacer mi trabajo porque alguien va a tratar de vender periódicos".

Por el momento, dejando polémicas aparte, el planeta Knightley se ve bastante bien. Acaba de terminar la película sobre el gran poeta inglés Dylan Thomas, "The edge of love" (escrita por su madre y coprotagonizada por Sienna Miller), y se está preparando para la película de época "The duchess", dirigida por Saul Dibb. Sigue saliendo con su coestrella de "Orgullo y prejuicio", Rupert Friend, pero no tiene planes de matrimonio o hijos por el momento.

Dice que está feliz y en calma, pero consciente de la necesidad de llegar una altura profesional que puede que nunca aparezca. Y está en paz con eso. En paz con sus autoanálisis negativos. "El día en que me siente acá y diga que soy jodidamente brillante, ese día tengo que abandonarlo todo".

02 enero 2008

El cine de 2008 llega plagado de regresos, uniones inéditas y mucho héroe de cómic

Hay prometedores regresos, secuelas de casi obligado cumplimiento y expectación, mucha expectación, ante algunos títulos del rosario de películas que llegará en 2008. Con la cita de los Oscar a la vuelta de la esquina, en una de las ediciones más abiertas en lo que a protagonistas se refiere, sí que hay una que destaca especialmente: la australiana Cate Blanchett, que podría consolidar con una segunda estatuilla dorada ese liderazgo que ha ido persiguiendo a base de rastrear buenos papeles.

En 2008 seguirá dando que hablar y no sólo por dar a luz a su tercer hijo, sino porque intentará seducir a Harrison Ford (un sesentón de imbatible éxito) en uno de los regresos más esperados del año: 'Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull' (Indiana Jones y el Reino del techo de cristal), de Steven Spielberg.

Además, volverá a repetir con Brad Pitt ('Babel') en 'The Curious Case of Benjamin Button', de David Fincher ('Seven'), una historia que viene firmada por Eric Roth ('Forrest Gump').

La huella del quinto continente en la meca del cine se dejará sentir con una gran producción: 'Australia', en la que Baz Luhrmann, que había permanecido en silencio desde que catapultó a la fama de forma definitiva a Nicole Kidman en 'Moulin Rouge!', rueda un gran 'western' ambientado en la época de entreguerras con Kidman y Hugh Jackman.

Además, dos de las mujeres más deseadas de Hollywood, Scarlett Johansson y Natalie Portman, suspirarán por los huesos de otro australiano: Eric Bana, que da vida a Enrique VIII en 'The Other Bolenyan Girl' (La otra Bolena), el debut en cine del británico Justin Chadwick.

Los Coen seguirán pegando fuerte

Cambiando radicalmente de escenario, los hermanos Coen, que podrían llevar a Javier Bardem a pisar de nuevo la alfombra roja de los Oscar ('No Country for Old Men'), vuelven a ese género que dominan con maestría, la sátira. Joel y Ethan Coen sacan otra vez partido de George Clooney en 'Burn After Reading', pero en esta ocasión secundado por los nuevos fichajes de Brad Pitt y John Malkovich.

Expectación despierta además 'The Lovely Bones', el nuevo trabajo del neozelandés Peter Jackson después de la exitosa saga de 'El señor de los anillos'. Ryan Gosling, Susan Sarandon y Rachel Weisz ponen rostro a los personajes de la famosa novela de Alice Sebold.

Y no menos curioso resultará ver el segundo duelo entre Al Pacino y Robert de Niro en la gran pantalla y acompañados además de Martin Scorsese, pero delante de la cámara. El artífice de esta osadía es Jon Avnet ('Tomates verdes fritos'), que estrenará 'Righteous Kill', un 'thiller' sobre dos veteranos policías neoyorquinos.

Reencuentro Winslet-DiCaprio

Ha pasado toda una década desde aquel '¡Yo soy el rey del mundoooo!'. No habían vuelto a coincidir, pero Sam Mendes ('American Beauty') ha conseguido que su esposa, Kate Winslet, y Leonardo DiCaprio ('Titanic') se enamoren de nuevo en 'Revolutionary Road', basada en la novela de Richard Yates.

El prestigioso guionista Charlie Kaufman ('Como ser John Malkovich') tendrá que superar su alergia a la prensa para presentar su debut como director 'Synecdoche, New York', con Philip Seymour Hoffman como un ambicioso director de teatro.

2008 supone el estreno de Penélope Cruz con Woody Allen en 'Vicky Cristina Barcelona', la primera cinta del director neoyorquino rodada en España y que cuenta con Johansson y Bardem en el reparto.

Revisiones históricas

Aunque todavía no tiene fecha fijada, sí que se espera para este año el estreno de 'Guerrilla', la visión del Che Guevara que ofrecerá Steven Soderbergh con Benicio del Toro en la piel del héroe argentino.

Otro héroe, el coronel nazi Claus von Stauffenberg espera arrasar en las pantallas este verano. 'Valkyrie' es el nombre del operativo que se tramó para intentar matar a Hitler y que Bryan Singer ha recreado con Tom Cruise como protagonista.

El cómic sigue siendo un terreno fecundo para el cine, que este año verá la secuela de 'Batman Begins' con 'The Dark Night' (dirige Christopher Nolan y protagoniza Cristian Bale). Además Edward Norton ofrecerá su versión de 'El increíble Hulk' y Robert Downey Jr. se enfundará en la piel de 'Iron Man'. Por su parte, el mexicano Guillermo del Toro estrenará 'Hellboy 2: The Golden Army'.

Finalmente, entre las 'popcorn movies' más sobresalientes figura la segunda parte de 'Las Crónicas de Narnia' ('The Chronicles of Narnia: Prince Caspia'), mientras que los dos británicos que mejor hacen sonar la caja, un aprendiz de mago y el agente 007, vivirán nuevas aventuras de la mano de Marc Forster en 'James Bond 22' y David Yates en 'Harry Potter y el príncipe mestizo'.

01 enero 2008

Soy Leyenda

El ego de Will Smith debe ser lo suficientemente grande como para venir soñando con hacer Soy leyenda desde hace varios años. Se trata, después de todo, de la historia del último hombre sobre la Tierra y el desafío para el actor de Hombres de negro consiste en bancarse la película solito, en el mejor de los casos junto a un perro o enfrentando a un híbrido digital entre zombie y vampiro (uno ladra, los otros gruñen). Lo cierto es que el talento y el carisma de Smith también son considerables, porque atraviesa el desafío más que bien, y es parte fundamental de que esta película de Francis Lawrence sea la primera lograda versión de la clásica novela de ciencia ficción de Richard Matheson.

No todo el éxito de Soy leyenda es obra de Smith. El director (sólo conocido por la discreta Constantine) exhibe una enorme y creativa visión para transformar esa distopia literaria californiana en un muy creíble infierno neoyorquino, utilizando la ciudad desierta y abandonada como el patio de la casa de nuestro héroe.

Las potentes imágenes de la ciudad vacía, con animales salvajes corriendo por sus calles, los pastos crecidos, y con sus icónicos sitios transformados en putrefactos símbolos de un mundo que no es más, dan en lo justo. Soy leyenda es, más que un desafío actoral o la historia de un sobreviviente, una metáfora sobre una humanidad en camino a la autodestrucción. Cada uno puede ponerle el nombre que quiera (terrorismo, manipulación genética, sida, guerras, descuido de la ecología, etc.), pero lo cierto es que la metáfora funciona.

Smith es Robert Neville, un científico militar que conoce bien el virus —que, creado por el hombre para curar el cáncer, se ha vuelto letal con el tiempo— y que tiene que sobrevivir a una ciudad infestada de vampiros nocturnos mientras intenta encontrar una cura para regenerar a la especie, mezclando su resistente sangre con la de las criaturas. A la vez, claro, tiene que vérselas con la soledad absoluta y con la ilusión de encontrar a alguien con vida.

Mientras escucha a Bob Marley —algo obvia pero muy agradable referencia musical— y se organiza recorriendo la ciudad durante el día, por la noche se cuida con maniática organización de los ataques. Pero estos se harán inevitables y el filme mezclará poderosas escenas de muy bien coreografiado suspenso (dos de los encuentros entre Robert y una criatura son especialmente poderosos) con la vida cotidiana —por momentos hasta cómica— de la supervivencia del hombre y su perro.

Y, en ambas, Smith demuestra su gran talento, haciendo gala de su carisma y presencia, pero también resolviendo con solvencia las situaciones más dramáticas, yendo más allá de ciertas limitaciones y convenientes simplismos del guión.

Sin la complejidad narrativa ni el virtuosismo de Niños del hombre, pero con similar enfoque temático y con la espectacularidad que le dan sus escenarios, Soy leyenda atrapa desde los sentidos, impacta desde lo visual y provoca desde las ideas, que pueden parecer básicas y hasta didácticas, pero que, como en toda buena historia de ciencia ficción, terminan siendo centrales: ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos? ¿Cómo cuernos salimos de ésto en lo que nos metimos?
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